martes, 6 de febrero de 2018

ASÍ SE FABRICAN LOS CHORIZOS MARCA ESPAÑA


          Cualquiera diría que la elaboración de un buen chorizo es fácil, pero los expertos saben que para conseguir un embutido de calidad, todos los ingredientes que hayan de utilizarse también tienen que serlo, y nunca hay que olvidar la mano de los expertos, el toquecito ese que sólo los maestros choriceros saben darle en el proceso irremediable de la manipulación y el envasado.
Cerdo. Foto: Francisco Atanasio Hernández
La materia prima del chorizo es el cerdo principalmente, y en nuestra tierra abundan más los puercos que los nobles amigos del hombre, pues de ese animal omnívoro, capaz de comer todo lo comestible, incluida la carroña si se la encuentra en su camino, se utiliza todo, el morro y el cerebro en especial, con el fin de que el producto final, el embutido, contenga todas y cada una de las materias esenciales que caracterizan al marrano, y las más importantes no pueden faltar.
Chorizos. Foto: Francisco Atanasio Hernández
En este país, los chorizos se fabrican entre sórdidas paredes de hormigón, debidamente insonorizadas, dotadas de cómodos sillones de piel y mesas redondas de roble, donde cada uno de los profesionales tiene reservado un lugar privilegiado, para que se sientan a gusto cuando comience la elaboración del sabroso manjar.
Además del marrano como materia principal, es necesario que contenga un número determinado de ingredientes, una prevaricación por aquí, un indultito por allá, un enchufito por un lado, un currículum adulterado, una sagrada bendición y un presentador influyente por el otro, además de una buena foto y una buena campaña publicitaria pueden poner bonito a lo más desagradable, y aunque el proceso tiene varias fases que deben de cubrir cada uno de los especialistas que participan en la elaboración del embutido, la calidad del producto final está garantizada.
Dibujo: Francisco Atanasio Hernández
Primero interviene el especialista en seleccionar al guarro, que tiene que ser un personaje bien situado, con mucha experiencia y carente de escrúpulos, y en todo caso, un leal servidor de la casa sobre el que no se tengan dudas de que hará un buen trabajo de designación.
Seguidamente se entra en el proceso mismo de la fabricación del chorizo, en el que los especialistas deben de tener en mente que cuanta más suciedad haya en las manos que manipulen el producto, más cantidad de sabores y tonalidades contendrá el producto final, que sin duda agradecerá el cliente el día que lo ponga a prueba.

Pronto comienza la fase de los maquilladores y embellecedores de imagen, entre los que cabe destacar, la poderosa maquinaria de servidores públicos y la mediática afín, (bien engrasada con dinero de las arcas del Estado) sin cuyo toque especial el producto nunca sería el mismo, porque estos especialistas se encargan de limarle todas las asperezas que lleve el producto de origen y de darle un toque de distinción y una apariencia apetitosa para evitar el rechazo de los consumidores, que aunque torpes en general, porque no distinguen lo bueno de lo malo, a veces, si no se “pule” el producto se deja a merced de la suerte, y un buen comercial no puede someterse a esos riesgos.
                                                                             Dibujo: Francisco Atanasio Hernández
Una buena presentación en sociedad, mediante un buen proceso de difusión de la imagen sutilmente manipulada y suficientemente edulcorada en los medios más importantes de la comunidad regional y nacional, acerca de forma rápida el producto a los consumidores, que de verlo una y otra vez, su esencia pronto calará en la población, que al fin y al cabo son quienes lo han de consumir.
La maduración y el sello de calidad, van unidos, y los especialistas tienen que actuar con determinación y sacar el producto a la calle a que le dé el aire y coja color y textura, entrando en contacto con los consumidores para una madurez adecuada a las exigencias del mercado, por lo que ha de conocerse in situ por el personal que podrá apreciar por sí mismos sus cuantiosas y exquisitas cualidades.
Chorizos. Foto: Francisco Atanasio Hernández
El trabajo de maquillaje y difusión de la calidad del producto no se puede relajar un instante, por lo que los técnicos de la imagen deben de continuar su labor, incluso cuando el producto esté ya en el mercado, a veces con más profesionalidad y celo todavía, evitando la divulgación de opiniones que puedan manchar la buena imagen del chorizo protegido (a eso en otro tiempo lo llamaban censura. ahora lo llaman libertad).
Por último, el sello del Chorizo con Denominación de Origen lo promueven los jefes de la fábrica donde se ha elaborado el producto, el cual podría tomar una llamativa denominación y ocupar un lugar destacado en la estructura de la fábrica y de la sociedad, según el interés de los más importantes socios capitalistas que lo elevarán a los altares si fuera preciso.
En fin, pueden adoptar cualquier honorable nombre que se les ocurra y ocupar un lugar preeminente en la sociedad, porque esos sí serán los elegidos, según las santas escrituras y las que no lo son también, los demás, la mayoría de los que los eligen y mantienen en sus cómodos sillones, son la carne de cañón, las marionetas necesarias, unos pringaos.              
Hace muchos años, en la década de los 90´del pasado siglo XX, realicé un poemita de contenido político social cuyos principios están tan vigentes como entonces o más.

                                 ES LA HORA DE LOS BUEYES

                        Llegaron las horas del sosiego y de la paz
                        y las noches se plagaron de relucientes estrellas
                        para los noctámbulos y los bohemios.

                        Eran los días del silencio de los campos
                        y en sus tardes germinaron amapolas
                        que esculpieron el paisaje de colores indecisos.

