jueves, 6 de julio de 2017

LAS MUJERES DE ALUMBRES.

A mi abuela materna
Josefa “la Guirrarra”
que me daba para merendar
una rebanada de pan con aceite y azúcar
y me pagaba el cine los domingos.

La mujer alumbreña en general, y algunas en particular,  ha sido y es, sin lugar a dudas una mujer luchadora, que a lo largo de la historia del pueblo, en muchos casos se las ha tenido que arreglar sola para sacar a su familia adelante, y en otros ha significado el apoyo imprescindible del hombre, no sólo para obtener los recursos económicos suficientes para alimentar a su familia, sino también la ayuda moral necesaria en la lucha diaria. Ellas han sido el mejor y más importante punto de apoyo de los hombres de este pueblo en los momentos difíciles.
Mujeres de trabajadores de Fert5ilizantes en la plaza del Ayuntamiento el 15 de diciembre de 1992, durante la histórica manifestación en Cartagena a la que asistimos más de 30.000 personas. 
La fábrica de Explosivos de Alumbres, conocida como Garrabino, durante poco más de un siglo, significó la más importante fuente de ingresos de muchas familias del pueblo, donde trabajaron numerosas alumbreñas, entre las que quiero destacar a mi abuela materna que trabajó allí más de 40 años, y a la que siempre echaré de menos.
Durante la mayor parte del siglo XX, las mujeres trabajadoras que eran madres, no podían permitirse el lujo de faltar al trabajo, y si lo hacían, era por el tiempo imprescindible. En la primera mitad del siglo, era fácil ver, cómo una niña de menos de 10 años, que no iba al colegio porque tenía que cuidar de sus hermanos más pequeños, le llevaba a su madre al bebé que estaba en período de lactancia, para que lo amamantara en la puerta de la fábrica y pudiera seguir trabajando después. Es sólo una sustancial diferencia con los permisos de maternidad y lactancia de la legislación actual.
No obstante, las mujeres que no estaban ocupadas ni en Garrabino ni en otro lugar, también supieron buscarse la vida realizando otras labores, como la pleita de esparto, para lo que solían reunirse varias mujeres en casa de una de ellas hasta muy avanzada la noche, y para algunas de éstas, igual que para las que tenían otra ocupación, no había descanso ni en festivos, porque había que seguir en casa, y nunca pidieron salario por cumplir con su obligación de madres y esposas.
De esta manera, muchas mujeres, mantenían o ayudaban a salir adelante a sus familias, a base de trabajo y sacrificio.
Encuentro de bolillo en Alumbres 17-11-2013. Foto: Francisco Atanasio Hernández
Además, en Alumbres siempre hubo un buen plantel de modistas que cosían y enseñaban a coser a las jóvenes, y también artistas del bordado y el bolillo, de cuyas labores conseguían sacar un suplemento económico con el que ayudarse. Todavía hay mujeres en el pueblo que se dedican a la costura y no para distraerse precisamente.
En esos tiempos había que hacer toda la ropa a mano, a diferencia de la actualidad que todo viene elaborado de fábrica, y en la calle Prefumo hubo una sastrería que después se trasladó al Malecón, (en la orilla de la rambla) donde se confeccionaba ropa de hombre, y trabajaban algunas jóvenes del pueblo.
Mi prima Concha Reche, que por esa época estuvo allí de aprendiz sin sueldo, hace años me contaba, que Antonia “la del Comerciante”, Mari “del Ladrillero”, Isabel Morales y Antonia “de Eleuteria” cosían muy bien y por esa razón cobraban por su trabajo.
            Recordaba también que Mari “la Lirina” cosía ropa de mujer y que entonces prefirió irse con ella porque no le gustaba coser la ropa de hombre. Gertrudis también era modista y tenía muy buena reputación.
Por la década de los sesenta, había en Alumbres un taller de costura en la casa de Ángel Esparza, “Ángel el Chucho” donde iban a aprender muchas de las jóvenes de la época.
            Ahora podemos decir, que hay muchas mujeres del pueblo que tienen merecida fama en la especialidad de corte y confección, y que a algunas de ellas, le ha servido para sacar adelante a sus hijos y no sólo para distraerse y ahorrarse unas pesetas en el vestido.

