lunes, 12 de diciembre de 2016

ESTABLECIMIENTOS COMERCIALES DE AYER Y HOY

Las tiendas de comestibles.
Hubo un tiempo en que tener crédito en las tiendas de comestibles del pueblo, podía suponer la diferencia entre darle de comer a la familia y pasar necesidades, y era bastante importante la distancia entre una y otra cosa como para procurar que los tenderos “fiaran” la compra diaria.
Con mucha frecuencia, esta circunstancia fue motivo de fuertes controversias entre el fiador y algún que otro cliente, sobre todo por el alto índice de analfabetismo de los adultos de entonces, que solían sacar las cuentas con garbanzos, habichuelas, o algo parecido y rara vez cuadraban con las del tendero.
La picaresca social estaba tan extendida entre la población en general, por un natural y lógico sentido de supervivencia, que era extraño que los pesos y otros sistemas de medida pesaran o midieran correctamente las cantidades que se pedían. Ni los kilos contenían un kilo, ni los litros llegaban al litro.
Pero a pesar de todos los defectos, y a veces incluso abusos cometidos que se podrían relatar, tenemos que reconocer que si no hubiera sido porque unos tenderos sí, y otros también fiaban las compras de los vecinos, para muchas familias habría sido imposible procurar la alimentación diaria que obtenían por este viejo sistema de crédito.
Interior de la tienda, bar y estanco de Rafael. Foto: Cortesía de Pepe García (nieto de Rafael)
Sistema que por otro lado no tiene mayores defectos que el crédito que hoy te ofrecen las entidades financieras. Incluso podría aventurarme a decir que el de entonces era menos agresivo y más humano que el de los bancos. Sobre todo porque por el sistema de fiado que se empleaba en tiempos pasados, al no haber contrato escrito, ni facturas firmadas, ni nada que garantizara el pago, el vendedor solo tenía la palabra del comprador, y ya se sabe que para alguna gente las palabras se las lleva el viento. En cambio el sistema de crédito de los bancos y cajas de ahorro, aunque te dan todas las facilidades posibles para que obtengas lo que quieres, siempre garantiza el cobro de la deuda, y si tienen que embargarte todos los bienes que tanto esfuerzo te han costado obtener a lo largo de la vida y dejar a la familia en la calle, lo hacen sin que a nadie le tiemble el pulso.
En Alumbres se conocen familias que pasaron por un mal momento y perdieron sus propiedades, porque el banco es un ente sin cara y sin sentimientos que está concebido para obtener los máximos rendimientos económicos en el menor tiempo posible a costa de lo que sea.

Autoservicio Beatriz.
Hay que remontarse muchos años atrás para que la memoria comience a registrar los primeros pasos del “Recovero” y “la Beita” en el campo del establecimiento comercial, que no en el del comercio, porque en este otro, Antonio “el Recovero” llevaba mucha ventaja, pues seguramente le salieron los dientes haciendo negocios de forma ambulante con las aves y los huevos como su apodo indica.
Por aquellos años, de finales de la década de los 50 y principios de los 60, había una pequeña tienda de comestibles en la esquina de las calles Mayor y Parreta, propiedad de Mariano y su esposa Mariquita, que ancianos ya se la vendieron al “Recovero” y su mujer “Beita”.
Desde entonces ha transcurrido mucho tiempo y aquella tiendecica, se transformó en el extenso supermercado Beatriz, que ocupaba toda la parte de la manzana de viviendas que da a la calle Mayor, desde la calle Parreta a la plaza Primo de Rivera que es por donde tiene la entrada. En la actualidad es propiedad del supermercado SPAR, aunque en la esquina que da a la calle Parreta, justo en el lugar donde estuvo la tienda de Mariano, aún sobrevive una fruteria con la denominación de BEATRIZ, que si la información que poseo es cierta, dirige Eusebio, el hijo mayor.
No se puede negar que el tándem Recovero-Beita fue una máquina bien dotada para los negocios, a la que además hay que reconocerle, que en su momento, fue precursor en la introducción del sistema financiero y sus oficinas en el pueblo.
Nuevo establecimiento Beatriz. Foto: Francisco Atanasio Hernández
El Estanco
Estaba situado en la esquina de la calle Mayor con la del Estaño, y es uno de esos establecimientos comerciales que por haber sido de tradición familiar, fue manteniendo las estructuras de tiempos pasados en los que se concibió como tienda de todo.
Los de mi generación siempre la conocimos como tienda de comestibles, estanco y bar a la vez, que siendo propiedad de Rafael pasó a su hijo Paco y su mujer Anita, y de estos a sus hijos Agustín y Pepe García, cuya actividad mantuvieron limitada a la de bar durante un tiempo.
En la actualidad hay un estanco en Alumbres "Tabacos Laencina", ubicado en una esquina de la plaza Primo de Rivera. 

El Ganino
Esta tienda de comestibles estaba ubicada en una esquina de la calle Mayor con la del Estaño. En los años sesenta se marchó del pueblo.
En ese lugar se estableció luego la carnicería de Fuentes, y después la llevó un tal Paco de Roche. Parece que ahora está cerrada.

Ginés Morales
Era tienda de comestibles de tradición familiar que continuó manteniendo el hijo Pepe Morales Nieto hasta su cierre.
Durante mucho tiempo en este establecimiento comercial también se despachaba pan que hacían diariamente en su propio horno, que estaba en la calle Mayor enfrente de la tienda.
Hace tiempo que el horno de Ginés Morales dejó de hacer pan igual que el del Molinero. A esos hornos se iba a cocer los rollos, cordiales, tortas escardadas y mantecados que preparaban nuestras madres en los años 50 y 60.

Tienda de “Polonia”.
Fulgencio Conesa “el Tiznao”, fue durante mucho tiempo propietario de la tienda de comestibles que popularmente se conocía con el nombre de “Polonia”, situada en la esquina de la plaza Primo de Rivera y la calle Corazón de Jesús.
Fulgencio trabajaba en Garrabino y cuando se retiró, en lugar de cerrar la tienda la puso a nombre de su mujer Apolonia Muñoz Esparza.
La tienda de comestibles cerró en 1990, y después de demolida, se levantó una nueva construcción.