                        Fueron los años del preclaro despertar
                        y un ramillete de rosas y de lilas
                        poseyeron a la diosa de los sueños.

                                   ¡¡ Ya no se llevan los yugos
                                               es la hora de los bueyes!!

                        Llegaron las horas de abolir el miedo
                        y un furioso torbellino de ansiedades
                        demandaba por las calles su inquietud.

                        Eran los días de la templanza y el ocio
                        y un vendaval de incontenibles pasiones
                        destronaba impudoroso la moral de las costumbres.

                        Fueron los años de entronar las libertades
                        y un inefable cortejo de fanfarrias y arlequines
                        despidió a los ideales en su última morada.

                                   ¡¡ Ya no se llevan los yugos
                                               dejad que salgan los mansos!!          

Poema
-Francisco Atanasio Hernández. Es la hora de los bueyes.

Fotos
-Francisco Atanasio Hernández.

Dibujos
-Francisco Atanasio Hernández.

martes, 16 de enero de 2018

EL INCENDIO DEL SILO DE ABONOS DE FERTIBERIA EN ESCOMBRERAS

El 26 de enero de 2002, se produjo un incendio en un silo que Fertiberia tenía en los terrenos que antes fueron de Fertilizantes, y que contenía más de 15.000 toneladas de abono nitrogenado triple 15. Durante cinco días estuvo ardiendo y emitiendo vapores a la atmósfera, presumiblemente tóxicos, en densas nubes que pasaban por el pueblo en dirección a Levante, provocando en principio la alarma y la incertidumbre entre los alumbreños, y la indignación después, porque vieron que en la práctica, el tan cacareado Plan de Emergencia del Valle, no servía para nada.
        La población alumbreña, se manifestó ante la sede de la Asamblea Regional para exigir un Plan de Emergencia del Valle que tuviera en cuenta al pueblo de Alumbres.

La forma en que se pretendió acabar con el incendio se demostró inútil, porque lo único que se consiguió echando agua de forma masiva, fue eliminar cualquier posibilidad, por remota que ésta fuese, de descubrir algún día la causa del extraño siniestro.
No obstante, sí que le sirvió como pretexto a la empresa Fertiberia para presentar el segundo Expediente de Regulación en un año, con el que, gracias a la permisividad de la Autoridad Laboral, y la mansedumbre de los sindicatos y los sindicalistas actuales, que a cambio de oscuros beneficios personales y particulares, entregan la salud y la seguridad de los trabajadores y los ciudadanos de los pueblos cercanos a la arbitrariedad de los empresarios, en ésta ocasión y una vez más, firmaron el Expediente sin rechistar, y dejaron en situación de excedentes al 70% de la plantilla, a pesar incluso, de que los trabajadores en asamblea habían acordado que no se firmara, porque esa firma, les impediría acudir a los tribunales en defensa de sus derechos.
Y es que, el Estado de la Corrupción en el que estamos instalados tantos años ya, está concebido para que pueda medrar la gente más desalmada y de menos escrúpulos, con la sociedad en general convenientemente maniatada y estabulada.

A este respecto, los días 18 y 19 de mayo de 2002, los periódicos de la Región de Murcia “El Faro de Cartagena” y “La Opinión” me publicaron íntegramente el  escrito siguiente:

