lunes, 24 de septiembre de 2018

ALGUNOS DATOS DE LA REPRESIÓN FRANQUISTA EN ALUMBRES Y EL CACIQUE FALANGISTA ANTONIO PÉREZ GARCÍA


            Hay quien pretende hacer creer, que el franquismo, fue una especie de bálsamo para la sociedad española en general y para la alumbreña en particular, y en un vano intento de hacer olvidar a los muertos y represaliados por el sistema, así como el hambre y la corrupción que produjo, pasa de puntillas por ese oscuro período de nuestra historia, como si los cuarenta años de dictadura y de usurpación del poder no hubieran existido.
            Después del levantamiento militar de las tropas de Franco contra el legítimo Gobierno de la II República, lo único que de verdad le trajo a España, fue muerte, hambre, y corrupción, y un retraso de 40 años, respecto a los países de su entorno, pero hay gentes que prefieren que no se lo recuerden, y no porque les dé vergüenza, que eso seguramente no saben lo que es, sino porque en el fondo, por más que intenten disimularlo, siguen siendo igual de irracionales, beatos y fanáticos que los fascistas de entonces, sus predecesores, y escupen rayos, truenos, sapos y serpientes, sobre todo aquel que se atreve a criticar a los suyos, o calificarlos de aventajados alumnos del caciquismo alienante franquista.
                Por esa razón, procuran ocupar y controlar todos los lugares de decisión posibles, para que no se les escape nada.
Cruz que el cacique falangista, pero beato, Antonio Pérez, puso en la puerta de su casa conocida como "La Casa de la Cruz" en la década de 1940,  y que aún está en su sitio, para deshonra de los pocos socialistas y cristianos alumbreños que aún quedan en el pueblo, que tienen que vivir con tamaña afrenta. Foto: Francisco Atanasio Hernández.
            Incluso, hay algún reputado historiador, de cuyo nombre no me quiero acordar, que para edulcorar los efectos sanguinarios del sistema, lo califica con la frase siguiente: “El franquismo es una originalidad dictatorial dentro del sistema democrático europeo”. Como si la dictadura franquista hubiera sido menos dictadura que otras dictaduras y tuviera algo de honorable, o como si la usurpación del poder del ejército franquista, hubiera tenido algo de original respecto a la tradición golpista del ejército, y como si en las infames y prevaricadoras sentencias de muerte emitidas por los tribunales franquistas hubiera algo de justicia y humanidad, o que los aproximadamente 200.000 fusilados solo hubiera sido un mal sueño.

LA REPRESIÓN FRANQUISTA EN ALUMBRES
Como en todos los pueblos y ciudades de la geografía española, tras la caída de la República por el ejército golpista del General Francisco Franco, comenzó la despiadada represión contra quienes fueron fieles y de una u otra forma apoyaron el régimen republicano legalmente constituido.
            Alumbres, era mitad rural, mitad minero, y estaba dominado por tres feroces caciques derechistas que lo controlaban todo por medio de un grupo de sicarios afiliados a Falange, que hacían de chivatos y policía represiva a la vez.