Carnicerías.
En la calle Puente tuvo su carnicería Carmelo y Anica, que además tenía un rebaño de ovejas. Hace muchos años que la cerraron.
Pepe el carnicero tuvo la suya en la calle Mayor frente al Bar San Roque, y en la plaza de la Iglesia estuvo abierta la carnicería de Ascensión, que cerró hace muchos años porque sus hijos José, Antonia y Leonardo Mendoza Lorente decidieron dedicarse a otras actividades. La carnicería de Ginés estaba en la calle Duque, al lado de la farmacia. Actualmente no hay carnicerías en el pueblo.

El kiosco del “Mergo”
Isidoro Madrid “el Mergo”, estaba afectado por la silicosis, terrible enfermedad adquirida en las labores de la minería, y con este pequeño “negocio”, conseguía un complemento económico con el que sacar a su familia adelante. Estaba instalado en la plaza de la Iglesia, casi enfrente del Bar El Patio.
Isidoro Madrid “el Mergo” posando en la puerta del Kiosco
Desde hace muchos años, hay otro Kiosko en el paseo del Malecón, cuyo "negocio" explota la familia de Higinio.

Tienda de Andrés.
Cuando a principios de los setenta se construyeron los Chalet en la zona de La Hoya, puso tienda de comestibles Andrés, y durante muchos años dio servicio a los vecinos de La Hoya, pero hace tiempo que cerró el negocio.

Panaderías.
Las panaderías del pueblo ligadas a los hornos de Ginés Morales y el Molinero desaparecieron con ellos, y en la actualidad el pan se puede adquirir en la panadería confitería San Roque, y en el supermercado SPAR por ejemplo.

Barberías y peluquerías.
En otros tiempos a los establecimientos donde se cortaba el pelo se les llamaba barberías y en Alumbres había dos, ambas ubicadas en la calle Mayor, una al lado de la otra.
Cada uno de los barberos tenía su propio estilo de pelado, y entre los críos se sabía quién se pelaba en la barbería de Gonzalo Ruiz o en la de Jacinto Samper, que relevó a su padre Vicente en el oficio.
Gonzalo cortaba el pelo muy cortito, y las patillas las dejaba rectas (ahora está de moda llevar la cabeza rapada, y muchos jóvenes se cortan las patillas rectas). Entre los chiquillos de la época era muy comentado que a veces mientras pelaba, la mujer de Gonzalo, que trabajaba en Garrabino, le llevaba una yema de huevo en el interior de un vaso de vino dulce, que el hombre se tomaba sin pestañear, pues entonces se decía que aquella bebida proporcionaba muchas energías, aunque también un aliento desagradable si se escapaba un eructo, cosa que entonces tampoco estaba mal visto.
Jacinto más joven que Gonzalo, y creo que hasta con mejor vista, realizaba pelados más acorde a los gustos infantiles y juveniles de la época. No es casual que cuando los jóvenes empezaban a trabajar y disponer de recursos económicos propios, buscaran otros lugares donde arreglarse el pelo más a la moda.
Luego surgieron otras peluquerías, entre las que sé que continúa su actividad, la peluquería COCO de señora y caballero, Peluquería Unisex Mayte y también Mili Estética, aunque ésta no es exactamente una peluquería.

Bar San Roque.
Manuel Hidalgo García, más conocido por “Manolillo” llegó a nuestra tierra con las manos vacías y la cabeza llena de sueños a mediados de los años cincuenta. Venía de Salobreña, un pequeño pueblo de Granada donde nació en 1937, y aquí conoció a la alumbreña Concha Reche Jiménez, con la que contrajo matrimonio en junio de 1962.
Su actividad laboral fue muy variada, pues no poseía estudios ni profesión. Trabajó en la construcción, en las minas, en Garrabino,... hasta que se inclinó por la venta ambulante de pescado, primero en moto y después en coche, y luego en su pescadería.
Hacia 1970, Andrés “de la Cana” le alquiló el bar del cine Isabelita, para cuyo acondicionamiento y puesta en funcionamiento tuvo que endeudarse hasta el cuello, pero lo transformó en un bar moderno, cambiando incluso la ubicación de la barra, que pasó de estar a la derecha conforme se entra a situarse enfrente, y en lo que antes era la taquilla del cine y la puerta que comunicaba el vestíbulo del cine con el bar, pasó a ser la cocina del establecimiento. Estamos hablando del Bar San Roque, que creo que después de las reformas de “Manolillo”  no ha vuelto a sufrir ninguna otra, ni siquiera el nombre comercial.
Antes que Manolillo vimos tras la barra de ese bar en los años 60 a Diego Martínez López (el Piri), y también a Amaro Celdrán.
Está donde siempre en el nº 56 de la calle Mayor, sólo que desde hace años lo dirige y administra Eugenio Vilar Morell que es el responsable de la buena marcha del negocio, y parece que está especializado en asiáticos y tapas variadas, aunque también sirve comidas.

Bar El Patio.
Amaro Celdrán ”Amarito”, era uno de esos alumbreños castizos que sólo salió del pueblo de forma coyuntural, porque casi siempre residió en Alumbres. Su larga actividad laboral siempre la desarrolló alrededor de la hostelería. 
En los años sesenta, montó su propio negocio en la plaza de la Iglesia, el Bar El Patio, y también se hizo cargo del bar del Cine Isabelita que le arrendó Andrés “de la Cana”.
En aquellos primeros años de la década, los jóvenes en especial, pero también los adultos, frecuentábamos con mucha asiduidad El Patio, para jugar una partida a las máquinas, o a las cartas, o simplemente para tomar un refresco mientras se escuchaba música. Este era un bar moderno para aquellos tiempos cutres que corrían, y rompía los moldes de la concepción de bar que se tenía en el pueblo.
Sin embargo la verdadera revolución del Bar El Patio llegó algo después, cuando Amaro puso en la barra para servir a los clientes, a alguna que otra joven bien dotada de los encantos femeninos necesarios como para atraer al panal de miel a los moscones de aquí y a otros muchos de fuera.
En él se desarrollaron acontecimientos memorables para el pueblo, como el primer Baile del Vermut celebrado en las Fiestas de San Roque de 1965.
Interior del Bar El Patio. Foto: cortesía de Antonio Manzanera
Posteriormente, Amaro abrió también el Bar El Patio para la estación de invierno, justo enfrente del otro, cuyo edificio antes fue el domicilio de su familia.
En 1969, Lola Lemos, veterana actriz de teatro, tuvo la amabilidad de venir a Alumbres a presenciar un ensayo del grupo de teatro alumbreño Amigos de La Tierra, y después estuvieron en el Bar El Patio tomando unas copas.
El Bar El Patio, hace ya muchos años que cerró sus puertas.

