miércoles, 21 de marzo de 2018

EL MEDIO FÍSICO


         Por el Norte, se encuentra el barrio de Los Partidarios y detrás, sobresaliendo, El Cabezo Rajao, testigo éste de la dilatada historia de la explotación minera de esta tierra en la que nuestros ancestros participaron. Al Noroeste, Roche y Borricén, aunque éste es hoy, más que nunca, porque siempre lo fue, un apéndice del pueblo, separada de él por la vía y la carretera que comunica a Cartagena y La Unión y el Mar Menor.
Foto: Francisco Atanasio Hernández
            Al Oeste lo limita la carretera de Escombreras que circunvala Alumbres, y los pocos vestigios mineros que todavía quedan en pie del viejo complejo de La Parreta. Del monte Morales que estaba entre las casas de Felipe y La Parreta, solo queda una planicie un poquito más elevada que las viviendas.
Parte de atrás de la iglesia y salón parroquial. Foto: Francisco Atanasio Hernández
 
Plaza Dr. Estrada. Foto: Francisco Atanasio Hernández
            Al Sur de Alumbres se encuentra la sierra de La Fausilla y el Valle de Escombreras con su complejo industrial, y justo al final del pueblo el montecico de Requena, separado por la rambla y unos pocos metros más de los tanques de CLH. Al Suroeste, entre el monte Calvario y el de Requena está ubicado el cementerio de San Roque. Al Sureste, el pico de La Miguelota, y el Gorguel. Más abajo, entre el cementerio y el Valle de Escombreras está el pico de la Porpuz, y Sierra Gorda, donde todavía quedan vestigios de haber estado instalada una batería antiaérea en tiempos de guerra.
Desde el Molino. Foto: Francisco Atanasio Hernández
Desde el Cabezo Rajao. Foto: Francisco Atanasio Hernández
            Por el Este, Alumbres está limitado por el montecico del Tío Gil, que separa al pueblo de los depósitos de CLH por esta parte desde el Molino (Molino Escriba) pasando por las casas de La Señorita y el repetidor hasta las cercanías del campo de fútbol El Secante, en forma semicircular. Tras los depósitos de combustible mencionados está el monte Machón, Los Rincones, La Peraleja y el Cabezo de las Cuneras. Detrás de éste último se encuentra el Pico del Horcao.
Local Social. Foto: Francisco Atanasio Hernández
            La rambla que bajaba desde las minas de La Esperanza y servía para evacuar las aguas de la cuenca hasta el mar dividía al pueblo en dos, y a la parte que quedaba en el Este se le denomina El Zaraíche. En 1991, la rambla se entubó y desapareció a los ojos del vecindario bajo las losas y jardines de un estupendo paseo.
Parte del Paseo del Malecón. Foto: Francisco Atanasio Hernández
La Cueva de la Garduña, cuya entrada hoy está oculta bajo la láguena del lugar, se encontraba en la falda del monte Calvario, con la entrada orientada al Norte. Algunos de nuestros mayores dicen que se utilizó como refugio en tiempos de guerra.
Los críos de varias generaciones la han utilizado para juegos diversos, entre los que destacaba su inmenso afán de curiosearlo todo. Con velas o linternas, se introducían en la cueva, en la que se podía observar que a ambos lados del pasillo había una especie de nichos o huecos en la pared, en sus primeros 50 m. más o menos, antes de llegar al rehundido, que formaba una especie de montículo en el interior de la cueva producto de los desprendimientos de tierra, y siguiendo por el interior se pasaba por un pozo hasta cerca del cementerio.
Sociedad de Fomento y Cultura Minerva de Alumbres. Foto: Francisco Atanasio Hernández
            En el mismo monte Calvario, en la parte que da a Sierra Gorda, había otra cueva que la llamaban la Cueva del Caracol, cuyo nombre se debe a que la entrada tiene pendiente hacia abajo, y a unos 20 o 30 metros de ella hay una escalera de caracol, y en su interior tiene varias habitaciones que según dice Ginés Valero “el Chinche”, en la guerra se utilizaban como refugio. Actualmente está tapiada.
            En la falda del lado Este del monte Calvario, en la orilla de la carretera del cementerio, había una fuente que la llamaban la Fuente del Comino, y en otros tiempos la gente del pueblo iba a ella a coger agua para beber.
Entre los montes de la Miguelota y Las Cuneras, se encuentra lo poco que queda todavía del Canalote, y por allí circulaba un pequeño manantial de agua, donde en tiempos en que no había agua potable en las viviendas, muchas mujeres del pueblo iban a lavar la ropa. Por allí hay todavía una pequeña cueva a la que hay que entrar a rastras como en un tobogán, en cuyo interior se podían observar estalactitas y estalagmitas, una de ellas en forma de piña que todos los chiquillos querían llevarse a casa, pero que al final sólo consiguieron destrozarla.
Centro de Salud. Foto: Francisco Atanasio Hernández
            Éste fue un lugar muy apreciado por los alumbreños de otras épocas al que además, iban a pasar la tarde del día de La Candelaria, a coger palmitos y a merendar.         
            Más arriba del Canalote, entre el Pico del Horcao y el de Las Cuneras se encuentra el lugar conocido como Las Cuatro Fuentes, y que era también un lugar ideal para ir de excursión, entre otras cosas porque había agua y no faltaban palmitos, ni esparto, ni juncos, ni paisajes que admirar desde lo alto.
Al pie del Cabezo de Las Cuneras, hubo una fuente que llamaban de La Peraleja, y por cuyo nombre se conoce el lugar que hoy está dentro de los terrenos que ocupan los depósitos de CLH. Más al Norte, detrás del huerto de San Pedro, se hallaba la fuente de María la Boa en el paraje que se conoce por Los Rincones, a la que iba personal de Los Partidarios y de La Esperanza a por agua.
Instalaciones deportivas. Foto: Francisco Atanasio Hernández
Las calles del pueblo.
C/ Albaladejo                        C/ Estación                         C/ Palma   
,,  Alhucemas                        ,,   Estaño                           ,,   Pelayo
,,  Alto                                   ,,   Economato                    ,,   Peral
,,  Alumbre
,, Ángel                                  ,,   Escuelas                        ,,   Piritas
Antonio Martínez. Plaza.      ,,   Fuente                           ,,   Plata
C/ Antonio Pérez                  Galena. Plaza.                    ,,   Platino
,,  Azufre                              C/ Gloria                            ,,   Pla y Deniel
,,   Bailén                              ,,  Grafito                           ,,   Plomo
,,   Barceló                            ,,   Honda                           ,,   Porvenir
,,   Bardizas                           ,,   Huerto                           ,,   Prefumo
,,   Blenda                             ,,   Hulla                             Primo de Rivera. Plaza.
,,   Boquera                           ,,   Iglesia                            C/ Progreso
,,   Calvario                           ,,   Industria                        ,,   Puente
,,   Canalejas                         ,,   Jazmín                           ,,   Rosario
,,   Cánovas del Castillo        ,,   Joaquín Dicenta            ,,   San Antonio
,,   Ctra. de La Unión            ,,   La Hoya                        ,,   Sánchez Camargo
,,   Casas de Requena            ,,   Hulla                             ,,   San Francisco
,,   Castelar                            ,,   La Milagrosa                 ,,   San José
,,   Cementerio                      ,,   La Parreta                      ,,   San Miguel
,,   Cinabrio                           ,,   Lignito                           ,,   Serrano Anguita
,,   Cobre                               ,,   Luna                              ,,   Sol
,,   Colón                               ,,   Madrid                          ,,   Trabajo
,,   Corazón de Jesús             ,,   Magnetita                      ,,   Travesía de La Hoya
,,   Corindón                         ,,   Malaquita                      ,,   Travesía de la Iglesia
,,   Cuarzo                             ,,   Malecón                        ,,   Travesía del cura
,,   Cuprita                             ,,   Mayor                           ,,   Virgen de la Caridad
,,   Cura                                 ,,   Mercurio
,,   Doctor Alberca Lorente   ,,   Molino
Doctor Estrada, Plaza            ,,   Norte
C/  Duque                             ,,   Oro