LA GRAN FARSA POLÍTICO SINDICAL DE FERTIBERIA

En enero se incendió un silo con más de 15 mil toneladas de Triple 15, y a pesar de que todos sabían que el agua sólo servía para borrar huellas, se le estuvo echando agua hasta que no quedó ninguna, pero los técnicos de la Comunidad y algún que otro especialista en mierdas, coincidieron en que no había duda de que la causa del incendio se encontraba en la fermentación de las cagadas de las palomas. Los potentes medios de comunicación del Gobierno difundieron la sesuda conclusión a bombo y platillo, y nadie tuvo la decencia de desmentir la descomunal patraña.
Después transcurrieron casi dos meses de inexplicable silencio sindical, a pesar de que la empresa había anunciado ya el despido de 265 trabajadores aprovechando el oportuno desastre.
Curiosa pasividad de quienes pocos meses antes, nos habían estado convocando a una huelga de 15 días para defender la subida salarial de medio punto en un Convenio que se negociaba con 10 meses de retraso. Y un mes después, en diciembre, la sorprendente noticia de que un dirigente sindical liberado, miembro del Comité Intercentros de Fertiberia, obtenía la Baja Incentivada que ahora nos han negado a los demás. Sin embargo a ninguna Autoridad, Laboral o Judicial, le ha interesado hasta ahora, este oscuro e inconstitucional asunto.
Y continuó la comedia político sindical. Mientras el Comité de Empresa se dedicaba a tener controlados a los trabajadores dentro de las cuatro paredes de la fábrica, y a crear falsas expectativas con fotográficas visitas a diversos políticos que prometían entregarse en cuerpo y alma a la causa, los sindicalistas del Comité Intercentros se interesaban porque los mayores de 55 años se sintieran satisfechos en sus demandas, (de los 265 excedentes, sólo 34 eran menores de 55 años) entretanto abandonaban a su suerte al colectivo minoritario. Y entonces se desconvocaron todas las huelgas, con nocturnidad, alevosía y verticalismo al más puro talante, porque al parecer, ya se habían obtenido todas las reivindicaciones sindicales, y a pesar de que desde Cartagena se les imploró que no firmaran el preacuerdo, todos lo firmaron incluidos los 2 representantes sindicales de Cartagena.
Pero lo cierto es que los únicos que salen bien parados de esta monumental patraña son los mayores de 55 años, a los 34 restantes se nos ha tratado como simple mercancía a precio de saldo. Se dijo que los traslados a otras comunidades autónomas suponían un trauma para los trabajadores, bueno pues, 14 de ellos forman parte de una lista de la que sólo saben que son trasladados pero no adónde. Los 20 restantes somos recolocados en Carbonato de Estroncio, unos pasando por el paro sin tiempo determinado, y otros pasando directamente a depender de ésta, aunque eso sí, con nuevo contrato, sin indemnización de despido, perdiendo la antigüedad, perdiendo la categoría profesional, perdiendo el sueldo, sin medio de transporte, y con un nuevo sueldo más propio de un inmigrante ilegal que de un trabajador nacional que tiene una experiencia de 33 años de antigüedad, (pero la mayor tragedia laboral y sindical de estas recolocaciones es que el mismo empresario que nos despide sin indemnización, nos contrata en otra de sus empresas por la mitad del sueldo, y de paso nos estafa además nuestras futuras jubilaciones, porque muchos superamos los 50 años). Curiosamente, los sindicatos han podido negociar que tanto las esferas de amoniaco, con todo su equipamiento, así como sus riquísimos terrenos, y sus trabajadores con toda su experiencia pasen de manos de Fertiberia a manos de Químicas del Estroncio, sin embargo, los sueldos de sus empleados y sus correspondientes indemnizaciones de despido ha sido imposible, según la versión sindical.
Bueno, y si habláramos de cómo se han seleccionado los trabajadores que se quedan en lo que ha quedado de la factoría de Fertiberia-Cartagena, podríamos ver que los únicos trabajadores que actualmente tienen derechos son los sindicalistas, sus familiares y sus amiguetes, para el resto, no sirve de nada ni la antigüedad en la empresa, ni el puesto de trabajo, ni la idoneidad, ni otras circunstancias personales.
La dictadura sindical es un hecho irrefutable, porque seguramente sigue vigente la Democracia Orgánica del glorioso pasado de los que mandan y como algunos no nos hemos enterado todavía, creemos que tenemos derecho a que alguien se interese por ver hasta dónde llegan los lodos de éste desdichado asunto.
Un año después, a mediados del año 2003, Fertiberia, presentaba un nuevo expediente, el tercero consecutivo, éste de cierre definitivo de las instalaciones de Escombreras, que naturalmente fue aprobado por la Autoridad Laboral y los sindicatos, y a finales del mismo año, dejaba de producir y cerraba sus puertas tras 34 años de actividad.


Fuentes

Libros
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres en el siglo XX.

Documentos
-Francisco Atanasio Hernández. Artículo publicado en La Opinión de Murcia y El Faro de Cartagena

Fotos
-El País-EFE.
-La Verdad.
-Desconocido.

martes, 2 de enero de 2018

LA CULPA LA TUVO LA MANO NEGRA DEL NEGRO

             El día 20 de noviembre de 2000, a la misma hora que en la plaza de Oriente se concentraba una centena de nostálgicos franquistas cantando el Cara al Sol con el brazo derecho en alto, como todos los años, en los amplios salones de un lujoso hotel de Madrid, también como todos los años, se daba cita una nutrida representación de la crema y nata de la clase política y del gobierno de la nación, junto con una centena de escritores y artistas de renombre invitados para la ocasión por la Editorial Satélite, con motivo del fallo del jurado del premio literario anual del mismo nombre, que cada año emite por estas fechas y lanza al mercado global una obra escrita por un novelista conocido con aspiraciones a marcar un récord en las ventas y obtener los máximos reconocimientos y galardones internacionales de la especialidad en el menor espacio de tiempo posible.
Foto: Francisco Atanasio Hernández
            Tres señores diligentes, avispados y neutrales, y otras tres señoras –para no ser menos- con rosarios en su agenda pija, dedocráticamente designados todos para el caso, se montaron en el tinglado del hotel a gastos pagados -porque a los miembros de los jurados de la actualidad se les dota de todas las comodidades para que no echen nada en falta y elijan acertadamente lo que más le conviene al mercado- y allí alumbraron su lúcida parida literaria en forma de ingenioso veredicto, y después del protocolario acto de salutación y agradecimiento a todas las personas de bien allí presentes, políticos y autoridades incluidas, el señor presidente comenzó a dar lectura del acta emitida por el memorable jurado:
            “Nosotros los gurús del entorno académico, ahora que aún tenemos calientes los dedos índices y todo lo demás, autónomos e independientes de todo influjo terrenal como es lógico y obligado en la ética de nuestra estirpe, excepto del brillo resplandeciente de las monedas de curso legal que tan justamente nos hemos ganado con el sudor de la frente, hemos decidido con toda justicia, sabiduría y lealtad, concederle el Primerísimo Premio que tanto se ha merecido al mejor libro de desamor que jamás se haya escrito, y cuya autoría corresponde a la fantástica e inimitable periodista y noveladora  Angelita”.
¡Loor y gloria al genio de la literatura contemporánea! -gritaron todos al unísono.
Y un instante después de su proclamación, subía ella rebosante de alegría al azaroso estrado a recoger su fabuloso premio en forma de cheque con muchos ceros detrás de un tres, toda vestida de impoluto blanco cual inocente novia el día de su boda, cogida del brazo de un guapo morenazo del Caribe, en elegante traje de etiqueta embutido, de quien se cuchicheaban chismes de diversa índole en el bullicioso mundillo de los yupis y las mujeres repipi, entre los que destacaba la extraordinaria dimensión de su pluma y la placentera destreza en su utilización, más que nada por pura envidia, según se podía deducir de las numerosísimas miradas libidinosas que maliciosamente le dirigían la mayoría de ellas y bastantes de ellos.
Innumerables flashes destellaron enseguida con la pretensión de captar la mejor imagen para ilustrar las páginas de información cultural de los periódicos del día siguiente, y sobre todo las portadas de la prensa rosa del momento, que siempre está ávida de caras bonitas y gente bien. Y empezaron a hacerse sitio las imágenes enternecedoras de besos, abrazos, apretones de manos, y lágrimas de emoción de los numerosos amigos y amigas que se acercaban a saludar a la estrella con una copa de champagne en una mano y un canapé de rico caviar de esturión en la otra.
Y allí posaron con la distinguida novelista, por orden de importancia, el señor editor, todos los miembros del jurado, muchos artistas de primera línea, un bigote de ultratumba a un señor político pegado, su mejor amiga la Condesa de la Bodeguilla, que también quería testimoniar la inquebrantable amistad que la unía a la elegida, e inmortalizar tan emotivo momento se unió a ella más encopetada que nunca, y mucha otra gente dedicada al noble y altruista quehacer de la política, los negocios, y otras actividades no menos generosas, aunque eso sí, siempre de derechas como Dios manda.
Cuando al poco se dio la señal de iniciar el convite, se empezaron a dar lugar los primeros y más importantes diálogos intelectuales que habitualmente surgen al calor del entusiasmo por las artes de invitados tan distinguidos y sobresalientes en educación y cultura.
-Mire usted, mire qué buena pinta tiene esta cigalita de ojos saltones.
-Sí que parece que es de una especie muy selecta sí, pues se diría que lo ha elegido a Ud. y se le acerca dócilmente y sin rechistar.
-¡Huy! qué emoción, con lo deliciosas y nutritivas que son las huevas de esturión me voy a poner las botas.
-Efectivamente, el caviar es un manjar exquisito y este parece ser auténtico ¡eh!
-Sinceramente, creo que no hay nada como conocer las propiedades de los alimentos más refinados.
-Hablando de calidad, pruebe Ud. una rodajita de pulpo a la gallega y verá qué delicia culinaria.
-Pues sí que tiene Ud. buen paladar sí. Espero que este selecto Rías Baixas le sea también del mismo agrado, porque lo que es a mí me parece un vino exquisito.