La Bodega.
Es un bar que se instaló en nuestro pueblo hace ya más de 20 años, según creo desde 1994. Los responsables de su buen funcionamiento son los hermanos Velasco, y se encuentra en la esquina de la calle Mayor y la calle Prefumo.
Hace años decían sus propietarios que su especialidad eran los vinos y las tapas caseras, aunque con el tiempo han ido ampliando sus ofertas, y por lo que sé también sirven desayunos, almuerzos, menús diarios y celebraciones. Además, he oído decir que hace un tiempo adquirieron también el local donde estuvo la tienda de Rafael.
En este lugar hubo antes una tienda de comestibles que tuvo diversos propietarios. Recuerdo a Gregorio Sánchez que vivía en El Turbinto, y también a Encarnita, y posteriormente a Rosa.

Bar la plaza
Este bar está ubicado en la Plaza de la Iglesia, o como según reza en la placa Municipal, Plaza Dr. Estrada.
Es un establecimiento relativamente joven, pues si mis datos no me fallan no tiene más de seis o siete años.
Está especializado en tapas, Café y copas, y ofrece música para la distracción de los clientes. El responsable de su buen funcionamiento es Kiko Celdrán.

El bar del Casino.
El local social de la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva, conocida popularmente como Casino o Sociedad, desde principios de los años setenta, está ubicada en el edificio que hay entre las calles Progreso y Milagrosa, con entrada por el Malecón, aunque antes estuvo donde está la tienda de Ginés Morales, y luego en el edificio de ladrillo visto que hay entre la calle Mayor, Prefumo y Parreta, teniendo la entrada por la calle Prefumo, algunas de sus ventanas dan a la calle Mayor, y el fondo del local a la calle Parreta.
El bar del Casino, Tiempo atrás, siempre lo llevó un socio bajo las normas de apertura, cierre, y política de precios marcada por la directiva de turno, de cuya labor el encargado del bar obtenía unos ingresos que ayudaban a la economía de su familia.
Sociedad de Fomento y Cultura Minerva de Alumbres "El Casino". Foto: F.A. H.
En esa barra han estado despachando artículos propios de su actividad alumbreños como “el Trabuco” y su mujer Cari, “Manolillo”, Paco “el Chapetas”, Nazario, Jeromo “el Barracas”, Andrés García, Antonio Nicolás “el Fari”, y en le actualidad Raquel.
En los setenta, se empezó a celebrar la fiesta de Nochevieja, y desde entonces aquí ha evolucionado positivamente dando un servicio más al pueblo, de manera que se ha podido ver cómo la Nochebuena de 2004, por ejemplo, también se utilizaba para la obtención de recursos económicos por la Comisión de Fiestas de San Roque.
En la actualidad, como en numerosas ocasiones del pasado, sus salones se siguen utilizando para la celebración del Baile del Vermut en las fiestas de San Roque y otros actos populares.

Cafetería Hidalgo.
Manuel Hidalgo Reche “Manolillo hijo”, inauguró la cafetería bocatería Hidalgo en 1992, según me dijo él mismo hace tiempo. El hijo de “Manolillo” quería continuar la tradición de su padre y durante un largo período mantuvo el bar con ese propósito, luego lo llevó otra persona que no conocí, y en la actualidad se le denomina "El Callejón".

            El Gómez.
Era un negocio familiar que estaba en la esquina de la calle Mayor y la calle Jazmín, y que en los últimos tiempos en que estuvo abierto, servía para que Pepe y su hermana soltera se ayudaran un poco.
Un bar típico de copeo casi en exclusiva, concebido en su origen para una clientela de generaciones anteriores a las del cubata, de costumbres pasadas de moda, y que había cambiado muy poco en el transcurso del tiempo. La venta de golosinas junto con algunos refrescos, a malas penas servía para mantener abierto el local.
De todas formas mientras estuvo abierto, durante las fiestas de San Roque siempre tenía clientela juvenil que le gustaba entrar a tomarse unas copitas de “maricón”.
Hace mucho tiempo que cerró, y en su lugar se construyeron nuevas viviendas.

Bar Las Planchas.
Este bar se abrió en la década de los sesenta coincidiendo con la terminación del bloque de viviendas donde está ubicado, en la esquina de la calle Mayor y la plaza Primo de Rivera.
Desde su inauguración lo llevó Ginés Raja y su mujer Fina, y en sus inicios significó un lugar más de encuentro y distracción de los jóvenes que íbamos a jugarnos unos cubatas a las cartas.
Después lo llevó su hijo Ginés, porque el tiempo pasa y nos hace mayores a todos. Después defendió el negocio Fermín, hijo de Matilde y en la actualidad lo dirige otra familia con el nombre de "Las nuevas Planchas".

Bar de Mariano “el Bigotes”.
Este es de los establecimientos de otra época que he decidido denominar de venta de todo, comestibles, bebidas y tabaco. Por su ubicación al final de la calle Virgen de la Caridad en El Portazgo, al lado de la parada de los autobuses de Cartagena-La Unión y viceversa, siempre lo conocí como un negocio de clientes esencialmente de paso, ya que nunca hubo en el barrio más de 30 o 40 viviendas, aunque no hay que olvidar que a los vecinos de otros tiempos les venía bien.
Antes de la construcción de la circunvalación de la carretera de Escombreras, la espera de la banda de música en El Portazgo se hacía llevadera, por lo entretenido que resultaba estar dando viajes al bar a tomarse unas copitas hasta dejarlo sin existencias de “maricón”, y otras bebidas por el estilo.
Hace años ya que el bar de Mariano “el Bigotes” se convirtió en un solar, igual que la mayoría de viviendas del antiguo barrio del Portazgo, aunque aún quedan en pie cuatro viviendas.

La Granja Park.
Entre Alumbres y Borricén, frente a la estación de la FEVE de Alumbres, en las Casas de la Cruz, que fue la finca de Pérez, se encuentra este establecimiento que ofrece distracciones infantiles y servicio de restaurante para familias y celebraciones. Además ofrece servicios de equitación.
El restaurante La Casona de la Granja forma parte del mismo complejo y según dicen siempre está abierto.