Por aquellos años había también mujeres que dominaban el bolillo y hacían encajes, para juegos de cama, cortinas, tapetes, etc., y se preparaban su ajuar con esmero para un futuro que esperaban no estuviera muy lejano. También las había que trabajaban el bordado con verdadera maestría y con la misma intención de ir haciendo el ajuar.
Encuentro de bolillo en Roche 1-5-2014. Foto: Francisco Atanasio Hernández
El encaje de bolillo tiene sus orígenes en el siglo XVI, y en Alumbres tiene numerosas aficionadas que han ido adquiriendo el conocimiento de la técnica a través de sus antepasados femeninos y en estos tiempos por medio de la organización de talleres de aprendizaje.
Concha me contaba, que ella hacía encaje de bolillo desde su adolescencia, y que en estos tiempos se había puesto de moda la realización de esta actividad, como una forma de conservar ciertas tradiciones, por lo que se programan concentraciones de bolilleras todos los años en Alumbres, La Unión, La Palma, San Javier, Los Dolores, El Albujón, y otros lugares de la Comunidad Autónoma de Murcia.

Muchas mujeres del pueblo, no han dudado en limpiar escaleras, casas particulares de vecinos con economías más solventes, o tuvieron que desplazarse a Cartagena, La Unión, el poblado de Repesa, o a las playas en verano, a “servir”, o a realizar trabajos de limpieza en las fábricas del Valle de Escombreras. Esas como otras realizaron, y muchas siguen haciéndolo todavía, cualquier trabajo decente que reporte los ingresos necesarios para mantener a la familia. 
            Para todo hay excepciones, pero en general, las mujeres de Alumbres se han forjado en la lucha por la subsistencia codo con codo con el hombre en la consecución de mejoras para el presente y para el futuro de los suyos.
Alumbreños, hombres, mujeres y niños, reclamando el desvío de la vía en 2004
Un pequeño grupo de mujeres de este pueblo, fueron imprescindibles protagonistas en muchos de los actos que se realizaron durante la crisis del sector de Fertilizantes a principios de los años 90.
Hay que recordar que antes ya, en 1975, durante el encierro de una semana de los trabajadores de ASUR en la factoría de Escombreras, algunas de las mujeres de los alumbreños que allí trabajábamos, demostraron que se podía contar con ellas para el futuro, y siguieron haciéndolo después con el mismo ímpetu en el mes de huelga que tuvimos que llevar a cabo para mejorar nuestros escuálidos salarios en 1976, y posteriormente en la crisis industrial que azotó a la comarca también jugaron un importante papel. Sólo lamento que no estuvieran todas las que tenían que estar, y solamente fueran unas pocas las que supieron darle su apoyo a los suyos en los momentos difíciles.
Durante la suspensión de pagos del Sector de Fertilizantes de 1992-93 en manos de KIO-ERCROS, la participación de un grupo de mujeres en defensa de los puestos de trabajo de sus parejas tuvo una importancia crucial, ayudando con sus actividades autónomas no sólo a que se mantuvieran ASUR y Explosivos Río Tinto en El Hondón, sino a que la Administración se comprometiera a crear nuevas empresas para recolocar a los excedentes laborales. AEMEDSA, TRADEMER, Químicas del Estroncio, y el traslado de la fábrica del Hondón al Valle de Escombreras, (aunque ahora muchos de sus trabajadores acomodados prefieran olvidarlo) además de numerosas recolocaciones en General Eléctric, de muchos trabajadores que quisieron cambiar de aires, es el resultado del esfuerzo realizado por los trabajadores del sector y la inconmensurable ayuda de muchas de las mujeres de los trabajadores que sabían que su labor era también necesaria, entre las que estuvieron algunas alumbreñas como, Paquita Pérez Martínez, Salvadora Jiménez Ros, Conchi Díaz Martínez, Flora Barcelona; Carmencita Gómez; Paca Marín; Lola Marín, Maruja Conesa, Josefina Rojo, y puede que haya alguna más que no recuerdo, lo siento si me he olvidado de alguna.
Estas mujeres del pueblo, integradas en el numeroso grupo de mujeres de trabajadores del Sector de Fertilizantes de Cartagena, llevaron a cabo una serie de actos de protesta que difícilmente hubiéramos podido realizar los hombres, que ya teníamos bastante con nuestras propias movilizaciones diarias. Se encerraron en el Ayuntamiento de Cartagena dos veces, en la Asamblea Regional se encadenaron, viajaron a Madrid a manifestarse ante la embajada de Kuwait, todos los martes iban a Murcia a manifestarse frente al Palacio de San Esteban, etc., etc., etc.
Paquita Pérez Martínez, me recordó que la razón por la que una vez impidieron la salida del Talgo de Cartagena fue que no las dejaban subir al tren sin pagar el billete como hasta entonces hacían, porque sus maridos llevaban dos meses sin cobrar, y entendían que algo había que hacer para protestar por ese otro atropello empresarial.