Y así, poco a poco, entre unos y otros, los comensales fueron desgranando cada una de las partes más importantes de la literatura universal, y acabando con todos los argumentos literarios de la cocina nacional seleccionada para el caso, mientras estiraban con verdadera maestría los bigotes a los mariscos del Mar del Norte, bien regados como es natural con caldos con denominación de origen, reservados para estas ocasiones especiales de dignificación personal y colectiva de la crema y nata de la sociedad.
Todos, absolutamente todos los asistentes se emborracharon de gloria, y de alguna copita de más, aunque esto último nunca lo han querido reconocer, porque querían dejar constancia de su digna presencia en el magno acontecimiento con la mayor sobriedad posible, y sin que para nada constara que alguien se pasaba de una raya.
Y fue en ese lugar de debate intelectual con los más ricos manjares imaginables por en medio, donde se determinó qué escritor podía ser el poeta del momento, o el historiador más preciso y documentado que acompañara en las páginas culturales de los diarios del día siguiente a la flamante novelista de moda.
A esa misma hora, en la plaza de Oriente los nostálgicos de Franco entonaban una de sus canciones favoritas “Cara al sol con la camisa nueva…”, con el brazo derecho extendido al frente con vehemencia, y tensos y emocionados los vivales camaradas, dejaban resbalar algunas lágrimas incontenibles de reconocimiento al turbio currículum del dictador muerto, seguramente gracias a la providencia, porque si no, yo no podría contarlo como es fácil de comprender.