            El local de Falange estaba situado al comienzo de la calle Corazón de Jesús, enfrente de la tienda de comestibles llamada de Apolonia (“Polonia” para los alumbreños), y casi mirando a la Plaza Primo de Rivera.
La filiación política de los caciques en general, era ultraderechista, y establecieron su particular dictadura en el pueblo respaldados por un numeroso grupo de palmeros falangistas, entre los que destacaba la activa participación de los curas de la época, que se impusieron a la población a base de crueldad y sadismo, pero como también eran beatos y regalaron a la iglesia algún santo para su veneración, sus crímenes están olvidados y perdonados, como Dios manda en estos casos.
Pelados al cero y purgas con aceite de ricino, eran algunos de los castigos menos graves que aplicaban los falangistas y que sufrieron especialmente los jóvenes alumbreños de la época, que empujados por el hambre penetraban en los huertos de los caciques en busca de comida.
Castigos corporales y palizas a los fieles a la República. Cuando los falangistas iban a casa de algún republicano a amedrentarlo, robarle, chantajearlo, o sacarlo de casa para apalearlo, siempre iba un grupo numeroso de 10 o 12 elementos, algunos de ellos armados.
Chantajes y robos de propiedades a vecinos, enseres, viviendas y terrenos de republicanos y sindicalistas a cambio de no ser denunciados y procesados por “auxilio a la rebelión”. Así algunos hicieron acopio de muchas de sus propiedades. A un agricultor de Escombreras, le robaron propiedades de esa manera, a Fernando Raja Hernández, que por esas fechas era un hombre influyente en el pueblo, con una economía solvente y ajeno a la política, pero suegro de Fulgencio García Heredia, exiliado en Francia, el grupo de falangistas capitaneado, como era costumbre, por sus dirigentes los caciques, entraron en su casa y a cara descubierta le robaron todos los enseres de porcelana, y joyas que encontraron, pretextando que eran de una de las hermanas Cabila que se las habían robado durante la República.
 Rehabilitacion Sociedad Fomento y Cultura Minerva 1944. Archivo particular Fº. Atanasio Hernández
Primera Junta de Gobierno de la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva tras su rehabilitación 1944. Archivo particular Fº. Atanasio Hernández
En 1939 los falangistas alumbreños se apoderaron y clausuraron La Sociedad Minerva de Alumbres, ubicada en el nº 52 de la calle Mayor, y el 28 de mayo de 1944, por iniciativa del cacique ultraderechista  Andrés Martínez Cao, que fue su nuevo Presidente hasta 1966 en que fue sustituido por otro cacique, Francisco Fuentes Pedrero, se reinauguraba la Sociedad bajo férreo control de la Falange en el nº 43 de la misma calle. Curiosamente, en el Padrón de Alumbres de 1945 esa vivienda del nº 52, donde anteriormente estuvo el local mencionado, estaba ocupada por un conocido vecino y la del nº 54 por su hermano, ambos con indudable filiación política ultraderechista.

Dos informes de Falange sobre la personalidad de dos directivos de la Sociedad Minerva 1944. Archivo particular Fº. Atanasio Hernández
Este segundo informe falangista es muy ilustrativo, pues durante la guerra muchos derechistas se infiltraron en las filas de los sindicatos obreros para controlar y hacer propaganda, y en la transición hicieron lo mismo, con una diferencia, y es que en la transición los “negociadores” les permitieron que coparan las direcciones de los supuestos sindicatos democráticos y de algunos partidos.
También hasta finales de la década de los años ´50, el Presidente de la Cruz Roja de Alumbres fue el cacique Andrés Martínez Cao. La vivienda donde estuvo ubicada la Cruz Roja desde 1927, en 1952 aparece como propietaria Dª. Ángeles Valcárcel Albaladejo, que la vendía a la “Cruz Roja Española” el 31-10-1952, por escritura otorgada ante el notario José Ceño Cánovas, pero que hubo de ¿ratificarse? por otra otorgada ante el notario de La Unión D. Miguel Cuevas, el 25-2-1971, 20 años después.
Denuncias y testimonios en los juzgados de Cartagena sobre vecinos, las más de las veces infundadas, o simplemente porque los denunciados habían estado afiliados a un sindicato obrero. Los jueces llamaban a los denunciantes a declarar como testigos.
Hoja Oficial de Cartagena 1940
 En esta comparecencia se cita al D. Luciano Estrada, (la Plaza de la Iglesia lleva su nombre), a Andrés Martínez Cao y a Vicente Samper de Alumbres. Archivo particular Fº. Atanasio Hernández
El Noticiero 1944
En este otro se busca a José Soto Vidal acusado de “auxilio a la rebelión. Archivo particular Fº. Atanasio Hernández
Hoja Oficial de Cartagena 1940. En esta comparecencia se cita a Pedro Caparrós Galindo y Rafael García como testigos. Archivo particular Fº. Atanasio Hernández
El 30 de mayo de 1941, el Ayuntamiento de Cartagena ¿aceptaba? la dimisión de Carmelo Gálvez Soto de su cargo de Conserje del Grupo Escolar de Alumbres y nombraba en su lugar a Baltasar Blanco Valdivieso.
Sesión Municipal del Ayuntamiento de Cartagena del 30 de mayo de 1941. Archivo particular Fº. Atanasio
Antonio García Heredia era Cabo de Marina y Manuel Paredes Martínez Capitán del Ejército, ambos fueron expulsados de las Fuerzas Armadas y encarcelados. Carmelo Gálvez Soto, fue destituido de su puesto de Conserje del grupo escolar de Alumbres y sustituido por Baltasar Blanco Valdivieso, mutilado de guerra.
Fueron muchos los alumbreños exiliados que no creyeron las falsas palabras de perdón de Franco y no volvieron a España, como Fulgencio García Heredia que murió en Francia, aunque como sus padres y hermanos fue enterrado en Alumbres.
Hubo varios vecinos del pueblo y sus barrios desaparecidos, como José Soto Vidal y Antonio Ruiz Sánchez por ejemplo.
También se fusiló a vecinos del pueblo y algunos de esos nombres aparecen en el listado de fusilados en 1939 en el cementerio de Santa Lucía como es el caso de Pedro García Heredia, y un tal Vicentico cuyos apellidos no he conseguido, pero que los testimonios confirman que fue fusilado inmediatamente después de terminada la guerra.
Los hermanos García Heredia, Pedro, Antonio y Fulgencio fueron futbolistas fichados por el Cartagena FC., y músicos en Alumbres. Pedro fue fusilado, Antonio expulsado del ejército y encarcelado y Fulgencio se exilió en Francia. Los tres están enterrados en Alumbres.
Monolito en el Cementerio de Santa Lucía en memoria de los republicanos fusilados
Nada más acabada la contienda, se constituyó en Alumbres un tribunal formado por los personajes más violentos y sádicos del lugar, que no distinguían entre adultos y niños, entre hombres y mujeres, o entre ancianos y jóvenes.
De hecho, uno de esos tribunales formado por dos de los caciques y los más sanguinarios sicarios, llamó a declarar a Carlos Lizán, que era el presidente de la Casa del Pueblo de Alumbres (local situado en la calle Prefumo, que fue requisado por los fascistas, luego se utilizó como vestuario de los jugadores de fútbol, y también para ensayar obras de teatro), y tras la declaración, cuando Carlos estaba en la salida del local, al borde de la carretera, uno de los mandamases, le dio una patada en el trasero tirándolo en medio de la calle, a la vez que le gritaba “Vete de aquí viejo marxista” (Carlos Lizán entonces tenía más de 60 años y era un anciano), posteriormente murió en la cárcel.
En ese mismo local, los fascistas de Falange destrozaron todo lo que se les puso por delante, entre otras cosas, una foto que recordaba a los fallecidos en el luctuoso acontecimiento del 7 de marzo de 1916, en las puertas de la Fundición de Pío Wandosell donde murieron 7 huelguistas, entre los que se encontraba un alumbreño, Valentín Escobar Callejón.