Sin duda alguna debe de ser motivo de orgullo para el pueblo disponer de este plantel femenino, porque es una suerte tener de compañera a una mujer de esta naturaleza, que sabe estar con el hombre, no sólo para lo bueno sino también para lo malo. Los mejores amigos tienen que ser los que más cerca están de uno, y el que no tiene una compañera, o al revés, que lo anime y ayude a luchar por sus convicciones no sabe lo que es la amistad.
                            A ti, mujer
                            que  cada día me das
                            el aliento necesario
                            para seguir luchando
                por mis convicciones.
Esta es la dedicatoria que le hice a Dami, mi mujer, mi compañera y sobre todo mi amiga, en mi libro “Lo que me quedó de Alumbres en el siglo XX”.
Mujeres de Alumbres en una de las protestas contra la instalación de los depósitos de gas. Foto: Carlos Gallego (La Opinión)
Después, cuando en 1997, Repsol amenazó con la instalación de los depósitos de gas en el lugar donde estuvo Garrabino, las mujeres estuvieron defendiendo la supervivencia del pueblo codo a codo con los hombres, y una vez más, demostraron que ellas, son vanguardia necesaria e imprescindible en Alumbres.
Por esas fechas no se limitaron a participar en todo tipo de movilizaciones que se organizaron, sino que a partir de 1999, un grupo de mujeres (solamente mujeres) cogieron las riendas de las Chirigotas fundadas el año anterior, y se bautizaron con el nombre de “Presuntas Desterradas” para participar en Los Carnavales de Cartagena, con una intención evidente, aprovechar la ocasión que brindaban las fiestas para denunciar el propósito de Repsol – Butano.

Por último quiero recordar que en 1988, por iniciativa de un grupo de mujeres interesadas por la problemática de la mujer en la sociedad, y animadas por los vientos favorables que soplaban para las organizaciones femeninas, se constituyó la Asociación de Mujeres de Alumbres, en reunión celebrada con este motivo, donde aprobaron los estatutos y eligieron la Junta Directiva, y desde entonces organizan diversas actividades culturales y lúdicas para el colectivo femenino.


Fuentes consultadas y/o utilizadas

Libros
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres en el siglo XX.
-Francisco Atanasio Hernández. Lo que me quedó de Alumbres en el siglo XX.
-Francisco Atanasio Hernández. Retazos de la historia de Alumbres.
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres algunas historias pendientes.

Testimonios
-Josefa Hernández Jiménez.
-Concha Reche Jiménez.
-Paquita Pérez Martínez.
-Mis recuerdos.

Prensa
-La Opinión.

Fotos
-Francisco Atanasio Hernández. 

lunes, 26 de junio de 2017

LAS HOGUERAS DE SAN JUAN

         Junio, es el mes de la recolección de las mieses en las regiones del  Mediterráneo, y este evento, nuestros ancestros lo festejaban por todo lo alto, con fiestas en las que fácilmente se mezclaban rituales paganos con matices supersticiosos de origen religioso.

El fuego es el más importante elemento de purificación conocido, los Celtas, utilizaban el ritual de la cremación con sus muertos, y no era por capricho, sino porque por ese medio se eliminaba la posible expansión de enfermedades y epidemias.

            La religión cristiana, utiliza la fábula de “el fuego del infierno”, para intimidar a los temerosos de que el castigo de Dios caiga sobre ellos, porque enviará sus almas pecadoras a quemarse en el infierno.

        En antiguos períodos de guerras, al principio de la historia, se producían epidemias que devastaban poblaciones enteras, y para evitar su propagación, las gentes quemaban los cuerpos de los muertos infectados y todas sus pertenencias, porque le daban al fuego un poder purificador inigualable, y lo cierto es que no se equivocaban, porque con el fuego eliminaban todos los virus adheridos a ropas y enseres. Hasta no hace mucho, por estas tierras, las ropas de los muertos se quemaban, quizás con ese mismo criterio.