Dicen algunos que han podido llegar a ella, que la gloria es algo del más allá, aunque los más entendidos creen que lamentablemente es intangible, y sin embargo ésta de la que hablamos ahora se podía palpar, valorar en euros y hasta pesar en quilates.
Sin embargo, un aciago día después de tan magno acontecimiento, Angelita tuvo que enfrentarse a lo efímero de la gloria y bajar a la cruda realidad y a la bomba informativa en que alguna prensa convirtió la noticia de que la obra premiada sólo era una copia mal hecha por alguien con pocas luces, y que algún malintencionado enemigo del arte literario divulgó a los cuatro vientos para desprestigiarla, y fue entonces cuando comenzaron las lamentaciones de la experta transcriptora elevada a la condición de excelente literata.
-¡Qué desgracia, qué enorme pena, qué impresionante bochorno, qué infamia, en un instante se escurrió por el sumidero toda la gloria terrena que con tanto esfuerzo y oficio había conseguido, pues dicen ahora mis colegas de la prensa que la obra es sólo un plagio, que es impropio de personas de bien, y que además carece de solera!
-¡Es tremendo, cuánta gente bien nacida, exquisitamente educada e incluso hermosa, se ha pringado hasta las cejas en esta inquisitorial horterada, en que algunos que decían ser amigos han convertido mi éxito y ahora me desnudan y dejan en bragas en la adversidad!
 Y menos mal, -se oía decir en círculos reducidos de la intelectualidad que no estuvo en la fabulosa entrega de premios -que los mismos santos varones de siempre que anteayer aplaudían desaforadamente, no la han abandonado todavía y apuntan ahora al unísono con la remilgada escritora, que creen que fue un negrazo sin licencia quien penetró el ordenador con su potente y virtuoso instrumento sin que apenas le ofreciera resistencia, y usando su gran destreza por el espacio interior sembró de dudas y de cizaña los sensibles campos del desamor empapándolos de amargo sabor a hiel.
Sin embargo, Angelita se equivocaba porque pronto empezaron a decir los sabios y sabias de turno del jugoso mundo de las letras, que primero ensalzan a cualquiera y después si lo precisan lo apedrean, que negros como aquél siempre los hubo con el cerebro en la entrepierna. Y dicen que lo esencial no es el color de la piel, que hay blancos con el mismo espíritu de esclavos, que trabajan de modernos gladiadores entre las sombras de tenebrosas buhardillas para el mercado literario global con la mano en la bragueta, y alquilan sus menesterosas plumas al servicio de perversos y ambiciosos personajes de la farándula que pretenden recuperar su virginidad, perdida en el alambre, quién sabe cuánto tiempo atrás, publicando sin recato sus fantásticas historias copiadas en internet, en famosas y enternecedoras editoriales de color rosa.
Dicen también, las muy juiciosas molleras del tendido, que quien se compre un negrito de esos que asuma las consecuencias de apalancárselo a ciegas, pero que no hay por ello que perder la compostura, ni la razón, ni los euros ganados en la aventura, y que en todo caso, sí que sería conveniente realizar una delicada reflexión de todo lo sucedido, sin que ello tenga que suponer juzgar y castigar actitudes no compartidas.
Y sin demorarse un solo segundo más emitieron un comunicado público de solidaridad con la escritora:
“Antes que nada hay que ser generosos en tolerancia y respeto a la estrella literaria y sus padrinos que avalan y exponen su prestigio y algo del dinero que no ha sido posible sacar de las arcas públicas, porque ni es comisión de falta ni mucho menos delito, por lo menos cuando se trata de tan nobles y pulcras personas como las que tratamos ahora.
Que nadie se espante, señoras y señores bien nacidos, que estas cosas suelen ocurrirle con cierta frecuencia a las gentes más honestas del orbe, que inocentemente se aventuran por los indefinidos espacios de la cibernética sin tomar las debidas precauciones. Nada de pedir disculpas, ni sufrir vergüenza ni gaitas, pero eso sí, toda la pasta obtenida guardarla bien en la faltriquera, que no se enfríe, que el dinero frío pierde valor en los mercados financieros.
Déjenlo en nuestras manos y no se preocupen por nada los señores y señoras de postín ¡Tranquilidad en la cultura y en las letras!, que ninguna gente de bien puede ser responsable de los fallos de la ciencia, pues la castiza e ingeniosa escritora solamente navegaba por el mar de la inocencia, cuando se encontró a las musas danzando en la cibernética y vino una mano negra a meterse en su novela. Por lo tanto, Angelita, debe de soltarse la cabellera y echarse el mundo a la espalda, que la vergüenza no es noble si no se tiene una importante cuenta corriente donde se sienta abrigada”.
¡Qué gente tan diligente y entendida! ¡qué doctos en esta intelectual materia! ¡qué fuente tan distinguida dimana de las seseras de los amos de la lengua!
Aunque ya quedaba poco consuelo para la magna novelista, pues la moral y  la fama como escritora estaban hechas trizas, y sin estridencias, ni desasosiego ante su distinguido y amable público rosa en general, deambulaba por los despachos de sus poderosas e influyentes amistades clamando justicia.
¡Ay, virtuosa Virgen de la Almudena!, patrona de la capital del arte, de los pícaros y de la comedia, hazme un sitio en tu regazo, protégeme de esta cruel tormenta de celos y de envidias en cadena.
¡Ay, poderoso señor de la tragedia!, ayúdame en este desagradable trance y sácame del oscuro agujero en el que he caído contra mi voluntad.
¡Ven en mi ayuda amiga Condesa de La Bodeguilla! ¡Que venga a mí la Legión!, que el culpable es sólo un negro que me ha traído la negra con su atractivo aguijón.
¡Ay, queridas amigas progresistas! ¡ay, mujeres de buen ver! ¡ay, mujeres feministas! ¡ay, mujeres de fama y cartel!, echarme una mano ahora que todo me sabe a hiel, y poner al negro a la altura de la suela de mis pies.

Fuentes

Libros
-Francisco Atanasio Hernández. La culpa la tuvo la mano negra del negro (relato corto).
-Francisco Atanasio Hernández. Teresa Casta Amedias y otras minucias (conjunto de 11 relatos cortos).

Foto
-Francisco Atanasio Hernández.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