La década de los 40 se caracterizó por el aislamiento exterior y el racionamiento ante la escasez de productos de toda índole, especialmente los de primera necesidad. Por medio de este sistema, aparentemente ideado para distribuir lo poco que había entre todos, unos pocos se enriquecieron a costa de que otros muchos pasaran hambre, aprovechándose de las influencias políticas o de la situación de privilegio que tenían en la sociedad, pero como los miserables eran beatos, solo les falta su santificación, porque tienen dedicadas calles y un monolito en el pueblo.
Cartilla de racionamiento. Archivo particular Fº. Atanasio Hernández
            Los alumbreños honrados que vivieron aquellos horribles años de postguerra, cuentan que disponían de cartillas de racionamiento, con las que iban a ponerse en la cola de las tiendas de comestibles del pueblo durante horas, y cuando parecía que les llegaba su turno, entonces ya no quedaba pan para llevarle a la familia.
Sin embargo, después se encontraban a alguien apostado en la esquina más cercana que se lo ofrecía bajo mano a precios desorbitados, pero si quería comer y  disponía del dinero necesario lo pagaba, y si había por allí alguna autoridad, hacía como que no veía nada, porque siempre podría obtener más beneficios cerrando los ojos que abriéndolos y actuando. Había que estar en el pellejo de aquellas gentes para saber lo que tuvieron que sufrir ante tamaña tropelía organizada por los mandamases.

