jueves, 7 de enero de 2016

LA SOCIEDAD DE FOMENTO Y CULTURA MINERVA DE ALUMBRES

          A mediados del siglo XIX, hacia 1850, fue cuando se fundaron la mayoría de casinos en España. Pero es en la década de 1870, cuando los casinos alcanzan su consolidación como centros de recreo, cultura y asociación de aristócratas, burgueses, y clase media de la ciudad.
          Estas sociedades, eran lugares que fomentaban la unión de sus socios en torno a un sentimiento localista, con pretensiones de protagonismo cerca de lo oficial y lo político.
            Ser socio de un casino entonces, suponía un signo de distinción, por lo que muchas gentes de condición modesta y jóvenes ambiciosos y calaveras, aspiraban a conseguir ese respaldo social, con el que poder relacionarse con las clases adineradas del momento.
        Aunque en Alumbres hubo al menos, tres casinos, dos de ellos desaparecidos, el que ha perdurado es la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva.
Foto: Francisco Atanasio Hernández
            La Sociedad Minerva aparece en el registro del Gobierno Civil con el nº de orden 2612, según las normas que regían en la época, el 7 de abril de 1924, un poco tarde quizás respecto a los demás, pero sus principios programáticos eran los mismos que los de la ciudad, es decir instrucción y recreo. Estableció su domicilio en el nº 52 de la calle Mayor de Alumbres y posteriormente se mudó al nº 43 de la misma calle. Se gobernaba o administraba por medio de una directiva y los recursos para su mantenimiento los obtenía por medio de cuotas periódicas que abonaban los socios. Se establecía que en caso de disolución de la sociedad sus fondos fuesen destinados al Hospital de Caridad de Cartagena.
            Minerva, hace alusión al sentido cultural de la Sociedad, ya que Minerva, antigua diosa romana es protectora de Roma como tal, pero sobre todo patrona de los artesanos y del trabajo manual. Posteriormente fue asimilada a la diosa Atenea, de la mitología griega, y entonces se convirtió en símbolo del conocimiento y la sabiduría para Roma. Se le representaba armada y cubierta con casco y coraza igual que Atenea.
Copia del registro de la Sociedad Minerva que obtuve del Archivo General de Murcia en 2007.
Archivo particular de Francisco Atanasio Hernández
                Poco después de su fundación formó una banda de música con la que se amenizaban los bailes que frecuentemente se celebraban en sus salones, y en el verano de ese mismo año organizó el equipo de fútbol que más ha durado en el pueblo y que viene siendo el sello de identidad futbolística de Alumbres desde hace más de 90 años, el Minerva F.C.
            Finalmente, el 8 de febrero de 1925 inauguraba un campo de fútbol en el Zaraíche que serviría para entrenar y disputar encuentros de fútbol de su equipo, y que ha tenido el privilegio de sobrevivir desde entonces a situaciones complicadas, desde los nefastos efectos de la guerra y postguerra, pasando por el cambio de orientación del terreno de juego al ser partido por la línea de ferrocarril de materias peligrosas, hasta la desaparición de La Salle Minerva y el abandono de las instalaciones deportivas por sus dirigentes que ya no estaban vinculados al Casino.