         Se sabe que en otros lugares de España, como en Navarra, en los llamados aquelarres, se realizan rituales a los que se les llama satánicos o de brujería, desde tiempos inmemoriales, y en los que el fuego juega también un importante papel.
            El fuego en nuestra tierra tiene también ese carácter purificador que lleva implícito el culto al fuego en otras culturas, de hecho, hay muchos lugares de las costas del Mediterráneo que tienen costumbres parecidas a las nuestras, especialmente en el Levante español, Alicante, Valencia, etc., como es que, llegado el solsticio de verano, las gentes del lugar llevan a cabo rituales purificadores quemando enseres viejos e inservibles amontonados, como un símbolo de renovación y bienvenida a la nueva estación.
Fotos: Francisco Atanasio Hernández 
         Durante mucho tiempo, por esta parte de la geografía española, los críos del pueblo eran los encargados de preparar las hogueras que habrían de quemarse la noche de San Juan, leños, maderas viejas, trastos inservibles, y matorrales secos, se iban amontonando de forma anárquica, sin orden ni concierto, en el lugar más apropiado de la zona, un solar, una plaza, o un descampado, cerca de las viviendas de los que los habían ido recolectando.
Por lo menos cinco o seis hogueras se incendiaban en el pueblo, eso sí, cada grupo de chiquillos tenía que vigilar la suya, porque mientras que unos cenaban, algún que otro grupo de chiquillos más traviesos, se dedicaban a incendiar las de los demás, o por lo menos lo intentaban, pero en más de un caso, consiguieron su objetivo.
Por entonces, José Ojados era guardia de la portería en Refinería y para la noche de San Juan, pedía que le trajeran hasta cerca de su casa, algunos de los camiones de matorrales que salían de la limpieza del terreno.

Aquelarre de  Francisco de Goya
Más o menos a las doce de la noche, la hora mágica de la noche más hermosa del año para muchos, cuando empezaba el día de San Juan, era el momento apropiado para empezar el ritual del fuego. Se incendiaban las hogueras entre el jolgorio de los vecinos y el crepitar de las fogatas que elevaban sus llamas hacia el infinito y se explotaban algunos petardos.
Muchos jóvenes, se preparaban entonces con sus pértigas de caña o de  madera, para saltar sobre las llamas cuando estas decrecieran lo suficiente como para desafiar al fuego, en un ritual verdaderamente inmunizador, otros menos osados y los más jóvenes, esperaban a que quedaran sólo los rescoldos para saltar sobre ellos.
La magia del fuego hacía sonreír a todos los asistentes, porque cada cual buscaba su resplandor alrededor de la hoguera, y saltaban y reían enfervorecidos hasta que hubiera fuego en la pira.
Finalmente, un sencillo poema de mi cosecha de hace muchos años.

LAS HOGUERAS DE SAN JUAN

Amontonados, unos sobre otros

sin orden ni escalafón alguno
desaliñados, de cualquier manera
se yerguen impertérritos
en medio de la plaza
la recolección voluptuosa
de leños, maderas viejas y matorrales secos
resignados a su suerte
esperando con insólita paciencia
el comienzo del espiritual sacrificio
con la ceremonia de fuego
que cada año se celebra
en la Noche de San Juan.

La luna se expande
la noche se cierra
y a las doce en punto suena
la señal para incendiar la hoguera.
Ya comienza el crepitar de la leña
ya se elevan hacia el infinito
sus ansiosas llamas
entre el enardecedor jolgorio
de la muchedumbre que la rodea.

Niños y mozos se preparan ya
para saltar las fogatas
en una mezcla de osado desafío
y de ritual inmunizador.

En la Noche de San Juan
cada cual busca su resplandor
alrededor de la hoguera.


Unos lo buscan dentro
otros lo encuentran fuera
y mientras los más atrevidos
realizan sus enérgicas piruetas
y arriesgados malabarismos sobre el fuego
muchas parejas de amantes
se escabullen en silencio
y buscan con pasión resplandecer
en las más cálidas penumbras.


Fuentes consultadas y/o utilizadas

Libros
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres en el siglo XX.
-Francisco Atanasio Hernández. Lo que me quedó de Alumbres en el siglo XX.

Poema
-Francisco Atanasio Hernández. Las hogueras de San Juan.

Fotos
-Francisco Atanasio Hernández. 
-Francisco de Goya. Aquelarre.

Testimonios
-Mis Recuerdos

miércoles, 14 de junio de 2017

FIESTAS CÍVICO RELIGIOSAS A SAN ROQUE EN ALUMBRES

Como siempre respeté las creencias de mis antecesores quiero recordar parte de la saeta de Antonio Machado “Cantar de la tierra mía/ que echa flores/ al Jesús de la Agonía/ y es la fe de mis mayores.”