Calle Cementerio. Foto: Francisco Atanasio Hernández
 
Cementerio de Alumbres. Foto: Francisco Atanasio Hernández

Y termino con uno de los poemas que dedico a mi pueblo:

DE LAS RAÍCES

         Recuerdo de entonces
el aroma penetrante
del hinojo y el tomillo
sorbiendo mis sentidos
en avalanchas imparables
de ansiedades
y de hambres angustiosas
que traspasaban mi escuálido
cuerpo, como navajas afiladas,
entre las tinieblas
de mis ensoñaciones.
         Buscaba entonces
en el fondo del silencio
una palabra de sosiego
que nadara en la espesura
de la noche
en la densa oscuridad
del agitado mar de pesadillas
en que navegaba sin rumbo.
         Entonces buscaba
y rebuscaba sin descanso
entre las ingles redentoras
la memoria imperturbable,
las raíces del pasado,
una señal indeleble
un testigo mudo
una cómplice mirada
un suspiro enamorado
que alentara las pasiones.


Fuentes consultadas y/o utilizadas

Libros
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres en el siglo XX.
-Francisco Atanasio Hernández. Lo que me quedó de Alumbres en el siglo XX.
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres algunas historias pendientes.
-Juan Ros y Pedro Pérez. Cosas de Alumbres.

Documentos
-Francisco Atanasio Hernández. Plano Municipal de Alumbres (archivo particular). 

Poema
-Francisco Atanasio Hernández. De las Raíces.

Fotos
-Francisco Atanasio Hernández.