Después de que triunfara el levantamiento militar dirigido por el General Franco, la Sociedad Minerva, primero estuvo varios años clausurada por decisión política, y luego, los mandamases que la condenaron se dieron el lujo de refundarla el 18 de mayo de 1944 bajo su férreo control, y con unos estatutos adecuados al ideario autoritario de la dictadura.
Sirvan como ejemplos que, para ser socio, el solicitante, tenía que “ser propuesto por al menos dos socios”. Por supuesto, la directiva no era elegida, sino designada, “…de entre el total de los socios los 25 más caracterizados, para que en unión suya nombre los cargos de la Directiva…”. Además, un artículo Adicional señalaba la tutela del sistema fascista “Esta Sociedad se obliga a someterse en un todo a las Federaciones Deportivas de Falange Española y de las J.O.N.S.”.
Comunicado del Ayuntamiento por la rehabilitación de la S. Minerva 4-1-1944
Archivo Francisco Atanasio Hernández
Delegación Nacional de Deportes de FET y de las JONS 29-2-1944
Archivo Francisco Atanasio Hernández 
Directiva de la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva en 1944. Archivo Francisco Atanasio Hernández
                Del estricto control que llevó a cabo Falange Española y de las JONS, sobre la ideología de los socios y dirigentes de la Sociedad Minerva, especialmente en los primeros años del franquismo, dan fe los documentos que siguen a continuación, a los que les he borrado el nombre de las personas a las que se refiere el informe falangista.
La razón de eliminar el nombre de los documentos que aporto, es porque quiero ser coherente con mi propósito de siempre, poder hablar del franquismo y condenarlo sin paliativos, sin que haya ánimo de revancha, y porque también quiero respetar a los familiares de las personas de Alumbres que por su ideología derechista hicieron todo el daño posible a los alumbreños que defendieron la legalidad republicana, a pesar incluso, de que algunos de ellos nunca me respetaron a mí y a mi forma libre de pensar.
Informes de Falange de la ideología personal de algunos socios y dirigentes. 
Archivo Francisco Atanasio Hernández
Algo más positivo que también se señalaba en los Estatutos es la “Creación de una sección dedicada a la práctica del Fútbol denominado Minerva integrado por socios capacitados y en condiciones físicas para practicar este deporte. A tal efecto esta sociedad tiene alquilado un campo en condiciones de juego. Una comisión compuesta por el Presidente, Secretario, Tesorero y un vocal será la encargada de la administración y gobierno de esta agrupación deportiva y fomentará la práctica de este deporte”.
La Sociedad en la calle Prefumo nº 2.  Foto: Francisco Atanasio Hernández
            Así pues, la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva destacó a sus mejores aficionados al fútbol en los años ´60 para fomentar el fútbol base en el pueblo un tanto abandonado por esas fechas. José Conesa Hernández (el Sespero), Ginés Valero Martínez (el Chinche), Francisco Valera Hernández (el Rubio) y José Ojados Roca (el Voltios) todos ellos socios del Casino, se entregaron a su cometido con verdadero entusiasmo, formando equipos e inscribiéndolos en competiciones de la comarca y enseñando lo que sabían en los entrenamientos que hasta entonces brillaban por su ausencia.
            A finales de los ´60 la Sociedad volvió a cambiar de domicilio y se ubicó en la calle Malecón, entre las de Progreso y Milagrosa y allí permanece, intentando adaptarse a los nuevos tiempos.
            Pocos años después, en cumplimiento del artº. 20 de los Estatutos de la Sociedad, también fue el promotor de la fundación del Club La Salle Minerva, que estuvo en la cúspide del fútbol base regional y nacional durante 27 años, al destacar a Pedro Rubio Francés, Francisco Martínez Albaladejo y José Ojados Roca, Presidente, Tesorero y Secretario respectivamente en nombre del Minerva, para negociar con José Valverde García y Antonio Llor Bueno profesores del Instituto de La Salle en nombre de La Salle Enpetrol.

Desde que se le conoce, la Sociedad o Casino, ha sido el principal lugar de encuentro de los varones mayores de edad del pueblo. La mayoría de los jóvenes, siempre aspiraron a ser socios del Casino en cuanto fuesen mayores y tuvieran ingresos propios, entre otras cosas, porque era el lugar donde se podía encontrar a los amigos, leer la prensa diaria, o pasar un rato distraído con juegos tan variados como las cartas, el parchís, dominó, damas, o ajedrez. Para los jóvenes, tenía el aliciente añadido de que el equipo de fútbol del pueblo, el Minerva, estaba sustentado por la Sociedad y era natural que los jóvenes aficionados al fútbol, no sólo desearan ser socios sino que se sintieran orgullosos de serlo.
Sociedad de Fomento y Cultura Minerva de Alumbres C/ Malecón. 
Fotos: Francisco Atanasio Hernández
En los ´70, se empezó a celebrar la fiesta de Nochevieja en sus salones, y desde entonces aquí ha evolucionado positivamente en algunos aspectos, diversificando su actividad, y realizando bailes de Vermut en las Fiestas de San Roque,  bailes y bingos para recaudación de fondos de actividades diferentes, presentación de libros, etc.

Los tiempos cambian y el Casino también ha ido adaptándose como mejor ha podido o han creído sus dirigentes, y recientemente, concretamente el 6 de octubre de 2022, recibí la grata noticia de que se había cambiado la placa que hay sobre la puerta de la entrada al local, por otra que corrige un error en la fecha de su fundación, la anterior decía erróneamente que se había fundado en 1922, y la actual corregida, en 1924, que es la fecha en la que la Sociedad figura en el registro.
No ha sido fácil el cambio, la iniciativa fue mía, pues en 2013 solicité que la cambiaran por escrito, y acompañado de la documentación justificativa a la directiva de ese momento, y 9 años después, la directiva actual, siendo presidente Paco Miras lo ha llevado a cabo, previa información a la asamblea de socios el día 24 de septiembre.

Cometer errores es humano, pero corregirlos es de humanos razonables.

          Placa corregida sobre la puerta de entrada al local. Foto: Francisco Atanasio Hernández

En 2012, por iniciativa de un buen número de socios aficionados al fútbol, se fundó un Club de fútbol, la SFC Minerva, que en la actualidad milita en Preferente Autonómica, después de haber estado 4 años en Tercera División, Grupo XIII y bajado de categoría en la temporada 2020-21, justo la misma temporada en la que me desligué del Club tras 9 intensos años de trabajo altruista como cronista.

Fuentes 

Libros
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres cien años de fútbol 1909-2009
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres algunas historias pendientes. 
-Francisco Javier Pérez Rojas. Transformación urbana y arquitectura de Cartagena.