Carrera de cintas en bicicleta
            Las Fiestas de San Roque
            San Roque, nació en Montpellier en 1284 y murió en 1319 a los 34 años.
        Al ser el patrón del pueblo, es natural que sean las fiestas más populares y de más larga tradición, y es en torno a ese día, el 16 de agosto, donde se concentran los actos más importantes de las fiestas, por lo que se tiene constancia escrita de su celebración, al menos, desde principios del siglo XIX.
Es de suponer que esta festividad comenzara sacando al santo patrón en procesión rogatoria por el pueblo, con el fin de que protegiera a sus pobladores de las epidemias tan temidas y devastadoras de épocas pasadas, o para que lloviera y pudieran obtener buenas cosechas, e incluso para que les librara de fenómenos meteorológicos que pudieran traer como consecuencia, destrucción, hambre y desgracias. Después vendría la celebración, el aspecto puramente lúdico del acontecimiento si se cumplían los deseos de la población, todo en honor del Santo Patrón que lo había posibilitado.
De una u otra forma, y salvo los períodos de guerras, y algún que otro acontecimiento calamitoso, el pueblo ha venido disfrutando de sus fiestas patronales desde la erección de la parroquia en 1699, pero no hay que confundirse, pues para la mayoría de los alumbreños, las Fiestas de San Roque, son mucho más que un sentimiento religioso, porque en su organización y disfrute, hoy como ayer, participa la mayoría de los vecinos, independientemente de sus ideas políticas y religiosas, y con indiferencia de su condición social.
Manolas
Las fiestas de San Roque hoy, no son patrimonio de nadie, sino del conjunto del pueblo, y son lo que un buen sociólogo podría definir como “Un fenómeno social, imposible de explicar, desde un solo punto de vista.”

            Para cualquier alumbreño/a, que haya pasado los mejores años de su vida residiendo en el pueblo, es decir, su infancia y juventud, es difícil que se olvide de esta pequeña porción de tierra y de sus fiestas de agosto. Por diversas circunstancias, mucha gente del pueblo se ha visto forzada a marcharse a otros lugares buscando un futuro mejor, pero en general siempre ha habido una actitud de manifiesta provisionalidad en su marcha, porque cuando llegan las fiestas, sea cual sea su actual residencia, ya sea en España o en cualquier otro país, un buen número de los emigrados vuelve a casa aunque solo sea por los días de fiesta, y los que no, las recuerdan con nostalgia.
            Comisión de Fiestas del 2000
            Pero las fiestas no se organizan solas, así que es preciso que haya un grupo de gente que se dedique a la tarea de organización, y desde tiempos inmemoriales, cada año se constituye una Comisión de Fiestas, aunque en los tiempos actuales es mucho más fácil realizar esa función, porque la obtención de recursos económicos está más accesible, y las ayudas municipales también son más sustanciosas que en épocas pasadas, en las que el tema financiero era el principal caballo de batalla, porque eran los propios vecinos los que las propiciaban asignándose una cuota mensual voluntaria acorde con su economía, y la ayuda municipal, cuando la había, era más bien simbólica.
Antiguo decorado de la entrada a la Plaza de la Iglesia donde se celebran las verbenas populares
            Las actividades festivas que se han mantenido fijas a lo largo del tiempo son: la misa solemne en honor a San Roque; la procesión de su imagen entronizada por las calles del pueblo; los fuegos artificiales y los bailes, con las diferencias que los avances de la técnica y los gustos hayan podido marcar entre unos y otros tiempos.
            Hay otras, que si no se tiene conocimiento de su realización desde siempre sí que se sabe de su programación, al menos, desde finales del siglo XIX, como es la creación de una comisión de fiestas, los pasacalles, y la diana.
El resto de actividades han ido variando de acuerdo a los gustos, a las mejoras tecnológicas y por supuesto a los recursos económicos. En los años 30 del pasado siglo XX se elegían misses y damas, que era lo que años más tarde pasarían a llamarse Reina de Fiestas y Damas de Honor.
De la celebración de las carreras de cintas tengo constancia desde los años 20, aunque después se ha ido manteniendo la costumbre.
El primer partido de fútbol ligado a un programa de las fiestas patronales data de 1909 (Foot-ball Club Alumbres-Sporting Club Escombreras), después se fue convirtiendo en costumbre, hasta los últimos 20 o 30 años en los que algunas Comisiones de Fiestas no lo han programado.
Otra de las actividades que ha echado raíces en las fiestas es el Baile del Vermut, que se empezó a celebrar a mediados de los años 60 del pasado siglo 20.
Voy a terminar con un poemita de mi cosecha de hace ya bastantes años, dedicado a la Diana.