El Tío Pepe el del Carro.
Venía de Cartagena en una tartana, y ofrecía a sus clientes un vale para que pudieran ir a comprar a crédito ropa para vestir a la familia en varias tiendas de Cartagena.
Aquella era una forma de vestir que propició que muchas familias pudieran cambiar de vestuario más frecuentemente, en tiempos en que lo frecuente era la escasez de recursos económicos.
Con esos vales que el Tío Pepe emitía avalaba la compra de ropa de la persona que lo portaba en las tiendas señaladas, y después él se encargaría de ir cobrando periódicamente a domicilio la “cuenta realizada”.

Otros comercios y/o negocios.
Tienda de Caragoli.
En principio, esta tienda estuvo ideada para la venta de artículos de pesca y jardinería, incluso el nombre Caragoli, que significa caracolillo o caracol pequeño, alude a un molusco, y sin embargo pronto tuvieron que ampliar la oferta de artículos de venta, y terminaron vendiendo de todo.
Valentín Navarro Barcelona y Conchi Díaz Martínez fueron sus promotores, y la abrieron al público en 1986 en el rincón de al lado de la tienda de electrodomésticos del Cacharro, y la cerraron en 1995.
Hace tiempo, Valentín me dijo que no tenía ninguna duda, de que Caragoli fue la primera tienda del estilo todo cien moderno que hubo en Alumbres, aunque sin pretenderlo.

Pequeños comercios hay varios en Alumbres, entre los que puedo mencionar, la Papelería de Papel en Papel, un pequeño negocio al comienzo de la calle Duque, y puede que haya algunos más que no conozco.

Fuentes consultadas y/o utilizadas

Libros
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres en el siglo XX.
-Francisco Atanasio Hernández.. Lo que me quedó de Alumbres en el siglo XX.
-Juan Ros y Pedro Pérez. Cosas de Alumbres.

Documentos
-Hilario Celdrán Rodríguez. Mis fiestas de S. Roque.
-Francisco Atanasio Hernández. Colección particular de Programas de las fiestas de San Roque.

Testimonios
-Manuel Hidalgo Reche.
-Concha Reche Jiménez.
-Valentín Navarro y Conchi Díaz Martínez.
-Mis Recuerdos.
-Antonio Zapata.

Fotos
-Antonio Manzanera.
-José García (hijo de Paco el del Estanco).
-Francisco Atanasio Hernández.

Prensa
-El Noticiero.

lunes, 28 de noviembre de 2016

DIVERSIDAD DE FIESTAS CÍVICO RELIGIOSAS EN ALUMBRES

Históricamente, la mayoría de las fiestas celebradas en Alumbres tuvieron su origen y desarrollo en un poderoso carácter religioso de la población, que auspiciado y mantenido por el Estado impregnaba todos y cada uno de los actos sociales, si bien, cada una de las fechas festejadas tuvo como motivo la conmemoración de un santo distinto y por tanto se debería a episodios diferentes, aunque el contenido fundamental de las fiestas programadas tuviera escasas diferencias entre unas y otras.
Quiero aclarar que a mí sólo me interesa resaltar las costumbres de mi pueblo, y que siempre respeté las creencias de los demás, a pesar de ser un descreído, y de saber que nunca fui correspondido por algunos de esos fariseos que te buscan cuando te necesitan y luego te tiran como si de un clínex usado se tratara, y además te acuchillan por la espalda sin piedad en cuanto te descuidas, pero eso sí, se proclaman cristianos, tolerantes y demócratas a los cuatro vientos.
Siempre respeté las creencias de mis antecesores, por lo que al tratar temas religiosos procuro no herir sensibilidades, aunque en estos tiempos de fanatismos religiosos que corren, a veces, uno no sabe bien a qué atenerse y puede cometer algún desliz no deseado, por eso, en mi afán de ofrecer la mayor claridad posible al origen y desarrollo de las fiestas a lo largo del tiempo, he hurgado en documentos, prensa antigua y contemporánea y en otros medios, la diversidad y la razón de las fiestas de las que tengo constancia.
Este mismo año publiqué un trabajo sobre “los Carnavales y Alumbres está que arde”, y más adelante publicaré otros sobre las fiestas de San Roque.
En el presente artículo voy a abordar las fiestas siguientes: Santa Bárbara; Fiestas del Rosario; Virgen de la Soledad; Sagrado Corazón de Jesús; Procesiones de Semana Santa; Fiestas por terminación de epidemia de cólera; Otras fiestas resaltables.
Procesión de Santa Bárbara 2015. Foto: Francisco Atanasio Hernández
El día de Santa Bárbara
Tiempo atrás y durante muchos años, los trabajadores de Garrabino, la mayor parte de ellos vecinos de Alumbres, se reunían el 4 de diciembre para celebrar el día de su Patrona, Santa Bárbara, que también lo es de los mineros y del arma de Artillería.

La imagen de Santa Bárbara fue muy venerada por los trabajadores de la fábrica de Garrabino, que en su onomástica la sacaban en procesión por las calles del pueblo,  y el año pasado, el 4 de diciembre de 2015, después de casi 50 años se volvió a procesionar, aunque ya en 2014 se celebró una misa en su honor. Los más mayores no se ponen de acuerdo, pero parece ser que fue en la década de los 60 del siglo pasado cuando se dejó de sacar en procesión a Santa Bárbara.
Procesión de Santa Bárbara 2015. Foto: Francisco Atanasio Hernández
En Alumbres, se celebró el día de la patrona durante muchos años, a cuya fiesta estaban invitados todos los empleados de la fábrica a un convite de confraternidad, en uno de los locales disponibles del pueblo, y el cine de verano fue uno de esos lugares que se recuerdan.
La referencia más antigua que tengo de la celebración de este día data de 1919. Ese día de Santa Bárbara, D. Camilo Calamarí que además de ser propietario de la Fábrica de Explosivos de Alumbres, era Cónsul de Italia en Cartagena, (los cartageneros recordarán la Villa Calamarí, que fue residencia de este señor), obsequió con un banquete a todos los empleados de su casa y a gran número de amigos, entre ellos al Cónsul de Francia, Mr. Valet y al ex alcalde Miguel Tovar.
Empleados y amigos de Camilo Calamarí posando en las escalinatas de Villa Calamarí 1919. Foto: Archivo de F. A. H.