MI RESUMEN DE LA PRIMERA VUELTA DEL DEBUT DE LA SFC MINERVA EN TERCERA DIVISIÓN

           Cuando el pasado mes de agosto comenzamos esta primera temporada de la SFC Minerva en Tercera División, ni yo ni muchos aficionados podíamos imaginar siquiera que nuestro equipo iba a competir al nivel que lo está haciendo, y nos tenemos que congratular todos los que queremos a este club, porque se está realizando un excelente trabajo y nuestras ilusiones permanecen intactas.
            Pues bien, ya sabéis que a mí no me gusta vender la piel del oso antes de cazarlo, y como aún nos quedan 19 partidos que disputar, pueden pasar muchas cosas todavía, por lo tanto sin ser triunfalistas, tenemos que festejar como es debido y precisamente en este dulce momento, el hecho de que la SFC Minerva, haya terminado una primera vuelta genial, en el puesto 9º de la tabla, y como equipo mejor clasificado de la zona Cartagena-La Unión, y conste que no nos comparamos con nadie, solo describimos la realidad, y ello, a pesar de que hay quienes le dan la vuelta a las noticias para minimizar los daños colaterales que produce.
            Disponemos de una plantilla de jugadores que trabajan con profesionalidad y lo dan todo en el campo, y a su lado un equipo técnico envidiable, cuya actividad se nota en el conjunto, y a la cabeza de éste un entrenador veterano, disciplinado y leal, que sabe preparar sus partidos, y de tácticas y de trato a los jugadores, y es una persona amable y comprensiva.
Fotos y montaje: Francisco Atanasio Hernández
            Además y no quiero olvidarme, porque siempre fui agradecido, de un par de jóvenes de Alumbres, y otro par de alumbreños menos jóvenes, que colaboran con el equipo desinteresadamente cada domingo, y eso hay que reconocerlo.
Fotos y montaje: Francisco Atanasio Hernández
A lo largo de los 19 encuentros disputados hemos conseguido 6 victorias, 9 empates y 4 derrotas, y no podemos olvidarnos del espectacular debut en la categoría en Cieza, con una brillante y abultada victoria a domicilio de 0-3.
            Luego hubo encuentros de todo tipo, pero sobre todo, sobresalió un factor común, en la mayoría faltó un poquito de suerte para conseguir la victoria, pero la suerte también juega en el fútbol, como en todos los deportes creo yo.
            No obstante, de las 6 victorias conseguidas por nuestro equipo, 4 fueron con equipos de categoría, Cieza, Lorca, Estudiantes y Cartagena “B”, mientras que las del Huercal y el Bala Azul, sucedió lo previsible.
Sin embargo de las 4 derrotas sufridas, no puedo evitar recordar que La Unión y el Yeclano se llevaron la victoria del Secante con muchísima suerte, y las que sufrimos en Pinatar y ante el UCAM, fueron más de lo mismo, no merecimos perder ninguno de esos cuatro encuentros.
            De los 9 empates quiero destacar el del Águilas en El Secante y el del Mar Menor en el Pitín, por ser dos equipos candidatos al ascenso, aunque no podemos despreciar los conseguidos contra Los Garres, Pulpileño, Churra y R. Murcia, en sus feudos correspondientes, en cambio, los empates del Muleño, Palmar y Minera en El Secante los atribuyo al poco de mala suerte que nos ha ido acompañando en ciertos momentos de esta primera vuelta.
Por la cantidad de oportunidades que a veces no aprovechamos, se diría que nos falta gol, y sin embargo con nuestros 32 goles, somos el 2º equipo más goleador del Grupo XIII, el máximo es el Yeclano con 46.
Los 32 goles de nuestro equipo se reparten entre 13 jugadores; Peke 7; Fran Cortés 5; Seve 4; Juanmi, Gregorio, Hafid, Basi, Franky y Nono 2; Álex, Jaime, Dani Franco y Rufi 1 (si hay algún error me lo decís).
Fotos y montaje: Francisco Atanasio Hernández
            No tenemos que envidiarle a nada ni a nadie, hay que seguir trabajando sí, con humildad, pero sabiendo lo que queremos y sin permitir que nadie nos ningunee, porque nos ha costado mucho trabajo llegar hasta donde estamos, y nos cuesta mucho esfuerzo mantenernos ahí.
            Somos el club cenicienta de la comarca Cartagena-La Unión, el más olvidado y ninguneado por el Ayuntamiento de Cartagena, y por las grandes empresas del Valle, que solo apoyan a los grandes equipos, carecemos de iluminación suficiente en el campo de fútbol, y eso que hace mucho tiempo que lo reclamamos; lo que debería de ser museo del Minerva está encerrado en un lugar lóbrego al que no tenemos acceso los aficionados, desde el verano de 2016, hace ahora 5 años, el monumento a todos los protagonistas del fútbol alumbreño está desmantelado, y parece que al Ayuntamiento no le importa que unos vándalos realizaran la fechoría de quitarle las placas y el balón, porque no hace nada por restaurarlo y devolverle su dignidad, como sería la obligación de un ente público justo y democrático (y eso que la Junta Vecinal, la AA.V, de Alumbres y dos de los concejales del Ayuntamiento de Cartagena forman equipo, hasta hace dos años eran del PSOE), todo lo contrario, hasta ahora ha permitido que continúe desmantelado, en un miserable afán de ocultarlo a la vista del público.

          Por lo que sé, la mayoría de los mandamases políticos alumbreños carecen de un brillante currículum académico que poder exhibir públicamente, pero me consta que saben leer y escribir, por lo que no es posible justificar su desidia e inacción a la falta de información, pues estos hechos, los vengo denunciando desde hace mucho tiempo por diferentes medios.
Foto: Francisco Atanasio Hernández
            
Fuentes

Libros
-Francisco Atanasio Hernández. SFC Minerva 2012-2017 ¡¡La Tercera División es la próxima estación!!
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres algunas historias pendientes.