Revistas
-Francisco Atanasio Hernández. Centenario del Fútbol en Alumbres.
-Felix Martialay y Bernardo de Salazar. Cuadernos de Fútbol nº 20 FEF.

Documentos
-Archivo histórico de Murcia.
-Archivo Gobierno Civil de Murcia.
-Estatutos de la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva.

Prensa
-Archivo Municipal de Cartagena. El Eco de Cartagena.
-Archivo Municipal de Cartagena. El Porvenir.
-Archivo Municipal de Cartagena. Cartagena Nueva.
-Archivo Municipal de Cartagena. El Noticiero.

Fotos
-Concepción Raja Álvarez.
-Francisco Atanasio Hernández. Fotos actuales.
-Francisco Atanasio Hernández. Archivo particular.

martes, 29 de diciembre de 2015

EL FÚTBOL EN ALUMBRES DE LOS AÑOS 20 A 1960

El fútbol de Alumbres en los años 20.
Por lo visto, después de haber participado en la  realización de los cimientos de la actual estructura futbolística española, la propia naturaleza de los jugadores del pueblo, que en la mayoría de los casos, aunque jóvenes, debieron de simultanear la afición al deporte con duras jornadas de trabajo, así como la escasez de jugadores porque el pueblo siempre fue pequeño, entre unas y otras razones debieron de condicionar y mucho, el futuro futbolístico de Alumbres, de manera que lo más razonable pudo ser no federarse, aunque a este respecto hay que tener en cuenta que la Federación Murciana de Fútbol no se constituye hasta 1924, y la Liga Nacional de Fútbol no comienza su andadura hasta 1929.
Ésta década se caracteriza por ser una etapa de fomento y desarrollo espectacular de la práctica del fútbol en Alumbres, de manera que por esos años se ha verificado la existencia de varios clubes diferentes de fútbol en el pueblo, si bien hay que decir también que de duración efímera. Es posible incluso que además del aspecto puramente deportivo y de diversión de los organizadores, hubiera también una importante disputa entre los dirigentes de los equipos para hacerse con el conjunto de futbolistas que obtuviera más éxitos y mejor representara al pueblo, al menos, esa es una de las conclusiones a las que yo he podido llegar. 
Equipos de adultos: Alumbres F.C., Club Levantino, C.D. Alumbres, Envidiables F.C., Minerva F.C., Invencibles.
Equipos infantiles: Alumbres F.C., Club Levantino, Envidiables F.C.
Equipo del Minerva que jugó en la inauguración del Secante. Foto: Archivo particular de Francisco Atanasio Hernández
No hay que olvidar que es en esta época en la que coexisten en Alumbres la Sociedad Obrera “La Envidiable”, y la “Sociedad de Fomento y Cultura Minerva”, cada una de las cuales crea su propio equipo de fútbol y dispone de su propio campo. La Envidiable juega en la zona de La Hoya, donde están actualmente las viviendas conocidas como “Los Chalet”, y el Minerva en El Secante.
        En las informaciones deportivas que he podido rescatar de 1924, ya aparecen en las alineaciones de los equipos del pueblo, Club Levantino, Alumbres F.C. y Minerva F.C. los hermanos García Heredia, Fulgencio, Pedro y Antonio, sin duda jugadores destacados de esta época.
Los hermanos Fulgencio y Pedro García Heredia, que por esas fechas tenían 24 y 20 años respectivamente, junto con su hermano menor Antonio de 18 años fueron fichados por el Cartagena F.C. de 1ª Categoría el 27 de julio de 1925, y así constaron en la Federación Regional Murciana de Foot-Ball de 1925, con licencia federativa nº 6523 para Fulgencio; 6522 Para Pedro y 6521 Para Antonio. Antes jugaron con los diferentes equipos del pueblo, Club Levantino, C.D. Alumbres, Alumbres F.C. Y Minerva F.C. donde destacaron por su calidad, y cuando no jugaban con su equipo de Cartagena lo hacían con el del pueblo.
            Sin duda alguna, estos son los primeros jugadores alumbreños que se conoce que estuvieran federados, y los primeros que tuvieron el privilegio de formalizar ficha con el 1º equipo de fútbol de la Ciudad Departamental y de la comarca, en una época en la que el fútbol alumbreño brilló con luz propia.
            Por los datos que poseo, parece que no participaron mucho en el primer equipo, pero solo el hecho de haber sido fichados por él, confirma que fueron destacados futbolistas en la tierra cartagenera, y además, que las buenas relaciones con el principal club de fútbol de la ciudad datan de mucho más tiempo atrás del que se creía.
En la temporada siguiente, la de 1926/27, Fulgencio García Heredia sigue ligado al fútbol de la ciudad portuaria fichando por el Club Deportivo Lisvert que por entonces militaba en 2ª Categoría, y en 1930 se le ve con el Gimnástico F.C., de La Unión.
A partir de mediados de la década desaparecen la mayoría de los clubes, excepto los Envidiables que aguanta hasta casi 1930 y el Minerva que es el que sobrevive hasta la actualidad.
            Todo ello viene a confirmar que el fútbol alumbreño vivió en los años ´20 su primera época dorada, que justifica sobradamente las fructíferas relaciones que siempre hubieron entre el principal equipo del pueblo y el primero de la comarca, pues no hay que olvidar que después surgieron en el pueblo otros jugadores que también jugaron en los principales equipos de la ciudad.
Minerva de mediados los años 30 con Miss Alumbres (Isabel Raja Álvarez) y otro equipo. 
Foto: Archivo particular Francisco Atanasio Hernández