Trabajadores de Garrabino el día de Santa Bárbara 1957 en el cine de verano. Archivo de Francisco Atanasio Hernández
Fiestas del Rosario
          Las fiestas del Rosario en Alumbres, antes y después de la creación de la Parroquia del Rosario en La Unión se celebraban durante tres o cuatro días, entre el 4 y el 7 de octubre que es el día de su onomástica, y en otro tiempo tenían tanta importancia como las fiestas patronales. Se adornaba e iluminaba la iglesia; se organizaban las clásicas verbenas y bailes nocturnos; se procesionaba a la Virgen con acompañamiento de banda de música; se daban limosnas a los pobres (en  las fiestas de 1891 fueron entregadas por el Círculo El Recreo de Alumbres) y se realizaba el clásico castillo de fuegos artificiales, que en tiempos pasados no era el acto final de las fiestas como ahora.
Mujeres de la Cofradía Virgen de la Caridad 2011. Archivo de Francisco Atanasio Hernández.
            Además, de madrugada, jóvenes de ambos sexos se organizaban para recorrer las calles del pueblo cantando las tradicionales auroras, con acompañamiento musical de bandurrias y guitarras.
           De la celebración de estas fiestas en Alumbres tengo constancia, al menos, desde 1891, aunque hacia la mitad del siglo XX, se fue perdiendo la costumbre.

La Virgen de la Soledad
Parece que la Virgen de la Soledad también fue muy venerada por los devotos del pueblo. Fue el día 8 de noviembre de 1890 cuando se inauguró el oratorio en el monte Calvario de Alumbres dedicado a la Virgen de la Soledad, por iniciativa de un grupo de mujeres denominadas “Asociación de Mujeres Piadosas”, para lo que se organizó una procesión con la imagen llevada en andas, acompañada del clero, autoridades, y la mayor parte de los vecinos del pueblo, según el relato del cronista de la época. La fiesta religiosa continuó el domingo y terminó el lunes día 10 con una misa a tres en el nuevo santuario.
Sobre este tema ya publiqué un artículo el pasado mes de junio.

            Pero antes, el domingo 22 de marzo de 1874, al poco de terminarse la guerra del Cantón, se celebró una procesión que salió desde la iglesia de Alumbres, donde al parecer estuvo custodiada la imagen de la Virgen durante la contienda, pasando por Escombreras hasta su altar en la ermita del Calvario de Cartagena.
            Ese día fue una fiesta, y en Escombreras la procesión fue recibida por las autoridades del barrio y las personas más destacadas de la localidad, y sus calles y fachadas estaban engalanadas de colgaduras, banderas, gallardetes, flores y arcos de triunfo, y hubo suelta de palomas a su paso por las calles del pueblo y misa de Acción de Gracias en la capilla preparada por los Sres. de Aguirre y Salafranca.
            Luego la procesión siguió su camino hasta el destino de la Virgen de la Soledad en el monte Calvario.

            Fiestas del Sagrado Corazón de Jesús
            Esta fiesta que fue instituida por Santa Margarita el 16 de junio de 1675, para celebrarla el primer viernes después del Corpus Christi, se celebraba en Alumbres a finales del mes de junio, y constaba fundamentalmente de misa solemne cantada y acompañada de banda de música u orquesta, y por supuesto, de la correspondiente procesión del Sagrado Corazón de Jesús con acompañamiento musical.

Sagrado Corazón de Jesús y de María en procesión. Archivo de Francisco Atanasio Hernández
            Tengo constancia de estas fiestas de los años 20 del siglo pasado, y de la misma época un poema dedicado a ellas del que fue maestro de escuela del pueblo D. Eubilio del Barrio, que está compuesto por 10 quintillas y dice así:

Volando a las altas cumbres
            del religioso fervor
            y olvidando pesadumbres,
            gozoso el pueblo de Alumbres
            celebra fiestas de amor.
                        Al que al ser sacrificado
por el humano delito,
dejó al hombre rescatado
por el amor infinito
de su corazón sagrado.
En justa compensación
de tan generosos dones
            aman con dulce emoción
            sus cristianos corazones
al Divino Corazón.

            Que los hombres no hallarán
nada que más satisfaga
a su generoso afán,
pues dice un viejo refrán
que “Amor con amor se paga.”
            Y es justo que el alma eleve
sus fervores al Señor,
pues nadie a negar se atreve
que lo que al amor se debe
ha de pagarlo el amor.
            Merecen, pues, mil loores
los nobles promovedores
de estas fiestas en que vemos
que lo que al amor debemos
lo pagamos con amores.
            Reinen siempre en ese día,
el gozo y la animación
en una santa armonía,
que el Sagrado Corazón
reina en paz y alegría.
            Demuestre la villa entera
que aquel corazón amante
que redime y regenera,
es el emblema triunfante
de su gloriosa bandera.
            Luzca en los ricos colores
de esa enseña soberana
la fe de nuestros mayores:
la más bella de las flores
de nuestra tierra murciana.
            Y añadamos interinos,
que el seguir del bien en pos
en las cristianas costumbres,
prueba que al pueblo de Alumbres
le alumbra la luz de Dios.

            Eubilio del Barrio
            Maestro Nacional

Procesiones de Semana Santa
Se sabe por referencias y testimonios variados que durante el siglo XIX y las dos primeras décadas del XX, en Alumbres se celebraban procesiones por Semana Santa, en las que participaba la mayoría de la población, y a las que acudían numerosos vecinos de los pueblos cercanos a presenciarlas. Entonces sacaban en procesión tres o cuatro tronos con sus imágenes correspondientes adornadas con todo lujo y esplendor, y a las que acompañaban soldados romanos y nazarenos, y tampoco faltaba la banda de música del pueblo o de fuera.

De hecho, en 1906 El Eco de Cartagena publicó “A juzgar por los preparativos que se están haciendo en Alumbres, las procesiones de Semana Santa resultarán lucidas. En el año pasado se estrenaron los tronos de La Samaritana y Agonía, y en el presente se estrenará el Tercio de Granaderos, cuyos trajes, según tenemos entendido, se han confeccionado sirviendo como modelo los de los Californios. Dichas procesiones se verificarán en las noches del jueves y viernes santo.”

Por su parte, en 1907 El Liberal publicaba “En las procesiones verificadas esta Semana Santa en el vecino pueblo de Alumbres han llamado mucho la atención varias preciosas efigies debidas al joven escultor cartagenero D. José Lizana Gal, sobresaliendo entre ellas un magnífico Cristo del trono de la Samaritana, que puede considerarse como una verdadera obra de arte.”