Documentos
-Francisco Atanasio Hernández. Crónicas de todos los partidos.
-Francisco Atanasio Hernández. Encuadernaciones de todas las temporadas desde 2012 a 2021

Foto
-Francisco Atanasio Hernández. Archivo particular en papel y digital de todas las temporadas desde 2012 a 2021.
-Francisco Atanasio Hernández. Collages.

jueves, 14 de diciembre de 2017

EL LAZARILLO Y LA SANTA COMPAÑA

Tras la idealizada transición política española, tal y como la entendemos, se esconde uno de los períodos políticos más oscuros y nauseabundos de la historia contemporánea española.
Los franquistas, que fueron quienes impusieron los “cambios”, una vez que sacaron adelante una Constitución que no sólo no rompía con el franquismo, sino que lo consagraba con la aceptación de una monarquía designada por el golpista, dictador y genocida Francisco Franco, debidamente camuflados en todas las organizaciones políticas y sociales supuestamente democráticas del país, pusieron en marcha un proceso inquisitorial sin precedentes, ensañándose especialmente con aquellos elementos antifranquistas más destacados en los diversos frentes de la sociedad, que se negaron a doblegarse a cambio de prebendas, o puestos de dirección en los incipientes partidos políticos y sindicatos, o en la Administración del Estado o Municipal.
Por esas cenagosas fechas, a los personajes que practicaban el acoso laboral, luego llamado mobbing, se les consideraba personas sociables y muy virtuosas, y desde todos los ámbitos se les aplaudía y premiaba con indecentes ascensos en el escalafón político y sindical y por supuesto en el laboral.
De ahí, la parodia que escribí hace muchos años, dedicada a la especie protegida que actuaba con especial ensañamiento y total impunidad, en tiempos en los que la empalagosa palabra mágica que esos mismos individuos empleaban, era reconciliación.

EL LAZARILLO Y LA SANTA COMPAÑA

            Dicen que, al principio de los tiempos fue un mesías, “El Salvador de los Menesterosos” le llamaban, quien según las escrituras que sus acólitos llaman sagradas, viajó a la tierra desde el Reino de las Tinieblas para redimir de todas sus maldades, a muchos vivos que andan sueltos por ahí, camuflados entre la gente más sencilla, y a otros mucho más vivales todavía, que por suerte, aún son minoría.
 
Dibujo: Francisco Atanasio Hernández
            Fue entonces, cuando aquel enviado, de no se sabe bien qué gloriosa entidad, viendo que la grey andaba a tontas y a locas por esos mundos, más despistado que una cabra en un garaje, que se dirigió al antiquísimo cementerio de San Judas, a ver si podía resucitar a alguno de los menos muertos, y a ser posible que fuese de lo más vivo, y se dispuso de inmediato a invocarles en el nombre del padre, de la madre, y del resto de su numerosísima familia siciliana, que mientras tanto preparaban sus afilados útiles de despachar molestas realidades que suelen surgir de donde menos te lo esperas.
-Lázaro, levántate y anda rápido a conducir el rebaño al matadero que se hace tarde.
Y El Lazarillo, se levantó de su tranquilo y mullido sillón y dijo entre dientes para que no se le entendiera:
-Poderoso señor que devuelves la virtud a los cuerpos putrefactos, dame armas para combatir a las ovejas negras del redil y yo te mostraré cómo las gasta un servidor.
            Y con tan alta encomienda, El Lazarillo, cogió el sendero de la peregrinación que le conducía directamente hacia el lugar de donde procedía un esplendoroso y atrayente resplandor de monedas de diez mil y euros por estrenar, y se reunió con sus mejores discípulos en torno a una gran mesa de caoba repleta de manjares, que iban a consumir en confraternidad acompañados de un fabuloso vino de reserva “Vega Sicilia”, reservado sólo para paladares selectos, y por supuesto para acontecimientos de especial relevancia como éste, y durante la cena, a cada uno de ellos les hizo entrega de un hermoso rosario con abalorios de los dientes de marfil de una doncella del martirologio de la congregación, y una navaja multiusos para lo que pudiera hacer falta.