LOS HERMANOS GARCÍA HEREDIA DE ALUMBRES TUVIERON DISTINTA SUERTE

            Cuando empecé con este trabajo hace ya algún tiempo, el tema que trataba era el de tres buenos futbolistas de Alumbres de los años 20 y 30 del siglo pasado, y a pesar de la inmensa satisfacción que me produjo me quedaron muchas dudas que resolver, por lo que tuve que volver a hurgar en los archivos y otras fuentes para poder encontrar la explicación al hecho de que ninguna de las personas mayores a las que había preguntado supiera decirme a qué familia pertenecían los hermanos García Heredia.
            La razón puede parecer muy simple y no lo es, pues por un lado ya sabemos que en los pueblos, hubo un tiempo en que la gente se conocía más por el apodo que por el nombre de pila, y mucho menos por los apellidos, y por otro el olvido de las víctimas del franquismo que se ha venido perpetrando desde todas las instituciones democráticas y que ha calado profundamente en la sociedad.
            Si a los vecinos y amigos mayores les hubiera preguntado por Pencho el Herrero, en lugar de por Fulgencio García Heredia, quizás habría encontrado alguien que me hubiera contado algo procurando no elevar mucho la voz, unas cosas ciertas y otras menos.

            Los hermanos García Heredia, Fulgencio, Pedro y Antonio, fueron buenos futbolistas, no cabe duda, y su categoría está contrastada no solo por el hecho de haber sido fichados por el club más importante de la comarca, el Cartagena F.C. (Efesé de siempre), aunque hubieran participado poco en él, sino porque su presencia en las alineaciones de los equipos del pueblo a lo largo de los años 20 y parte de los 30 así lo atestiguan.
            Fulgencio García Heredia. Foto: Archivo particular Francisco Atanasio Hernández 
 Pedro y Antonio García Heredia. Archivo particular de Francisco Atanasio Hernández
            Los años de la dictadura de Primo de Rivera fueron tiempos difíciles y la gente humilde se asociaba para defenderse de la insaciable avaricia de los poderosos, y también para disponer de lugares de ocio acordes con sus posibilidades, por eso en el pueblo se había fundado la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva el 7 de abril de 1924, y  pronto diversificaría su actividad, pues ya en el verano de ese año fundó una banda de música y el equipo de fútbol Minerva F.C. Por esas fechas en el local de la Sociedad se organizaban bailes que amenizaba una banda de música.
            Los hermanos Fulgencio y Pedro no sólo fueron buenos futbolistas, también formaron parte de la banda de música de la Sociedad. Fulgencio tocaba el saxo y el bombardino.
            Era una Sociedad obrera con un cierto carácter paternalista en la que cabían todos, y así lo confirma el hecho de que el capitán del equipo de fútbol Minerva F.C. en 1925 fuera el cacique Andrés Martínez Cao.
            El tiempo pasó inexorable y llegaron tiempos peores en los que la República fue violentada por la rebelión de una parte del ejército, respaldado y mantenido por las potencias europeas y por EE.UU, y entonces muchos ciudadanos se vieron en la imperiosa necesidad de elegir entre el exilio o quedarse aquí con los riesgos que llevara implícito.
            Los hermanos Pedro y Antonio García Heredia, decidieron quedarse en el país “porque no habían hecho nada malo”, mientras que Fulgencio decidió coger el tortuoso camino del exilio.

            Cada uno de ellos tuvo una suerte distinta:
            Poco después de instaurarse la dictadura de Franco, Pedro, fue detenido y fusilado el día 10 de noviembre de 1939 en el cementerio de Nuestra Señora del Remedio de Cartagena, junto a otros republicanos que completaron la fosa. Desde 1958 sus restos descansan en el cementerio de Alumbres junto a los de su padre.
            Antonio, tampoco se quiso ir del país y como era marino de la Base Naval de Cartagena fue encarcelado por mucho tiempo y expulsado de la marina, y cuando salió rehízo su vida como pudo junto a su familia y murió en Cartagena en 1982.
            Fulgencio se exilió, primero a Túnez y más tarde a Francia, donde finalmente se estableció y cuando pudo recuperó a su familia. Fue enterrado en Alumbres en 1978.