Parece que la costumbre de sacar procesiones en Alumbres comenzó a decaer en la segunda década del siglo XX, coincidiendo con la crisis de la minería.    
                                                                                                             
Ya en tiempos más recientes, en el año 2000, se dio por extinguida la existencia de la iglesia del poblado de Refinería en el Valle de Escombreras, y entonces se trasladó la imagen de la Caridad a la iglesia de Alumbres. Pronto se formó una cofradía que lleva su nombre, y desde entonces, cada año, el jueves y/o viernes santo, se vuelven a sacar procesiones en el pueblo.
Semana Santa de Alumbres 2005
Iglesia de Alumbres. Foto: Francisco Atanasio Hernández
Fiestas por terminación de epidemia de cólera
            Este es el tipo de fiestas que en tiempos pasados se celebraban con júbilo popular en honor a algún santo, y es natural que así sucediera, porque las calamidades, sequías, lluvias torrenciales, plagas de langosta, o como en este caso una epidemia, arruinaban a los lugareños, o se llevaban al mundo de los muertos a los seres más queridos, y el ser humano es temeroso por naturaleza, aunque unos más que otros claro.

            Por eso, el año 1885, después de haber sufrido una epidemia de cólera, con pérdidas humanas importantes, los supervivientes tenían razones para celebrarlo, y el día 18 de octubre se organizaron unas fiestas que comenzaron con una diana tocada por una banda compuesta por “hijos de Alumbres”, a las 9 salió una procesión con la Virgen del Rosario y San Roque, y a la vuelta de ésta se celebró una misa de acción de gracias, después hubo reparto de limosnas a los pobres, y a las 8 de la noche fuegos artificiales y teatro en el palco por aficionados del pueblo. A la una de la madrugada se daba por finalizada la fiesta.

            Otras fiestas resaltables
            La Navidad y Reyes entran dentro del capítulo de fiestas más generalizadas en la zona, con escasas diferencias en su celebración entre unos pueblos y otros.
           Sin entrar a detallarlas, también creo preciso mencionar algunas fiestas menores u ocasionales, como pueden ser las de la bendición y entronización del Inmaculado Corazón de María en abril de 1930, en las que se celebró misa y procesión, y a las que asistieron las autoridades del pueblo acompañadas de otras municipales y de la Cruz Roja de Cartagena, y en las que los jóvenes salieron de madrugada cantando el Rosario de la Aurora. O las fiestas de la Virgen de Fátima y la Ascensión.

Fuentes consultadas y/o utilizadas

Libros
-Francisco Atanasio Hernández. Retazos de la historia de Alumbres.
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres en el siglo XX.
-Francisco Atanasio Hernández. Lo que me quedó de Alumbres en el siglo XX.
-Juan Ros y Pedro Pérez. Cosas de Alumbres.
-José Antonio Gómez Vizcaíno. Pueblos de Cartagena.
-José Sánchez Conesa. Ritos, Leyendas y tradiciones del Campo de Cartagena.

Documentos
-Francisco Atanasio Hernández. Colección de programas de fiestas desde 1903.
-Himnos a San Roque 1955 y 1976
-Eubilio del Barrio. Poema al Sagrado Corazón de Jesús.

Prensa
-Archivo Municipal de Cartagena. El Eco de Cartagena.
-Archivo Municipal de Cartagena. El Porvenir.
-Archivo Municipal de Cartagena. La Voz de Cartagena.
-Archivo Municipal de Cartagena. Cartagena Ilustrada
-Archivo Municipal de Cartagena. Pichi.
-Archivo Municipal de Murcia. Diario de Murcia.
-Archivo Municipal de Murcia. El Liberal.

Fotos
-Francisco Atanasio Hernández.
-Francisco Atanasio Hernández. Archivo particular.
-Concepción Raja Álvarez.
-Postal de la Semana Santa de Alumbres 2005

miércoles, 23 de noviembre de 2016

ESPAÑA ES UN PAIS DE HIPÓCRITAS Y MISERABLES

         Nunca he sido hipócrita, ni lameculos, ni políticamente correcto, eso lo dejo para los trepas, esos personajes a los que a todo le encuentran la parte positiva, incluso a la esclavitud, es decir la que a ellos les puede dar buenos dividendos.

Pues bien, hoy tras la muerte de la Sr. Rita Barberá, han ocurrido cosas que si en general se supiera lo que es la vergüenza, la mayoría del país estaría más rojo que las franjas de la bandera española que tanto idolatran algunos falsos patriotas.

Ni me alegro, ni me entristece su muerte, sencillamente me es indiferente, a mí no me alimenta ningún sentimiento la muerte de nadie.

No voy a sacar a relucir los deméritos contraídos por la fallecida en su larga carrera política, pero curiosamente, esos vende patrias que se lucraron estando a su sombra y que durante estos últimos tiempos, le habían dado la espalda porque la justicia le había encontrado asuntos relacionados con la corrupción, estos personajes de opereta, estas malas personas, hoy, desfilaban delante de las cámaras de la TV del Nodo y de otras cadenas supuestamente libres, despotricando de los que no le han querido hacer honores manteniendo un minuto de silencio en el Parlamento.

Ha sido la decisión de un grupo político tan respetable como la de los políticos corruptos, pero enseguida se ha abierto la cacería contra los que no siguen el guión de los hipócritas, y a eso le llaman vergüenza, muchos de los que no saben lo que es eso.

No soy ni de Podemos ni de ninguna otra opción política, pero estoy harto ya de la manipulación que hace nuestra prensa con la información de cada día.

Pero de qué honor habla alguna de esta gentuza, acaso saben qué es el honor, qué es la honradez. Que me expliquen cuál es el respeto que los corruptos tienen con la sociedad que les ha elegido para gestionar sus recursos y les roban con todo descaro, porque saben que si los pillan es posible que ni siquiera pisen la cárcel, sobre todo los aforados, cuyas investigaciones se alargan durante años y décadas, y cuando se les juzga han prescrito los delitos.
Expulsión de los mercaderes del templo. El Greco
Sí, la hipocresía de la sociedad española carece de límites, pues tiene mucha sensibilidad según para qué cosas. Hace unos días en Cartagena el Grupo Mongolia publicó un cartel ridiculizando a Donald Trump y Hillary Clinton, y se montó la marimorena, manifestaciones, empujones, insultos a los asistentes, denuncias en el juzgado, misa de desagravio, en fin, como en los mejores tiempos del Nacional Catolicismo, y eso que Franco está muerto.

Sin embargo a ninguno de esos ofendidos ciudadanos les he oído decir una palabra, ni manifestarse públicamente, ni acudir al juzgado, ni pedir la presencia del fiscal, ni siquiera la de un Inspector de trabajo, porque una empresa de carácter nacional, PROMAN, contratada por Defensa, mantiene a sus trabajadores sin pagar durante siete meses.