Algunos de esos caciques chantajeaban a trabajadores y trabajadoras del campo, que si se negaban a trabajarle gratis un domingo, o a realizar algún capricho sexual, les quitaba la cartilla de racionamiento y en numerosas ocasiones llevaron a cabo la amenaza.
Para los trabajos de mantenimiento del pueblo, reparación de calles, limpieza de la rambla, cementerio, canalización de agua del Taibilla a Los Partidarios, etc., etc., los “elegidos” siempre eran personas de confianza del Ayuntamiento de Cartagena, y cómo no, Antonio Pérez lo era.
El Ayuntamiento de Cartagena propició que los más poderosos hicieran acopio de terrenos municipales, bajo el título de “terreno sobrante”, los caciques alumbreños lo aprovecharon y se apoderaron de terreno público.
Recorte de Acta Municipal de 1945 donde el Ayuntamiento de Cartagena vende terreno público al cacique Andrés Martínez Cao. Archivo particular Fº. Atanasio Hernández
 Antonio Pérez García, (conocido como el Caudillo de Alumbres), como cacique y destacado falangista, a lo largo de los 40 años de dictadura franquista, ocupó todos los cargos políticos y sociales posibles, los cuales empleó fundamentalmente para reprimir a la población y enriquecerse:
En junio de 1941, Antonio Pérez fue designado Concejal del Ayuntamiento de Cartagena, precisamente en el período en que el Consistorio estaba formado solo por “personas de confianza” de Falange, por lo que ascendió sustancialmente en el escalafón político, gracias a los méritos contraídos en la represión de los Alumbreños, y un año después, coincidió con él como Concejal del Ayuntamiento de Cartagena, José Hernández Hernández, derechista destacado en años anteriores y durante la República.
Acumuló todos los cargos posibles. Falange premiaba a sus fieles con la acumulación de cargos, salarios e impunidad, y durante los años de Concejal fue designado miembro de la Comisión Municipal de ”Educación Nacional”, vocal de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, y también representante del Ayuntamiento en el Cementerio de Alumbres.
En 1964, se promulgó la Ley de Asociaciones de Vecinos, y Antonio Pérez fue designado Presidente de la 1ª A. VV. de la Diputación de Alumbres por el Ayuntamiento de Cartagena, como consta en el acta fundacional del 15 de abril de 1970, cuyo cargo compaginó con el de Alcalde Pedáneo, que por cierto también lo estrenó él.
Como fiel falangista fue Subdelegado de Falange, y como es natural fue varias veces Presidente de la Comisión de Fiestas de Alumbres.
Por supuesto, para que ningún lucrativo negocio de la población se escapara de su control, también ocupó el cargo de Presidente de la Junta Municipal del Cementerio de Alumbres. Y para mayor ultraje y humillación para los demócratas de todos los tiempos y los socialistas honrados que dieron su vida en defensa de la República, en el Cementerio de Alumbres, en terreno público, hay un monolito levantado en su honor, cuya placa de reconocimiento dice así “EN MEMORIA DE D. ANTONIO PÉREZ GARCÍA, POR SU CELO COMO PRESIDENTE DE LA JUNTA DE ESTE CEMENTERIO. ALUMBRES 1975”, y que la Junta Vecinal actual lo defiende como suyo. 
Además, este oscuro personaje represor de demócratas, también tiene en Alumbres dedicada una calle en el caserío de La Hoya conocido como "Los Chalet", y los socialistas alumbreños tampoco tienen intención alguna de retirar la indigna placa.
 
Monolito en honor del cacique falangista Antonio Pérez García. Foto: Fº. Atanasio Hernández
Hace tan solo unos meses el actual Presidente de la Junta Vecinal de Alumbres, Miguel Garrido Egea, mano derecha del Concejal del Ayuntamiento de Cartagena, Juan Pedro Torralba Villada, me faltó al respeto para defender este indigno monolito y a quien representa, primero me insultó a mí y a todos los historiadores que nos dedicamos a investigar en los archivos públicos y privados, en infinidad de libros, en documentos variados, y por medio de testimonios de numerosas personas, porque según él, el trabajo de investigación no tiene más valor que el de copiar y reproducir, y después, como ciudadano que tiene derecho a tener una opinión contraria y a criticar los actos de los políticos que nos gobiernan, y estoy convencido de que no fue solo por ignorancia.
Cuando la política se convierte en un medio para lucrarse, sucede que cualquier oportunista o derechista con escasa o nula preparación, puede ostentar un carné socialista, comunista o republicano, por mencionar algunas opciones políticas de izquierdas, y vivir de las mentiras que la mayoría se traga sin rechistar, de hecho, para creer en Dios y en sus escrituras sólo se exige una fe ciega, y en Alumbres, mucha gente deja de pensar para que lo hagan los más pillos en su lugar.