LA DIANA DE SAN ROQUE
Eran las siete menos un minuto de la mañana
de un caluroso dieciséis de agosto
y mirábamos ansiosamente la carátula del viejo reloj
adosado a la fachada del campanario de la iglesia
que aún movía cansinamente sus oxidadas manecillas
en el sentido acostumbrado,
no sin riesgo, de que nos aguara las fiestas
parándose definitivamente en cualquier momento.

Cerca, en la fachada de su derecha,
sobre la puerta principal del templo
estaba él, San Roque,
y acompañado de su inseparable perro
se apoyaba en su inquebrantable cayado
y solemne y majestuosa su escultórica figura
miraba fijamente desde su privilegiada hornacina
a la multitudinaria concentración de alumbreños,
de todas las edades, que nos agolpábamos en la plaza
como todos los años.

Daban las siete en el reloj
y el tiempo parecía que se paraba un instante
veinticinco grados marcaba el termómetro
más los que cada cual llevara en el cuerpo
y aún no había salido el sol
y un cohete y otro y decenas de cohetes tronaron
en el bullicioso amanecer tan esperado
y una trompeta sonó sensiblera y primorosa
de entre el grueso de la muchedumbre
y enseguida le siguió el ritmo el resto de la banda
y las campanas repicaron a rebato
reclamando la presencia de todos los vecinos sin excepción
devotos, paganos y escépticos
que aún seguían durmiendo
la resaca de las fiestas.

Era la hora de la tradicional diana
que mis paisanos de Alumbres
dedican cada año al patrón de la parroquia
y ese delirante minuto de expectante satisfacción
pudo tener la virtud de hacer olvidar
todo un año de alejamiento y nostalgia.

Fuentes consultadas y/o utilizadas

Libros
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres en el siglo XX.
-Francisco Atanasio Hernández. Lo que me quedó de Alumbres en el siglo XX.
-Francisco Atanasio Hernández. Retazos de la historia de Alumbres.
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres algunas historias pendientes.
-Juan Ros y Pedro Pérez. Cosas de Alumbres.
-Juan Antonio Gómez Vizcaíno. Pueblos de Cartagena.
-José Sánchez Conesa. Ritos leyendas y tradiciones  del campo de Cartagena.

Documentos
-Francisco Atanasio Hernández. Artículo publicado en Alumbres y en varios medios digitales.
-Francisco Atanasio Hernández. Archivo particular de programas de las Fiestas de Sa, Roque.
-Francisco Atanasio Hernández. Archivo particular, himnos a San Roque.
-Noticias de las Fiestas de San Roque en la documentación del Ayuntamiento de Alumbres de 1820-1823. Archivo particular.

Poema
-Francisco Atanasio Hernández. La diana de San Roque.

Prensa
-Archivo Municipal de Cartagena. Diario de Murcia.
-Archivo Municipal de Cartagena. El Eco de Cartagena.
-Archivo Municipal de Cartagena. La Voz de Cartagena.
-Archivo Municipal de Cartagena. Pichi.

Fotos
-Francisco Atanasio Hernández. Archivo particular.

martes, 30 de mayo de 2017

LOS PROGRAMAS DE LAS FIESTAS DE SAN ROQUE MÁS ANTIGUOS

        Antes que nada, creo necesario aclarar que es posible que las fiestas al patrón se vengan realizando, por lo menos, desde la instauración de la Parroquia de Alumbres en 1699, aunque constancia escrita, yo no he encontrado ninguna antes de las referencias que se hacen en la segunda etapa del Ayuntamiento de Alumbres en 1821, con motivo de la colocación de la lápida de la Constitución en la fachada de la iglesia el día de San Roque.
Procesión de S. Roque en las Fiestas de 1966. Foto: Archivo particular de Francisco Atanasio Hernández.