Ni siquiera los esclavos fueron tratados así, porque los esclavos por lo menos eran mantenidos por sus amos, pero en plena democracia española una empresa se permite no pagar a sus trabajadores durante siete meses y ninguna autoridad interviene, ni ninguno de los que dicen defenderlos, y a ningún fanático de tantos iluminados que hay en Cartagena y en este corrompido país se le pone la cara colorada.

Incluso es posible, que dentro de unos días, los trabajadores que han estado sufriendo semejante atropello queden en el limbo (según he oído decir en algunos centros de trabajo ya está ocurriendo), porque Defensa, que sí ha estado pagando a la empresa estafadora de los salarios, puede que contrate a otra empresa y no cuente con los trabajadores actuales.

lunes, 14 de noviembre de 2016

ANÉCDOTAS Y CUENTOS DE RELIGIOSOS

Algunas anécdotas con San Roque de Protagonista.
            A lo largo de los años, a los alumbreños se nos han hecho muchos chistes, no como a los de Lepe, pero seguramente no nos hicieron más porque no hubo más inventiva, y también se nos han contado sucesos que están en el lindero de la fantasía, quizás porque nuestros antepasados fueron un poco brutos, y se ganaron la reputación correspondiente, pero si es verdad, como si no, así lo tenemos que admitir, porque, ni ellos fueron perfectos, ni sus descendientes tampoco, y además, creo que un poco de humor es muy saludable.
Dibujo: Francisco Atanasio Hernández 
            La devoción, la fidelidad al patrón, San Roque, que por un lado era el principal motivo de las fiestas, también a veces, era la causa de diversas disputas de naturaleza variada entre los vecinos de uno y otro lado de la rambla, y por otro, siempre ha sido el más noble pretexto para reunir a todos los vecinos del pueblo durante unos días, en torno a una causa común.

            Dicen, que un 16 de agosto, el día de San Roque, de cuyo año muy pocos alumbreños se quieren acordar, y algunos de los que lo hacen, dicen que todo es pura invención de la mente calenturienta de algún chistoso muy mal intencionado, estaba prevista la procesión anual de San Roque por las calles del pueblo a las 8 de la tarde, pero al bajar las escalinatas de acceso a la iglesia, uno de los hombres que portaban el trono resbaló, con tan mala fortuna que el larguero de este lado vino a dar en el suelo y se partió, y menos mal que al santo no le pasó nada..., pero no se podía realizar la procesión hasta que no se reparara, y la imagen de la Virgen tuvo que esperar en el interior de la iglesia mientras tanto. Enseguida se pusieron a trabajar en ello algunos vecinos, y en muy poco tiempo, consiguieron acondicionar el larguero del trono de San Roque, y en ese preciso momento se escuchó la gruesa voz de uno de los encargados de los actos festivos que era de profesión arriero.
- ¡Sacar a la Virgen que San Roque ya está empalmao!
- ¡Vamos con ella zagales! – dijo alguien desde dentro.
            Y sin más palabras ni contratiempos, la procesión reanudó su habitual itinerario bordeando la rambla hasta que llegó a la altura del puente, en cuyo lugar se desviaba para la calle del Puente todos los años. Pero éste, los vecinos del Zaraiche estaban decididos a que su Santo Patrón cruzara el puente y se le procesionara por el barrio. Así que, los del Zaraiche, se pusieron delante del trono, y comenzaron a forcejear para que la procesión se desviara a su barrio, y los que lo transportaban lo hacían en sentido contrario, porque no estaban dispuestos a permitir que los del otro lado del puente, obtuvieran las mismas santas bendiciones que ellos.
- Este año pasa por el Zaraiche.
- De eso ni hablar.
- ¡Que sí!
- ¡Que no!
- ¡Cataplum!
 El trono de San Roque se escapó de las manos de unos y de otros y fue a parar a la rambla.
Dicen también, que las tortas que se repartieron después nadie las pudo contar, porque todos estaban ocupados, pero al parecer fueron muchas más de las que nadie deseaba.
Foto: Francisco Atanasio Hernández
A principios de los años 60, había un monaguillo que no se conformaba con beberse algo del vino que el cura reservaba para la ceremonia eucarística, sino que llevaba a los amiguitos a la sacristía y les cobraba por pegarse un lingotazo de aquel buen vino consagrado.

El cura D. Miguel Hernández Urriza, ofició en Alumbres entre 1958 y 1965, y vestía sotana como los clásicos, pero siempre le daban las últimas campanadas de llamada a misa, tomándose la penúltima en la barra del Bar El Patio. Parece ser que su partida del pueblo fue un tanto precipitada, porque según se comentó entonces, tenía o había tenido, un problema en la Térmica relacionado con el celibato de los religiosos.

El cura de los altavoces, D. Julián Vicente García.
De 1989 a 1993, le tocó el turno a este cura, que no se conformaba con que lo escucharan los feligreses que acudían a misa, y puso altavoces en el exterior de la iglesia, para que nadie del pueblo se quedara sin escuchar sus sermones, y desde el poder que le daban los hábitos religiosos y la megafonía, cada domingo se dedicaba a verter aceradas críticas contra los bares, pubs y discotecas.
Fueron muchas y variadas las controversias que tuvo con vecinos y feligreses, por lo que durante su corta estancia en Alumbres, mantuvo una actitud permanente de inexplicable enfrentamiento con la población, que llegó a su máxima expresión el día de San Roque de 1993.
La Verdad 17-8-1993. Foto: Francisco Torres
Ese día, alrededor de las once de la mañana, cuando la gente joven se divertía en la plaza de la Iglesia, mientras preparaban una moraga para recuperar fuerzas, escucharon atónitos por el altavoz de la iglesia, cómo el cura decía que “las fiestas de San Roque, más que un acto religioso, eran un acto criminal, protagonizado por borrachos y drogadictos”, y así lo publicó la prensa al día siguiente.
A partir de aquí, se desencadenó la protesta y el abucheo popular a la salida de la iglesia de la que salió escoltado por la policía para refugiarse en lugar desconocido, y aquella misma tarde, la procesión de San Roque la dirigió el cura de Portman.
La Opinión 19-8-1993. Foto: Juan junior 
La Opinión 18-8-1993. Foto: Juan junior 
                El presidente de la A.VV de Alumbres Patricio Mercader Franco dijo a la prensa que las declaraciones del párroco escuchadas por la mayor parte del pueblo gracias a los altavoces instalados en la plaza de la Iglesia era una provocación a los jóvenes del pueblo, y añadió “Estamos viviendo unos momentos de mucho nerviosismo y si viene al pueblo no sé lo que va a pasar.”