 Por último, como se puede observar, por todo aquél que lo desee, en Alumbres hay calles y hasta un monolito que recuerdan a reconocidos ultraderechistas y franquistas sin escrúpulos, Pla y Deniel, Primo de Rivera. Luciano Estrada Maureso y Antonio Pérez García, que desde hace varios años vengo reclamando su retirada sin éxito, y sin embargo, no hay ningún monolito, calle o reconocimiento a demócratas o republicanos represaliados por el franquismo y eso que en la mayor parte de la historia democrática del pueblo, ha sido y es el PSOE, quien desde principios de ésta etapa de libertades, ha controlado al electorado gracias a la mayoría de las organizaciones populares, que le rinden el mismo culto y la misma fidelidad, que a los viejos y miserables caciques del franquismo.

Escrito que presenté en el Ayuntamiento de Cartagena y del que di copia a los partidos de izquierdas con representación, el 29 de enero de 2016.


Fuentes

Libros
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres en el siglo XX.
-Francisco Atanasio Hernández. Retazos de la historia de Alumbres. 
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres algunas historias pendientes.
-Pedro María Egea Bruno. La represión franquista en Cartagena.
-Pedro María Egea Bruno. Franquismo y transición política (Historia Contemporánea de Cartagena, dirigida por Pedro María Egea Bruno. Tomo II).

Documentos
-Archivo Histórico de Cartagena. Actas Municipales.
-Informes de Falange. Archivo particular.
-Cartilla de Racionamiento 1951. Archivo particular.
-Francisco Atanasio Hernández. Documento presentado en el Ayuntamiento y a los partidos políticos por la Ley de Memoria Histórica.
-Francisco Atanasio Hernández. Archivo particular.
-Antonio Bernabéu Pérez. El 7 de marzo de 1916 (La matanza de mineros del Descargador).

Prensa
-Archivo Histórico de Cartagena. El Noticiero.
-Archivo Histórico de Cartagena. Cartagena Nueva.
-Archivo Histórico de Cartagena. Hoja Oficial de Cartagena. 

Fotos
Francisco Atanasio Hernández.

martes, 11 de septiembre de 2018

LA LLEGADA DEL AGUA POTABLE A LOS PARTIDARIOS


                El problema del agua potable en nuestra tierra comenzó a resolverse con la fundación de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla en 1927, sin embargo, las obras de canalización no se comenzaron hasta 1932, época muy complicada y difícil y se continuaron durante la guerra, hasta que a finales de abril de 1945 llegó el agua a los depósitos de Tentegorra, y el 17 de mayo celebraban en Cartagena la llegada de tan preciado elemento, concretamente a La Alameda de San Antón.
           En 1947 ya se había construido un depósito en Alumbres y en ese año, la empresa Entrecanales y Táboras construiría la canalización hasta el depósito de Escombreras que alimentaría a la Refinería de Petróleos.
            Consta que en junio de 1948, la Sociedad Franco Española en Alumbres, conocida como Garrabino, solicitaba a la Mancomunidad una conexión para su factoría y conseguía agua para su consumo.
    Por entonces, era mucha la necesidad de agua potable, y numerosas las solicitudes, pero no podía llegar a todos los lugares a la misma vez.
Los Partidarios. Fotos: Francisco Atanasio Hernández
            Sin embargo, fue el día de San Roque de 1949, el día del Patrón del pueblo, cuando se inauguraron dos fuentes públicas de agua del Taibilla en Alumbres, una en la Plaza de la Iglesia y otra en la Plaza de la Escuela (hoy desaparecida por un bloque de edificios), y se puede decir, sin ningún género de dudas, que nuestro pueblo se benefició por encontrarse en el camino de la conducción de agua potable que tenía que alimentar a la Refinería de Petróleos de Escombreras, porque a otros pueblos y ciudades mucho más importantes llegó varios años después, sin ir más lejos, y por mencionar alguno, los vecinos de La Unión no disfrutaron del agua del Taibilla hasta 1961.

            Pues bien, como también dije ya en un artículo anterior dedicado a los orígenes de Los Partidarios, el alumbrado público en este caserío alumbreño fue inaugurado en las fiestas de San Roque de 1968, siendo Alcalde de Cartagena Ginés Huertas Celdrán, que aprovechó el viaje para inaugurar también la reforma de la Plaza de la Iglesia de Alumbres. Las fiestas Patronales son un buen momento para que los políticos de todos los tiempos saquen pecho, y ya por entonces sabían aprovechar las oportunidades.
Dos años después, en 1970 le llegó el turno al agua potable. El proceso comenzó con la aprobación del proyecto por el Ayuntamiento de Cartagena en julio de 1969, y un mes después, en agosto, aprobaba el presupuesto para la “Conducción de aguas potables a Los Partidarios y La Puebla”.