            Días después, estaba la Magdalena apoyada en el brocal de su pozo de pasión, de donde bebía entusiasmado y con manifiesta fruición, un sediento y sudoroso beduino, cuando llegaron en tropel los borregos del mesías, dispuestos también a aplacar su inmensa sed en las suculentas y codiciadas fuentes de la hermosa mujer, y ella, siempre desprendida, siempre complaciente con el prójimo, no pudo negarles un relajante traguito de su inagotable manantial de generosidad, eso sí, a un precio realmente módico, porque según ella misma decía.
-Todos tienen derecho a satisfacer sus necesidades vitales, sin que para ello haya que distinguir entre ricos y pobres siempre que paguen mis servicios.
            Todos pudieron comprobar por sí mismos, la capacidad de trabajo y de persuasión que tenía la Magdalena, e inmediatamente, después de lo primero, que era saciar la sed, le propusieron formar parte de la misión, a cambio de una importante compensación económica que ella no pudo rechazar, sobre todo, porque también tenía derecho a obtener recursos suficientes y dignos a cambio de su trabajo y evidentemente por los amplísimos conocimientos de la profesión que estaba demostrando públicamente.
Rápidamente convencida y convertida para la causa, y dadas sus grandes dotes para la comunicación con los hombres, ofreció todo su cuerpo y un poco menos del alma, para la captación y militancia de nuevos fieles, y tuvo la magnífica idea de construir un nigth club junto al pozo artesano donde inició su reconocida y fructífera carrera, con lo que le dio más dinamismo y popularidad a su dilatada actividad filantrópica.
Y el número de adictos creció y creció y se multiplicó cada día, atraídos por el inmenso y despampanante plantel de exóticas flores del jardín de la Magdalena, y hubo que reclutar urgentemente a otras siervas para que se entregaran a la abnegada misión, y buscando y rebuscando por esos mundos se tropezaron con una casa blanca, que  lo era sólo por fuera, porque por dentro parecía bastante sórdida. Allí, en ese antro, estudiaba, muy aplicada ella, con sus sensuales labios de becaria y todo lo demás, una tal Apalankiwski, que sumaba importantes méritos académicos practicando felaciones por los despachos a la hora del café, como si de deliciosos chupa chups se tratara. Porque según se decía, se preparaba concienzudamente para un inminente futuro de intensas y promiscuas relaciones humanas, que, sin duda, habría de darle sus más suculentos frutos cuando se sumara a la congregación, a cambio de que se dedicara a contar en los mercadillos sus “Secretos de Despacho”, pero eso sí,  por capítulos, al interesante precio de un dólar de plata por cabeza y capítulo, que aunque pudiera parecer otra cosa, según ella misma decía, carecía de interés crematístico por el asunto, si bien creía que era justo que las cotillas del barrio pagaran su precio a tan distinguida afición.
Dibujo y foto: Francisco Atanasio Hernández
Sin embargo, otra cosa es lo que dicen las escrituras más distinguidas sobre la señora del jefe de las oficinas, que aunque muy remilgada ella, al parecer, tenía una exquisita educación femenina y feminista, y ni tuvo ataques de celos por lo de la Apalankiwski, ni de cuernos, sino todo lo contrario, porque en realidad le estaba eternamente agradecida por haberle descargado de tan impagable labor, que sin duda habría tenido que realizar ella alguno de aquellos días.
            Iban andando y andando un poco despistados, cuando de pronto, dieron de bruces con un rebaño de ovejas negras descarriadas que se dejaban mansamente conducir por la minúscula luz de la lejana constelación del Carrillo de Santiago, que por entonces venía cargado de relucientes y siempre revitalizantes y magnéticos rublos, que aunque comunistas, según decían los más entendidos en el arte del trapicheo y otras mercaderías, no había que hacerles ascos, y en todo caso se vuelven a bendecir y punto.
-¡Que un dulce siempre viene bien, venga de donde venga, oye!
Y decidieron fomentar su abnegada labor apostólica ante la irreductible luz cegadora de la pasta. Allí, el mesiánico ejemplar y sus cuatro apóstoles de confianza, llenarían sus amplísimas alforjas con productos procedentes de la séptima tentación, como si nunca hubieran probado un bocado tan exquisito.
            Entonces fue cuando implantaron la división del trabajo, y se establecieron categorías profesionales para el adecuado reparto de tareas en la Compañía, y por supuesto, la distribución de dividendos, e incluso descubrieron una nueva profesión y fundaron el nuevo y gratificante gremio de los “Reciclados Practicantes”, donde se transfugaron con un rebaño descarriado, orientado y dirigido por una descomunal oveja parda, aunque, a decir verdad, sólo estuvieron allí el tiempo imprescindible para apoderarse de sus verdes y suculentos pastizales y de asegurarse un futuro profesional prometedor, asignándose los siempre sacrificados e ingratos cargos de pastores de la manada, y por supuesto los de recaudadores de dádivas y otras ofrendas, para la filantrópica y Santa Obra.
            Y fue cuando los apóstoles volvieron a ver el resplandor de una inconmensurable montaña de duros y pesetas de curso legal y gritaron todos sin poder contenerse,
-¡Aleluya!
Y rápidamente pusieron un cartel en el portalón del aprisco en el que se leía:
-¡Se vende, precio de saldo!
Pero como no pudieron venderlo porque algunas ovejas negras se encadenaron a él, en señal de airada protesta y oposición al lucrativo negocio propuesto, entonces pusieron otro cartel,
-¡Corderos del enviado, seguid nuestros pasos, que vamos a hacer de este infierno el paraíso más esplendoroso!
            Y allí, instalados en el nuevo mercadillo, estuvieron felizmente aposentados, durante mucho tiempo haciendo alarde de su gran ubicuidad, hasta que un pésimo día, una oveja negra mal encarada, le dijo con muy mala leche al Lazarillo,
¡Oye, hueles que apestas! ¿Es que no te lavas?
Y los demás borregos, hartos ya de tanta porquería, se les sublevaron y expulsaron de aquel paraíso particular al feliz cuarteto de “Chupones Practicantes”, y dicen además otras escrituras que discurren por otros senderos más escabrosos y menos benditos que los oficiales, que tuvieron que gastar cantidades industriales de desodorante para neutralizar el penetrante hedor a putrefacción que dejaron por allí dentro.
Dibujo: Francisco Atanasio Hernández
            El Lazarillo y la Santa Compaña, acongojados por la irreparable pérdida de tan cómodos y lucrativos sillones, se detuvieron a descansar una temporada en el cortijo de un entrañable socio y colega de toda la vida, y se liaron un chinazo alucinante que les hizo ver la gloria una vez más, bajo la refrescante y mullida sombra de un olivo centenario.
            Y entonces se escuchó de nuevo la nostálgica voz de ultratumba del Redentor de los Necesitados,

-¡Ah, qué tiempos aquéllos, en que los cuatro apóstoles de mi creación, dedicaban sus medallas a la Santa Corrupción! 


Fuentes

Libros
-Francisco Atanasio Hernández. El Lazarillo y la Santa Compaña (relato corto).
-Francisco Atanasio Hernández. Teresa Casta Amedias y otras minucias (conjunto de 11 relatos              cortos).

Dibujos
-Francisco Atanasio Hernández.

Fotos
-Francisco Atanasio Hernández.