            PROGRAMA DE FIESTAS DE 1903
Uno de los programas más antiguos de las Fiestas de San Roque que he tenido la satisfacción de leer data de 1903 y contemplaba los siguientes festejos:
Con motivo de la festividad de San Roque, Patrón de Alumbres, la comisión de festejos nombrada al efecto ha realizado un bonito programa.
“El próximo día 14 a las nueve de la noche un repique general de campanas, seguido de la ascensión de infinidad de voladores y bonitos globos, anunciará a los alegres ecos de una banda de música de la localidad que empieza a desarrollarse el programa oficial de festejos.
A las cinco de la mañana del día siguiente una alegre diana recorrerá todas las calles del pueblo. A las diez habrá reparto de limosnas a los pobres de la localidad.
A las cuatro y media de la tarde hará entrada en el pueblo, la notable banda de música de Cartagena que dirige el maestro Sr. Aliaga, recorriendo las principales calles tocando escogidos y preciosos pasodobles.
A las seis se celebrarán juegos en la plaza de la iglesia con presencia de la mencionada música.
A las nueve de la noche gran verbena en la indicada plaza asistiendo la misma música.
A las cinco de la mañana del día 16 habrá diana.
A las diez solemne función religiosa, el panegírico del Santo estará a cargo del coadjutor de aquella iglesia D. Silvino Pérez Llorca.
A las cinco de la tarde repique general de campanas y pasodobles por la banda del Sr. Aliaga.
A las seis solemne procesión.
A las diez de la noche se quemará un bonito castillo de fuegos artificiales construido por los pirotécnicos Sres. Ojados, dando con esto por terminado el programa.
Un aplauso para la comisión organizadora y que los vecinos de Alumbres se diviertan mucho.”
Carrera de cintas en bicicleta años 20 
              LAS FIESTAS DE ALUMBRES HACE UN SIGLO
         Entre las muchísimas joyas que he rescatado de los diferentes archivos en los que me he sumergido largos años, encontré hace tiempo este programa de las fiestas de Alumbres de 1911 y creo que merece ser conocido especialmente por su peculiar contenido en tiempos de tanta miseria política y social.
“Las Fiestas de San Roque de este año -1911-se celebraron durante los días 15 y 16 de agosto siguiendo el siguiente programa:
Día 15.- A las dos de la tarde hará su entrada la banda de música  del Sr. Lledó que recorrerá las principales calles de la población tocando alegres y bonitos pasodobles.
A las cinco de la tarde tendrá lugar una bonita novillada en la que se lidiará y dará muerte a un novillo. Orden de la corrida:
Santiago Pérez, notable caballista, está a cargo de pedir la llave montando una jaca enjaezada según requieren estas cosas.
Cuadrilla:
Espada: Aureliano Martínez “Señorito”
Banderilleros: José Carrillo “Rosca”, Tomás Carrillo “Morenito de Alumbres”, Ginés Fernández “Civilito”, Alfonso Gil “Barrenita”; Cristóbal García “Retaquillo”
Manuel Martínez Cutillas “Chiquitín”, ejecutará la arriesgada y heroica suerte de D. Tancredo.
El célebre montador de toros “Antoñito García “Papa” llevará a cabo tan arriesgada suerte.
A las diez de la noche se quemará un bonito castillo de fuegos artificiales construido por los célebres pirotécnicos locales hermanos Ojados.
Día 16.- A las cuatro de la mañana se tocará diana.
A las 10 solemne función de Iglesia que oficiará la banda del Sr. Lledó, y cantará un célebre tenor cartagenero; el panegírico del Santo estará a cargo del elocuente orador sagrado D. José Cadierno.
A las cuatro de la tarde juegos infantiles amenizados por la referida banda.
A las seis de la tarde tendrá lugar una procesión que recorrerá las calles de costumbre.
A las nueve de la noche gran velada musical en la Plaza de la Iglesia, ejecutando la banda magníficas y escogidas piezas de su repertorio.
A las once se quemará una cuerda de fuegos artificiales dando fin a los festejos.
En estas noches el paseo de la Plaza de la Iglesia estará iluminado por luz eléctrica.”