Poco más tarde, en enero de 1970 se realizó la convocatoria pública para la adjudicación de la obra, con un tipo de licitación de 200.000 Pts. a la baja, no admitiéndose proposiciones que excedieran de dicha cantidad, la cual iría cargada al presupuesto extraordinario formado al efecto.
Depósitos de agua del Taibilla en Alumbres. Fotos: Francisco Atanasio Hernández 
            Ya en el mes de abril de ese año se publicó en el B.O. de la Región la adjudicación de la obra, que casualmente recayó en el empresario y cacique falangista de Alumbres, Antonio Pérez García por un importe de 200.000 Pts.

            Las obras deberían comenzar dentro de los 30 días siguientes a la notificación al contratista de la adjudicación, y terminarse en un plazo máximo de 4 días desde su inicio.
            Parece que por entonces, había un vecino que disponía de un grifo en su patio, que la Mancomunidad le había instalado porque la canalización de las aguas para La Unión pasaba por sus tierras.

Por lo que me han contado, de ese grifo era de donde se estuvieron sirviendo la mayoría de vecinos hasta que se dio servicio de aguas al caserío. 

El Noticiero


Fuentes consultadas y/o utilizadas

Libros
-Álvaro de la Piñera y Rivas. Breve historia del abastecimiento de las aguas de Cartagena.
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres en el siglo XX.
-Francisco Atanasio Hernández. Retazos de la historia de Alumbres.
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres algunas historias pendientes.
-Francisco Javier Pérez Rojas. Transformación urbana y arquitectónica-Cartagena 1874-1936
-Juan Antonio Gómez Vizcaíno. Pueblos de Cartagena.
-Ricardo Guardiola Saura. Las aguas de Cartagena.  Historia de un problema Municipal.

Documentos
-Archivo Municipal de Cartagena. Actas Municipales.
-Archivo Municipal de Cartagena. Solicitud de los vecinos de Escombreras para que no se lleve el agua de la Fausilla  a Alumbres.
-Archivo Municipal de Cartagena. Documentos constitución Aguas del Taibilla.
-Archivo Municipal de Cartagena. Solicitud de Garrabino a aguas del Taibilla.

Prensa
-Archivo Municipal de Cartagena. Cartagena Nueva.
-Archivo Municipal de Cartagena. El Eco de Cartagena.
-Archivo Municipal de Cartagena. El Noticiero.
-Archivo Municipal de Cartagena. La Tierra.
-Archivo Municipal de Cartagena. Diario de Murcia.
-Archivo Municipal de Cartagena. Gaceta Minera.
-Archivo Municipal de Cartagena. El Porvenir.

Revistas
-Antonio González Velázquez. Cartagena Histórica nº 12 Editorial Áglaya. 

Fotos
-Francisco Atanasio Hernández.