            Los alumbreños deberíamos de sentirnos orgullosos por haber tenido a estos deportistas, músicos y ciudadanos entre nosotros, aunque quizás se les debería de haber tributado un pequeño reconocimiento, pero no espero nada de los políticos de Alumbres que prefieren dedicarse a sus negocios y a sus suculentos y fáciles sueldos, porque hace años ya les pedí que instaran el cambio de la denominación de varias calles que llevan el nombre de personas que no se lo merecen en un sistema democrático y allí siguen, sin que nadie haya movido un dedo para evitarlo.
A este respecto, quiero recordar que el pasado año 2016, aprovechando que el polivalente Concejal de Transparencia, Buen Gobierno, Participación, Descentralización y Festejos, del Ayuntamiento de Cartagena, Juan Pedro Torralba Villada, es de Alumbres en representación del PSOE, y que tanto la Junta Vecinal como la Asociación de Vecinos y la Junta del Cementerio de Alumbres, están controladas y dirigidas por militantes del mismo partido, el PSOE, por lo que se les supone de ideología socialista y progresista, intenté nuevamente que en aplicación de la Ley de Memoria Histórica, cambiaran los nombres de ciertas calles de Alumbres que portan nombres de reconocidos fascistas, y que retiraran del espacio público del cementerio de Alumbres el monolito que homenajea a Antonio Pérez García, uno de los franquistas más destacados del pueblo. Pero tampoco hubo suerte, y han preferido mantener en homenaje permanente la memoria del franquismo, que es seguramente el ideario que ilumina su conducta.

            Sé que nunca habrá consuelo para los familiares que aún quedan y sufrieron en sus propias carnes los efectos de la represión, o que perdieron a sus seres queridos de forma tan trágica y tan poco reconocida por la sociedad democrática actual que se beneficia de su sacrificio, pero yo me he creado una obligación moral con la realización de este pequeño homenaje, recuperando su memoria del silencio de la dictadura, de los cementerios y de la desidia y falta de escrúpulos de los políticos actuales.

Los años 30
En esta década, las referencias al fútbol alumbreño son mucho más escasas que en años anteriores, entre otras cosas, porque iniciadas ya las competiciones nacionales de este deporte los equipos modestos pierden importancia.           
Sin embargo, el Minerva participó en algunos de los campeonatos organizados entre los equipos modestos, como en el caso de la Copa Primavera de 1930 organizada por el equipo de fútbol de El Algar que por esas fechas se llamaba 1º de Mayo,  y que se disputó íntegramente en el campo de fútbol del equipo organizador, participando, además del equipo anfitrión, La Unión, El Garbanzal y El Minerva de Alumbres.
También, en los años 1933 y 1934 el Minerva participó en las competiciones de No Federados que se organizaron en Cartagena y que disputaron: Plus Ultra Lisvert, Cruzados Rojos, C.D. República, Betis Cartagenero, Numancia F. C., Diablos Rojos, Cartago Nova Radical, Juvenia S. C., C. D. Los Tigres, Recreativo Cartagenero, C. D. Español, Celta Cartagenero, C. D. Centella, C. D. Comercial, Cervantes F. C.
En las alineaciones de los equipos de Alumbres hasta los años 30 aparecen los nombres de los jugadores que pongo a continuación: J. López ,G. Vidal, J. Mateo, G. Aguilar, J. Gómez, J. Martínez, A. Martínez, A. Morales, J. Lucas, J. Victoria, A. Martínez, Ojados I, Ojados II, Aranda I,  Aranda II, Gómez, Clemente, Heredia, Carrillo,  Ros, Hernández, Avilés, Soler, Pérez, F. García, A. García, P. García, Madrid, Ruiz, Celdrán, Martínez, Rosales, Nieto, Carlos, Antón, Conesa, Estalella, Rojo, Simón, Gil, Morales, Vera, Rojo, Valero, Bernardo, Barcelona, Alfonso Barcelona, Narciso Rojo Heredia, Andrés Martínez Cao, Meca, José, Horacio, Buitrago, Paredes, Arroyo, Díaz, Huertas, Torki, Mula, Egea, Pedro Martínez Morales, Rafael Sánchez, Bea, Barranco, Cabezos, Salvador, Antonio, SánchezPaco, Yermo.
Minerva de mediados los años 40. Foto: Archivo particular de Francisco Atanasio Hernández
            El Minerva de los años 40.
            Durante y después de la guerra, hubo un largo período de crisis para todo, y es razonable deducir que al fútbol alumbreño y por tanto al Minerva también le tocó lo suyo. Sin embargo, la crisis económica, el paro, el hambre, no fue obstáculo para que el fútbol siguiera siendo el deporte favorito de los jóvenes del pueblo.
            De esos años hay que destacar la figura de Domingo Hernández Nicolás, que en la temporada 44/45 jugaba en la Gimnástica Abad disputando la Liga en 3ª División, y salvo la 45/46 que la jugó en el Cartagena F.C. también en 3ª, estuvo allí hasta febrero de 1952, fecha en la que el Cartagena F.C. que disputaba la Liga en 2ª División lo reclamaba. Al final de esa temporada el Cartagena desciende y desaparece, y en su lugar se funda la U.D. Cartagenera en cuyo equipo jugó en Regional y 3ª División.
Domingo Hernández Nicolás con el Cartagena FC de 2ª División Temporada 1951-52 Foto: Cortesía de Ginés Lario Morales
Copa Presidente
            En 1946, el C. D. Minerva disputaba la Copa Presidente organizada por el C. D. la Unión, y en cuya competición, por el sistema de liguilla, participaron también además de los dos mencionados, Levante F. C., Júpiter, e Imperial.