Un siglo después, tanto el período político y social del pasado como el del presente se parecen como dos gotas de agua; degeneración intolerable de la clase política y corrupción generalizada de las instituciones grotescamente denominadas democráticas.
Además, en los pueblos como Alumbres sigue perviviendo el caciquismo alienante, aunque con algunas diferencias respecto a la etapa anterior. En otras épocas los caciques del pueblo eran gentes adineradas, empresarios mineros y poderosos terratenientes que dirigían o tutelaban cada uno de los órganos de gobierno de la población, acompañados de un grupito de palmeros que apoyaban y aplaudían sus decisiones a cambio de favores. Por lo general eran igual de beatos que su séquito y solían refugiar sus impúdicas babas en una falsa e indecorosa, pero lucrativa, devoción a San Roque, y por todo ello gozaban de poder e influencias suficientes como para cometer todo tipo de tropelías sin temor a que nadie les pidiera cuentas.
Pero desde los albores de la democracia, una nueva clase, aparentemente altruista, pero con un fino sentido de la oportunidad y con muy pocos escrúpulos, se ha venido instalando en los órganos de gobierno de los pueblos, y desde entonces lo controlan y lo dirigen todo, en la mayoría de los casos sin dar cuentas de nada más que de lo que a ellos les interesa.
En la actualidad, la mayoría de los dirigentes de las organizaciones supuestamente democráticas del pueblo, son personas del pueblo llano, aunque en general, ligadas a la disciplina de los corrompidos partidos políticos y sindicatos conocidos, trabajadores, sindicalistas y politiquillos que se autoproclaman progres, socialistas y sindicalistas de clase, aunque luego sus actitudes en el desarrollo de sus obligaciones sean más propias de caciques y derechistas trasnochados que de lo que proclaman a los cuatro vientos.
Y como los viejos caciques, profesan una devoción casi enfermiza al patrón del pueblo, San Roque, al que muchas veces utilizan de paraguas y a la vez como fuente de votos en los procesos electorales.
Individuos que repudian a sus familiares y convecinos por la condición de ser comunistas, no merecen el calificativo, no solo de socialistas, sino ni siquiera de demócratas. He conocido, y tengo amigos, que militan en partidos de derechas que nunca me preguntaron mi tendencia política y siempre me respetaron como persona, pero estos nuevos caciques carecen del más mínimo sentido del ridículo, y sobre todo de ética donde puedan medir moralmente sus actos.

Un siglo después, se podría decir que muchas cosas del pueblo en el apartado político y social no han cambiado nada, y al parecer no hay mucha intención de cambiarlas.
Isabel Raja Álvarez Miss Alumbres 1933. Foto: Archivo particular de Paco Atanasio
            MIS ALUMBRES 1935
Por esas fechas, en estas tierras se acostumbraba a nombrar a una guapa señorita “Miss”, y era espléndidamente agasajada con frecuentes invitaciones a los más afamados bailes de la comarca.
Por noticias de prensa sé que en el mes de marzo de 1935 los jóvenes de la Sociedad La Protectora invitaron al baile celebrado el día 19, San José, en sus locales a las Misses siguientes: Miss Mercantil Srta. Petronila López, Miss Alumbres Srta. Anita García Rodríguez, Miss Portman Srta. Carmencita Navarro, acompañadas de sus respectivas cortes de honor, Srta. Lucita Saura, Carmen Pérez, Eduardita Pérez, Carlota Gómez, Carmen Ortega y la Srta. Lola Puentes, madrina de bandera de la Sociedad de Socorros Mutuos La Constancia de Roche.
Anita García Rodríguez, Miss Alumbres 1935.
En los salones de La Constancia de Roche se celebró un baile con el fin de colocar la banda de Miss Constancia a la Srta. Cari García Angosto, y su corte de honor las Srtas. Isabel Martínez y Venancia Martín.
Las Misses entraron al local a los acordes del himno de Riego, con lleno absoluto, y allí fueron obsequiadas con ramos de flores.
Fue Miss Alumbres, Srta. Anita García Rodríguez, a quien le cupo el honor de imponer la banda que acreditaba como Miss Constancia a la Srta. Cari García Angosto.
Posteriormente se bailó hasta altas horas de la madrugada al ritmo de la música de la Orquestina Unión Sport.
 Años 30. Miss Alumbres, Isabel Raja Álvarez posando con dos equipos de fútbol. Foto: Archivo particular de Paco Atanasio
Miss Alumbres, Isabel Raja Álvarez, en un partido del Minerva en El Secante en 1933. Foto: Archivo particular de Paco Atanasio


Fuentes

Libros
-Francisco Atanasio Hernández. Retazos de la historia de Alumbres.
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres algunas historias pendientes.

Documentos
-Francisco Atanasio Hernández. Programas de las Fiestas a San Roque (archivo particular).
-Francisco Atanasio Hernández. Actas de la Junta Vecinal (archivo particular).
-Francisco Atanasio Hernández. Documentación de petición de dimisión del Presidente de la A.VV. Fulgencio Andréu Reverte, por haber superado su periodo de mandato en 2013 (archivo particular).
-Francisco Atanasio Hernández. Documentación sobre las nuevas elecciones (archivo particular). 

Prensa
-Archivo Municipal de Cartagena. El Eco de Cartagena.
-La Verdad, abril y mayo de 2009.
-Dossier de prensa en archivo digital.

Fotos
-Francisco Atanasio Hernández. Archivo particular.