domingo, 26 de agosto de 2018

LOS GRAFITIS DEL ROMPEOLAS UNA SANA Y GRATIFICANTE IDEA


A los que superamos los 60, el rompeolas nos evoca muchísimos recuerdos, indudablemente unos quedaron grabados para siempre mientras que otros, inevitablemente engrosaron el baúl de los olvidos, no obstante, para muchos cartageneros, ya sean de la ciudad o de algún pueblo de sus alrededores como yo, éste siempre será un lugar entrañable, al que es agradable volver de cuando en cuando a escuchar el rumor de las olas o simplemente a contemplar el mar.
Suelo salir con cierta frecuencia a caminar y a correr por el paseo del muelle y el rompeolas, y aunque desde hace tiempo vengo observando que algunos de los bloques mejor conservados habían sido decorados con grafitis, hasta hace unos días no me había parado a mirarlos con detenimiento, y la verdad, fue una agradable sorpresa para mí, ver que en un lugar tan desolado como éste, entre otras cosas porque muchos de los bloques, incluso el muro de contención se encuentran muy deteriorados por los frecuentes golpes de mar que sufren, alguien que firma como P. Conesa ha tenido la delicadeza de decorar con grafitis un buen número de ellos.
Foto: Francisco Atanasio Hernández 
Dentro de la ruina general, ahora se puede disfrutar de la obra de arte, en que este grafitero ha convertido una buena parte del rompeolas utilizando como soporte los bloques más nuevos, que como es natural se han ido reponiendo en el lugar.
Fotos: Francisco Atanasio Hernández 
Dedica dos grafitis a los “Icues”, niños de la calle de mediados del siglo pasado, uno los representa con una escena de pesca con caña en el rompeolas, en la que dos chiquillos son los protagonistas. El otro lo hace con un tren llamado “Icue” saliendo de un túnel ¿El Icue en el túnel del tiempo?, podría ser.
Personajes de la historia de Cartagena como Asdrúbal, fundador de Qart Hadasht (Cartagena), que los romanos llamaron posteriormente Cartago Nova, y también Isaac Peral, es representado con su submarino de forma muy original.
Fotos: Francisco Atanasio Hernández 
Uno de los bloques está reservado para el más ilustre personaje de nuestras letras, Miguel de Cervantes, y también sus personajes más universales sobre una barca “Amigo Sancho ¡huyamos hacia la libertad!”.
Foto: Francisco Atanasio Hernández 
Músicos universales como una de las figuras más importantes del jazz, Louis Amstrong tocando una larguísima y original trompeta, y el inmortal Beethoven componiendo la 5ª sinfonía en su piano.
Fotos: Francisco Atanasio Hernández 
A Groucho Marx le acompaña una de sus famosas frases “Estos son mis principios si no le gustan tengo otros”, Charles Chaplin, también Einstein, Marie Curie, y los Picapiedra están deliciosamente retratados en los bloques.
Fotos: Francisco Atanasio Hernández
 Además, hay otros motivos como nuestro famoso “asiático”, un prisma, un barco, flores, un pulpo, un capirote, una mujer aseándose, etc.
No podía faltar la inolvidable Charito, que según se decía se bañaba todos los días en el rompeolas, por eso seguramente el artista la representa con medio cuerpo de mujer y cola de sirena.
Fotos: Francisco Atanasio Hernández 
Del rompeolas tengo recuerdos inolvidables de mi infancia y juventud, uno de ellos me marcó para siempre. Los estudiantes alumbreños que por entonces íbamos a Bastarreche (Escuela de Formación Profesional), no sabíamos mucho de las cosas de Cartagena y tampoco de quién era la Charito de la que tanto hablaban los compañeros de escuela, así que un día de finales de enero que no tuvimos clase, se nos ocurrió que podía ser el momento de ir a ver quién era esa mujer. Llegamos a los bloques y allí estaba ella en bañador, que por entonces ya podía ser nuestra abuela, y después de soltar algunas imprecaciones, solamente comprensibles entre nosotros, quisimos aprovechar el esplendido día de sol que nos acompañaba y nos quedamos en calzoncillos para bañarnos, yo fui el primero y el único que se chapuzó, pues el agua estaba tan fría que mi chapuzón resultó como en los dibujos animados, visto y no visto, y salí saltando por los bloques y corriendo el espigón para calentarme, lógicamente mis amigos no se bañaron al ver mi reacción.
En fin, que conocer a la Charito, a mí me costó una pulmonía doble y una pleuresía como secuela.
Como de cuando en cuando me acerco al rompeolas, observo que continúa con su obra y disfruto de sus genialidades. Aquí pongo algunas mas.
Félix Rodríguez de la Fuente y los animales. Foto: Fº. Atanasio Hernández
John Lennon. Foto: Fº. Atanasio Hernández
Libertad: Foto: Fº. Atanasio Hernández.
El Joputa Covid 19
            Sinceramente, no tengo el gusto de conocer a la persona que firma los grafitis, pero si lee esto, quisiera que sepa que yo le estoy muy agradecido, porque con su trabajo no solo no hace mal a nada ni a nadie, sino todo lo contrario, y no me importa si ha sido por iniciativa propia o remunerado, además, por mi parte, estaría encantado con que continuara el trabajo de decoración de los bloques, me atrevería a decir incluso, que el Ayuntamiento de Cartagena y Obras del Puerto colaboren echando una manita en lo económico.