Luego se supo que el uno de septiembre era trasladado a una parroquia de Cehegín.
Éste cura, sin duda, será difícil de olvidar, porque es un ejemplo de cura poco recomendable, pues se creyó dueño y señor no sólo de las almas de sus parroquianos, sino también de sus cuerpos, y sus mentes, por lo que no se puede añadir gran cosa, además de que, posiblemente el hombre se cayó de un cuadro del Greco, o de algún otro de siglos antes del Concilio de Trento y vino a caer en Alumbres ¡A alguien le tenía que tocar la china oye!
……………………………………………………….

Las dos narraciones siguientes proceden del libro de Anselmo J. Sánchez Ferra “El Cuento folclórico en Cartagena” -Revista Murciana de Antropología, a quien le agradezco que me haya permitido utilizarlos.
Los relatos los he transcrito con el lenguaje que se utiliza en el libro.

719. EL CURA ENSEÑA LATÍN (Alumbres / Perín -págs. 722, 723 y 724)

Pos esto era un padre que tenía un sagal de siete o ocho años y no le podía sacar punta, ¿sabes?, y por la tarde tenía que meterlo en algún sitio porque el padre s’iba a trabajar. Y entonces habla con el cura del pueblo, dise:
-Mire usté, Don José -se llamaba el cura Don José-, a ver si se trae usté a mi sagal, por las tardes lo tiene aquí y al mismo tiempo pos lo enseña algo a hablar o a escribir, a lo que sea, algo, que esté entretenío la criatura.
-Pos tráemelo, yo lo enseñaré. Por lo menos a ver si habla, aunque sea en latín.
Entonses el padre lo lleva al crío una tarde y se pone con el cura allí y el cura lo coge al sagal y dise:
Dibujo: Francisco Atanasio Hernández
-Venga, vente p’acá, pa la sacristía.
Lo mete p’allá, dise:
-¿Tú sabes como me llamo yo?
-Don José.
-No, yo no soy Don José, ni soy cura ni soy padre -dise-. A mí me tienes que
llamar Santus Deu.
-¿Santus Deu?
-Sí, sí. Cada vez que me nombres, Santus Deu.
-Pos bueno, pos Santus Deu.
Y entonses se pone así en la silla, se pone a subirse los calsetines p’arriba, dise:
-¿Sabes cómo son estos?
-Calsetines.
-No, eso no son calsetines, eso son churumbirlos.
-Ah, churumbirlos.
-Sí, churumbirlos.
-¿Y estos?
-Sapatos.
-No, estos no son sapatos ni alpargates. Son talabarates.
Y entonses pos el sagal dise:
-Talabarates, churumbirlos
-Pues sí -dise-. ¿Tú ves ese que hay debajo la silla? ¿Que’s?
-Eso es un gato.
-No, eso es pescalarratis.
-Bueno, pescalarratis.
Entonses el cura se sale p’afuera y se pone a ensender las velas y dise:
-¿Sabes cómo es esto?
-Eso, pos una luz.
-No, esto es fuego, y no se llama fuego, se llama alegría.
-Ah, alegría.
-Sí.
Luego se va pa la pila bendita y se pone el cura, se persigna, dise:
-¿Sabes cómo se llama esto?
-Eso es agua.
-No, eso se llama abundansia.
-Ah, abundansia.
-Sí. ¿Y esto, donde estamos nosotros?
-Pos la iglesia.
-No, esto no es la iglesia. Esto se llama chiribindansia.
Y a to esto que entra una mujer por la puerta, una mujer bien hecha, y dise el cura, dise:
-¿Ves aquello que viene por allí?
-Sí, una mujer.
-No, esa es la Prójimanostra.
Entonses coge el cura, se mete pa dentro, pa la sacristía, y le dise al sagal:
-Oye, mira, estate aquí -dise- y si viene alguien preguntando por mí que vuelva dentro de media hora, porque yo ahora estoy ocupao con esta Prójimanostra que’s mi sobrina.
Total, se mete allí y el sagal se queda por ahí dando vueltas por la iglesia, por los bancos y to eso, y coge pa entretenerse al gato que’staba ahí, empieza a acarisiarlo.
Piensa lo que piensa, coge un papel, le hase un laso, se lo pone en el rabo, coge una vela y le pega fuego al papel. El gato que ve aquello empieza a pegar saltos por to aquello, se pegan fuego las cortinas, los visillos y to eso y el sagal, apurao, va a la puerta de la sacristía y empiesa:
-¡Levántate, Santus Deus, delante de San Sebastian! ¡Déjate a la Projimanostra y ponte los churumbirlos con los talabarates y verás a pescalarratis con alegría en la cola! ¡Si no acudes con abundansia se te quemará la chiribindansia!

754. MONJITAS Y SOLDADOS (Alumbres/Perín- pág. 748)
Había un convento junto a un cuartel de soldaos y los soldaos, cuando salían de paseo, pues si le daban ganas d’orinar y orinaban allí, junto a la paré del convento, y las monjitas pos les veían. Entonses se da cuenta la superiora de que las monjitas pues miraban cuando orinaban los soldados, y va al cuartel y pide hablar con el jefe del destacamento, con el capitán, dise:
-Mire usté, pasa que sus muchachos, cuando salen de paseo pos les dan ganas de haser pipí y lo hasen allí, en las paredes del convento, y las monjitas, claro, están allí y sin darse cuenta pos los ven.
Dise el capitán:
-¡Bueno hermana, vamos hombre, si eso son pequeñeses!
Dise la madre:
Pequeñeses no, porque algunas son como sobrasadas!
Sobrasadas
………………………………………….

Fuentes consultadas y/o utilizadas

Libros
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres en el siglo XX.
-Anselmo J. Sánchez Ferra “El Cuento folclórico en Cartagena” -Revista Murciana de Antropología.

Testimonios
-Domingo Conesa y Pepita Barcelona.
-Mis recuerdos.

Prensa
-La Verdad.
-La Opinión.

Fotos
-Francisco Atanasio Hernández.
-La Verdad
-La Opinión


Dibujos
-Francisco Atanasio Hernández.