Copa de Primavera de El Algar
En los meses de marzo, abril y mayo de los años 1948 al 52 se volvió a disputar la Copa Primavera en El Algar, en cuya competición participaron, el C.D. Algar, como equipo organizador, además de Los Alcázares C.D., Minerva de Alumbres, C.D. Rayo de Pozo Estrecho, C.D. Beal, C.D. Garbanzal, C.D. Invencibles, C.D. Perín.
Entre las alineaciones de jugadores aficionados que he podido recuperar de esos años se menciona a: Porrones (Marcos), Ignacio, Aranda (Cabo Pedro), Rizado, Valerito, Luis, Llamboy, Cocheles, Antonio, Ros, P. Caparrós, Ajo, Paredes, Diego (el Ladrillero), Juanico (El del Pan), Domingo Carrillo, Baltasar, Pérez (Antoñito), Pepe Ojados (Sotelo), El Perrote, Domingo Hernández, A. Caparrós, Isidro, Bilbaino, Quico, Ruiz, Pencho Hernández, Salvador Meroño, Martínez, Cutilla, López I, López II, Ángel, P. Meseguer, P. Sánchez (Zarra), Rojo I, Rojo II, Agapito, Francisco, Alcántara, Fuentes, Barbas, Rubio, Paco (de Eleuteria), Emilio I, Emilio II, Pajarito, San Martín, Joaquín, Marruso, Vivancos.
Minerva de mediados los años 50. Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández
La década de los ´50.
A principios de esta década hay en Alumbres un equipo bien nutrido de jóvenes jugadores, aunque a veces se reforzaba con otros futbolistas de los pueblos cercanos y militares de reemplazo conocidos por los vecinos del pueblo que se encontraban haciendo la mili.

Torneo Club Adheridos
En 1952 la Federación Murciana de Fútbol organizó un campeonato de equipos modestos al que denominó “Clubs Adheridos”, y en el que entre otros participaron: C.D. Athlético (Pozo Estrecho); C.D. Minerva (Alumbres); C.D. Apolo (Pacheco); La Media Legua.
Juan Hernández Nicolás es el buque insignia de esa generación, y sin duda alguna el ídolo futbolístico, el modelo a seguir por las generaciones de futbolistas del pueblo de los años 50 y 60 especialmente, y sobre todo un orgullo para los alumbreños que hemos tenido como afición la práctica o el seguimiento de este apasionante y espectacular deporte.
            Epi, procedía de una familia que dio buenos jugadores a los equipos de fútbol del pueblo, y a los de Cartagena, y es una referencia inevitable en la historia del fútbol de Alumbres de todos los tiempos. Ha sido uno de los pocos jugadores del pueblo, junto con su hermano Domingo, que tuvo el privilegio de jugar en alguna Categoría Nacional, y posiblemente el que más lejos ha llegado en este deporte. Jugó en 3ª División Nacional en la U. D. Cartagenera de los años ´50, en el Callosa Deportiva del 58 al 60, y en el Club Deportivo Cartagena desde 1961, año en el que ascendió a 2ª División Nacional de la Liga, y a menos que se me haya escabullido alguien por ahí, creo que hasta ahora no ha habido ningún otro futbolista alumbreño, excepto su hermano Domingo, que jugara en esa o en otra categoría  superior del Fútbol Nacional.
Juan Hernández Nicolás con el Cartagena FC de 2ª División Temporada 1962-63 Foto: Cortesía de Ginés Lario Morales
Juan Hernández Nicolás. Foto: Archivo particular de Francisco Atanasio Hernández
En aquellos años en los que, en Alumbres no había un equipo federado que compitiera habitualmente contra otros conjuntos, era difícil que alguien de fuera se pudiera fijar en un jugador de aquí, y mucho menos que fuese fichado por un equipo grande, de ahí la importancia de que un muchacho del pueblo llegara a ser jugador de un equipo de talla nacional.
Partido de veteranos. Foto: Archivo particular de  Francisco Atanasio Hernández
Por aquellos tiempos, se jugaba casi todos los domingos un encuentro amistoso con equipos de la tierra como La Unión, El Garbanzal, El Llano, El Algar, El Europa, Los Tigres, Roche, etc. Pero como había mucha rivalidad con La Unión, siempre que se podía se organizaban encuentros con un equipo de allí, con la sana intención de medirse con un rival con el que no era fácil ganar, y porque con estos se garantizaba emoción y espectáculo. El único inconveniente es que eran muy pocos los partidos, en uno u otro campo, que terminaban sin que antes, durante, o después del encuentro, se formara un espectacular tumulto en el que participaba todo el mundo, jugadores y espectadores, pero eso sí, al otro día estaban dispuestos a empezar de nuevo otro encuentro más, a ser posible más divertido que el anterior. Esa era la salsa necesaria en los tiempos que corrían, para que un partido de tanta rivalidad tuviera un mínimo de sabor.
Foto: Archivo particular de Francisco Atanasio Hernández
Foto: Archivo particular de Francisco Atanasio Hernández
Un partido de fútbol contra el Parque de Artillería.
También por esas fechas fue invitado a jugar en el pueblo un equipo de Cartagena, que según todos los testimonios consultados, se trataba de un equipo del Parque de Artillería.
El partido se jugaba con toda normalidad, cuando el jugador local que llevaba el balón al borde del área contraria, pegó un trallazo que vino a estrellarse en el larguero de la portería, y ésta, que desgraciadamente estaba construida con colañas viejas y carcomidas, se partió en dos, y no lisió al portero de puro milagro. Pero enseguida surgió el inevitable escándalo con cachondeo incluido por parte del público, que lo único que quería era divertirse como fuera, y en tanto los visitantes decían que sin porterías en condiciones no se podía seguir jugando, los locales creían que se podía seguir si se hacía una reparación de urgencia al larguero, o se ponía una cuerda atada de poste a poste que lo sustituyera.
Los jugadores visitantes, que no entendían cómo se podía seguir jugando el partido sin larguero, se resignaban con sonrisas a la continuación de éste con alguna de las soluciones apuntadas. Por otro lado, el árbitro, ante el monumental lío que se había formado no sabía qué hacer, y pidió a los organizadores que dieran una solución al problema surgido a la mayor rapidez posible, o se vería obligado a suspender el partido.
Pero los organizadores no tenían intención alguna de suspender el encuentro, así que mandaron a alguien en busca de una cuerda, y atándola de poste a poste la pusieron en lugar del larguero.
Tanto los jugadores del equipo visitante, como el árbitro, no estaban de acuerdo con aquella solución, pero éste y los otros, fueron convencidos de que no había otra forma de terminar el partido, y había que terminarlo.

Así que, una vez que se puso la cuerda sustituyendo el larguero de la portería, se continuó el partido como si no hubiera pasado nada, hasta que en un momento cualquiera del partido, un jugador visitante disparó a puerta y pegó en la cuerda, entonces los visitantes pidieron gol, mientras que los de casa dijeron que no, y el árbitro para no complicarse la vida  pitó fuera, pero la discusión no llegó a mayores y el partido pudo terminar felizmente sin otras complicaciones, quizás porque los jugadores del pueblo se enfrentaban por primera vez en una cancha, con los jugadores del Parque de Artillería, y no era cuestión de darles demasiada confianza a unos desconocidos.
Minerva de finales de los años 50 principios de los 60. Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández

Fuentes

Libros
-Pedro María Egea Bruno. La represión Franquista en Cartagena (1939-1945).
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres cien años de fútbol.
-Francisco Atanasio Hernández. Retazos de la Historia de Alumbres.

Revista
-Francisco Atanasio Hernández. Centenario del Fútbol en Alumbres.

Documentos
-Archivo Histórico de Murcia. Registro Sociedad Minerva 1924.
-Archivo Municipal de Cartagena. Libro de enterramientos de Alumbres.
-Libro de enterramientos cementerio de Alumbres (en activo).
-Guía telefónica.
-Fichas de los hermanos García Heredia con el Cartagena F.C.

Padrones
-Archivo Municipal de Cartagena. De 1920 a 1950.

Testimonios orales
-Concepción Raja Álvarez.
-Anita Piñas García.
-Manuel García Carril.

Prensa
-Archivo Municipal de Cartagena. Cartagena Nueva.
-Archivo Municipal de Cartagena. La Tierra.
-Archivo Municipal de Cartagena. El Eco de Cartagena.
-Archivo Municipal de Cartagena. El Porvenir.

Fotos
-Francisco Atanasio Hernández. Archivo particular.
-Ginés Lario Morales.
-Concepción Raja Álvarez.

martes, 22 de diciembre de 2015

EL AGUINALDO

El pequeño relato del aguinaldo que expongo a continuación, se lo dedico a mis amigos alumbreños con los que compartí momentos inolvidables como aquellos, e inevitablemente a todos los niños que en estas fiestas carecerán de paz, de amor, de libertad, y sobre todo de alimentos, y algún dulce de Navidad que mitigue el amargo sabor de la miseria.

Hubo un tiempo en el que los niños de Alumbres salían a pedir el aguinaldo por las casas del pueblo y sacaban todo su ingenio a relucir para conseguir que les dieran unos dulces o unas monedas.

En la primera mitad del siglo XX, los jóvenes alumbreños, acostumbraban a salir a pedir el aguinaldo acompañados de la imagen del Niño Jesús que gustosamente les prestaba el cura del pueblo.