Fuentes

Grafitis
P. Conesa

Fotos
-Francisco Atanasio Hernández

-Mis recuerdos

domingo, 5 de agosto de 2018

ALUMBREÑOS FORÁNEOS…, CON HUMOR


          Nunca deja de sorprendernos la indescriptible capacidad creativa desarrollada por  la clase dirigente alumbreña de los últimos tiempos. Igual que hace dos siglos, como si el tiempo no hubiera pasado por Alumbres, analfabetos con mando en plaza. 

            Hace tan solo unos días nos enteramos de los detalles de la última obra magna, y es que, al menos una de las actuales organizaciones del pueblo, utiliza un término que parece que está bastante extendido entre los lugareños, “alumbreños foráneos”, para clasificar a los que por unas u otras razones residimos fuera de Alumbres, y la verdad, a estas alturas, y después de haber sido testigo de actuaciones poco edificantes de todo tipo, por parte de algunos de los actuales mandamases, es preferible tomarse a cachondeo este tipo de paparruchadas.

            No sabemos de qué diccionario se habrán sacado esta poco ingeniosa y chabacana denominación, aunque teniendo en cuenta algunos honorables episodios de nuestra historia, bien puede haber sido inspirada en el lenguaje utilizado por nuestro ínclito paleto, José Conesa Francés, primer Alcalde de Alumbres en 1813, el cual ponía una cruz donde debía de firmar porque era analfabeto, y que, con toda dignidad, antes de dos meses dimitió de su cargo argumentando que “le copiaban la firma”.

            Parece que no avanzamos mucho en los dos últimos siglos, pero no hay que desesperar, que según las Sagradas Escrituras, Dios no hizo el mundo de la noche a la mañana, y aquí hay mucha voluntad, sobre todo en no bajarse del sillón para que nadie ocupe el puesto que cada uno ostenta, y que como mínimo les sirve para fardar de personas preparadas e importantes, y eso para algunos hombres y mujeres, tiene un valor incalculable por lo que están dispuestos a todo, aunque no tengan ni idea de la actividad de la que son dirigentes.
Groucho Marx
El caso es que, muchos nacimos en Alumbres, y nunca hemos dejado de sentirnos alumbreños, por muy lejos que hayamos estado en algún momento de nuestras vidas, algunos de nuestros paisanos residen en Barcelona, Tarragona, Granada, Madrid, Castellón, Paracuellos de Jiloca…,  y en otras ciudades de esta España nuestra, y esos ansían volver al pueblo cuanto antes, porque lo extrañan sobremanera.
La mayoría de los que residimos fuera del pueblo, tenemos más suerte que los últimos mencionados, porque vivimos a unos pocos kilómetros de nuestra tierra, Cartagena y sus barrios, Roche, La Unión, Portmán, El Llano, El Algar, La Manga, Los Belones, etc., y en numerosas ocasiones coincidimos allí, pero posiblemente suscite alguna que otra envidia el hecho de que tengamos tanto, o más amor al pueblo, que los que se jactan de no haber salido nunca de él, aunque varios de ellos mienten como bellacos, porque o no son naturales de Alumbres, o también tuvieron sus largas épocas de residencia fuera del pueblo, y sin embargo tienen la osadía de calificarnos como “alumbreños foráneos” a los que residimos fuera.

El principio filosófico que enmarca la clasificación mencionada, lo describe muy bien Groucho Marx “Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros”.

Entre los no residentes, hay algún atrevido como yo, que realiza trabajos de divulgación de nuestro pueblo y su historia de forma altruista, y ni pide permiso ni rinde pleitesía a nada ni a nadie, en un mundo en el que la mayoría de ciudadanos intentan congraciarse con estos personajes, que parece que hayan salido de una oferta de rebajas del mercadillo, y a los que no les importa llamarnos extranjeros, forasteros, extraños, o cualquier expresión rara que de pronto les haya llegado a la escasa imaginación, según todos los indicios, de las más lúcidas cabelleras de Alumbres.

Aquí no dimite nadie por muchos méritos que haya acumulado para ello, porque la pela es la pela, y además nadie se lo pide nunca, por lo visto, la incompetencia se premia con el cargo vitalicio, seguramente para que haga juego con la Monarquía.

En fin, que no hay que enfadarse mucho porque alguna que otra organización nos clasifique a los alumbreños no residentes en el pueblo, en un apartado denominado “alumbreños foráneos”, cada cual se puede desnudar cómo y cuando quiera.

En palabras de Groucho Marx “No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo”