Practico
diferentes deportes desde mi infancia, hace ya 76 años y el Ranning desde mi
adolescencia y juventud y a estas alturas no tengo nada que demostrar, por lo
que creo que tengo bien afincado el “Espíritu Deportivo”, saber ganar y perder,
no hacer trampas y no envidiar a nada ni a nadie entre otros principios.
Ya
en mi madurez volví al running hacia 1998, y desde entonces no he dejado de salir a correr, en solitario, que es como más me gusta, o en grupo y en
carreras populares, y recuerdo que a principios de este siglo, el precio de las
carreras era bastante asequible y los premios abundantes, hasta cuatro por
categoría, aunque la verdad, las categorías de mayores se quedaban en los 60
años cuando más, no obstante, tengo la satisfacción de ser uno, entre otros de
mi edad, que desde el principio he protestado para que pusieran más categorías
de edad y debo decir que gracias a esas protestas, hoy, se ponen categorías de
más de 65 y más de 70 años en algunas carreras, no en todas.
Sobre
los precios de las carreras, es un escándalo, que siendo solidarias como
anuncian la mayoría de ellas, los precios por participar en la mayoría no bajen
de 18 €, por lo que han dejado de ser populares y que los premios, el
avituallamiento y la bolsa de corredor, a veces, rozan el ridículo, no sólo en
cuantía, también en el trofeo, un pan como premio al corredor (vaya recuerdo),
una placa sin nombre del premio, sin fecha y sin la categoría por la que es
premiado, etc.
Cuando el año pasado se anunció la Liga Carthago Running, ya dije públicamente en el watsap del Club del que soy socio que yo no la iba a seguir, que iba a realizar las carreras que me apeteciera y eso hice y algunos de mis compañeros y amigos superveteranos que conozco tampoco la han seguido y al final se han quedado entre 6 y 8 carreras de la Liga como yo.
Este
año, tras la Gala de la Carthago Running, lo primero que hice fue felicitar a
los agraciados conocidos, se lo han ganado con su esfuerzo y sus buenos euros,
porque no envidio a nadie y repito, este año tampoco la voy a seguir, ni esa ni
ninguna.
No
obstante, quiero aclarar que la Llamada Gala Carthago Runnig, no fue una Gala
del Running Cartagenero, pues se quedó en fiesta Municipal para los premiados
en exclusiva, la inmensa mayoría de los corredores fuimos excluidos de los
premios y de la Gala y ni siquiera pudimos asistir porque había que entrar con
invitación.
El
caso es que la proliferación de carreras y su degradación vienen parejas, nadie
se acuerda ya de que la carrera de Artillería carece de categorías desde hace
tres años, que en las de Pozo Estrecho y la Palma las categorías se quedaron en
Máster 55, que en la carrera Virgen del Carmen (esta no era de la Liga) nos
premió con un pan incomible, que a los dos días empezó a florecerse, que la
Carrera del Mar Menor Running Challenge, en lugar de suspenderla por
climatología adversa, suspendió la paella, el avituallamiento, y en fin, un
desastre según los que la corrieron porque muchísimos inscritos no asistieron.
Lo
cierto es que todos sabemos que esto de las carreras se ha convertido en un
negocio de “solidaridad” para los organizadores, eso sí, con nuestro dinero.
Esto ya no es deporte, nos han embaucado con el premio a final de año y ya no
vemos más allá de nuestras narices, aunque luego, para la galería, siempre
habrá quien se queje de los precios y de la falta de categorías.
Por
último, con todo respeto, cada corredor@ puede hacer lo que le parezca, pero
que nadie lo dude, la degradación de las carreras y en parte de nosotros
mismos, no es sólo culpa de los organizadores y de las instituciones
Municipales y Deportivas que los respaldan y patrocinan, también es culpa de
quienes tragan con todo por un trofeo después de un año de carreras.