Entonces, recorrían toda la zona al son de la música de guitarras, bandurrias, panderetas, y otros instrumentos musicales, con los que se hacían acompañar para cantar los villancicos y pedir el aguinaldo. Y como en muchas viviendas además les invitaban a una copa, no era extraño que al final alguno terminara mareado.

Más adelante, en la década de los años 50 y 60, cuando se acercaba la Navidad, muchos críos se afanaban en prepararse los instrumentos musicales, panderetas, sonajas, castañetas y zambombas para acompañar a sus canciones.
Niños cogiendo el aguinaldo-Grabado de J. Cuevas-Llanos de Somerón, Asturias
La Nochebuena, algunos grupitos de esos críos, salían en busca del aguinaldo por el pueblo, y se paraban en la puerta de aquellas casas que sabían que les iban a abrir. Allí comenzaban a cantar los villancicos que habían aprendido en la calle o con sus familiares:

Esta noche es Nochebuena
y mañana es Navidad
saca la bota María
que me voy a emborrachar.
Ande, ande, ande
la marimorena,
ande, ande, ande
que es la Nochebuena.
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Abre la puerta María
que te traigo el aguinaldo
una patata cocía
sopla que viene quemando.
Ande ande ande,
la marimorena
ande ande ande
que es la Nochebuena.
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A San Roque el alumbreño
le han hecho unas esparteñas,
con diez arrobas de esparto
pero aún le están pequeñas,
pero aún le están pequeñas
cantemos con alegría
viva la bota y el vino
y la mata que lo cría.
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El aguinaldo te pido
si no me lo quieres dar
ojalá te de un dolor
y te acuestes sin cenar.
Y te acuestes sin cenar
digamos con alegría,
viva la bota y el vino
y la mata que lo cría.
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            La mayoría de las veces, la insistencia de los críos surtía efecto, entre otras cosas, porque ellos sabían bien dónde llamaban, y entonces, había quienes interrumpían cinco minutos la cena familiar para darles unas monedas y sacarle la bandeja a los chiquillos. Los ojos de algunos críos tomaban proporciones desorbitadas cuando veían que alguien les ofrecía tantas delicias juntas ¡Qué ricos estaban aquellos turrones y mazapanes! ¡Nunca ningún dulce supo mejor que los de los aguinaldos!

Después de unas dos horas de recorrido, cansados ya de cantar los mismos villancicos y de tocar los instrumentos musicales de fabricación casera, con el paladar endulzado y el estómago caliente, se decidían por finalizar la petición de aguinaldo, y una vez que se repartían las monedas obtenidas, cada uno de los ocasionales artistas se iba a casa a dormir, pensando seguramente, que con el dinero conseguido esa noche, podría comprarse una linterna con la que jugar a policías y ladrones.  
En la actualidad esa costumbre se ha perdido, y en todo caso si se ve algún grupo de críos cantando villancicos en la puerta de casa ajena, es porque son inmigrantes.
                                                 Sonaja y Zambomba artesanas. Dibujos: Francisco Atanasio Hernández
Pandereta
Hace unos días, concretamente el 15 de diciembre de este año 2018, mientras esperaba el inicio de los actos de homenaje a los socios más antiguos de la Sociedad Minerva, tuve una agradable sorpresa proporcionada por un estimado rochero  con el que me unen muchas cosas, nuestro mutuo amor por esta tierra, conocer nuestra historia, nuestras antiguas costumbres, nuestros antepasados,…
            Raimundo de Roche, es sobre todo una buena persona, sencillo, amable, a quien se le suele ver colaborando en diversas actividades sociales, y en su pueblo es muy, muy estimado.
            Pues bien, me sorprendió regalándome un antiguo instrumento musical,  llamado Castañeta, y que lleva una inscripción que me dejó  sin palabras “CASTAÑETA DEL TÍO RAIMUNDO Nº 765, ROCHE 2018”. Joder, numerada y todo, no sé qué habrá pensado de mí, porque mi sorpresa fue mayúscula y mi emoción mayor y no pude articular palabra porque se me puso un nudo en la garganta.
De pronto, mi mente viajó algo más de 60 años atrás, cuando en nuestras salidas petitorias del “aguilando” de los años 50 del siglo pasado, ese sencillo instrumento lo utilizaban sobre todo, los críos procedentes de Andalucía que se establecieron en Alumbres, aunque en esos tiempos era una simple caña a la que se le partía un par de tramos  por la mitad.


¡Muchas gracias por este detallazo amigo Raimundo!
Castañeta. Regalo del Tío Raimundo de Roche.
Euphorbia Pulcherrima-Flor de Pascua


Fuentes

Libros
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres en el siglo XX.
-Juan Ros y Pedro Pérez. Cosas de Alumbres.

Grabado
-J. Cuevas-LLanos de Somerón, Asturias.

Fotos
-Francisco Atanasio Hernández. 

Dibujo
-Francisco Atanasio Hernández.

Recuerdos
-Francisco Atanasio Hernández. Villancicos y petición de aguinaldos.