-Mis recuerdos.

lunes, 5 de marzo de 2018

LOS DEPÓSITOS DE GAS Y LA OPOSICIÓN DE LOS VECINOS


El 17 de julio de 1997, la empresa REPSOL anunció desde Madrid, (muy cerca de las influencias del poder político y bastante lejos del pueblo como siempre) que invertiría 12.000 millones de pesetas en un almacenamiento subterráneo de butano y propano en el Valle de Escombreras. La instalación de los depósitos de gas, en principio iba a realizarse a unos 300 metros de las viviendas, y alarmó a la población, porque después de la instalación de los depósitos de combustible de CLH, durante la década de 1970, y los altos índices de contaminación que se estaban sufriendo en el pueblo como consecuencia de la permisividad de las autoridades, y el descontrol con que las empresas del Valle de Escombreras contaminaban la atmósfera durante las dos últimas décadas, bajo el chantaje de “o tragáis contaminación o vais a la cola del paro”, creían que había llegado el momento de plantar cara a los proyectos industriales que amenazaran la salud y la seguridad de los habitantes de la población.
Foto de Carlos Gallego en La Opinión. Archivo particular de Francisco Atanasio Hernández
A partir de ese momento la lucha por la supervivencia de Alumbres pasó por muchas facetas.
Los representantes de los vecinos empezaron a estudiar el proyecto y para ello el 29 de agosto nombraron una Comisión que estudiara la normativa Europea sobre la instalación de los depósitos de gas.
El mes de septiembre comenzaron las protestas vecinales llevando su rechazo al campamento de las fiestas de Cartagineses y Romanos de Cartagena.
Los días 18 y 20 de octubre un numeroso grupo de 300 vecinos aproximadamente realizan una hoguera sobre las vías del tren de mercancías peligrosas que atraviesa el pueblo.
Ese mismo mes se bloquearon las salidas de las cisternas de CLH, se realizaron encierros, manifestaciones, y otros actos de protesta.
La Delegación del Gobierno envió multas a varios vecinos por cortar la carretera de Escombreras, una costumbre represiva bastante arraigada en la Administración de la Comunidad Autónoma, da igual si es el PP o el PSOE el que está en el Gobierno,  pues ya lo había empleado antes durante las movilizaciones de los trabajadores del Sector Fertilizantes a principios de esta misma década de los ´90.
Foto: Archivo particular de Francisco Atanasio Hernández
Foto de Antonio Gil en La Verdad. Archivo particular de Francisco Atanasio Hernández
En 1998, los vecinos de Alumbres aprovecharon el carnaval para parodiar la arbitrariedad de REPSOL.
Los vecinos del pueblo, enfadados por la actitud intransigente de Repsol, que se negaba a negociar amparada en el apoyo que obtenía de las instituciones gobernadas por el PP, no se resignaban a doblegarse ante el poder de la multinacional.
Y continuaron con las movilizaciones, llegando al punto álgido de los bloqueos de la carretera a la salida de las cisternas de CLH, los días 14 y 15 de abril. El segundo día, intervinieron los antidisturbios de la guardia civil, cargando contra los vecinos y persiguiendo a algunos monte a través, y deteniendo a 4 de ellos. Durante esos dos días, Repsol tuvo que abastecer de combustible a las gasolineras desde Alicante.

Los días 11 y 13 de agosto de 1998, los periódicos locales de Cartagena “La Opinión”, y “La Verdad” me publicaron el siguiente escrito.

YO TAMBIÉN SOY ALUMBREÑO
Por diferentes circunstancias, muchos alumbreños, nos vemos obligados a vivir la angustiosa situación que atraviesa nuestro pueblo con el corazón en un puño, porque sólo espiritualmente podemos acompañar a los nuestros en sus justísimas protestas.
Alumbres es un pueblo pacífico, por mucho que se esfuercen en difundir lo contrario los albaceas de REPSOL en el Consistorio de Cartagena. Pero un pueblo libre tiene que defender pacíficamente su dignidad y su derecho a una calidad de vida digna de un pueblo civilizado. Un hombre libre defiende sus derechos con la ley en la mano, a los siervos sólo les interesa el tintineo del dinero en los bolsillos de su amo y señor.
Alumbres es un pueblo pacífico, pero REPSOL está acostumbrado a que los poderes públicos se dobleguen ante el poderoso caballero don dinero. En 1979, mientras que la Asociación de Vecinos solicitaba un teléfono público para el pueblo, porque aún no podíamos aspirar a un teléfono particular, la línea telefónica de REPSOL, pasaba desvergonzadamente por las fachadas de la calle Mayor de Alumbres, y nunca tuvo problema alguno.
Hoy veinte años después, a REPSOL, sin contar para nada con el pueblo, al estilo autoritario de siempre, se le ha ocurrido construir unos depósitos de propano a menos de 300 m del pueblo, y a 50 del cementerio, donde yacen nuestros familiares difuntos. Y casi tenemos que dar gracias a que ninguno de los anónimos lumbreras de REPSOL, haya pensado que el lugar más adecuado para la instalación de los depósitos es la plaza de la Iglesia, que si no, vete a saber con qué nos estarían chantajeando, ya que la minúscula creación de empleo que aporta el proyecto de REPSOL, no sería pretexto suficiente para hacer desaparecer el pueblo.
Alumbres, es hoy por hoy, el pueblo de la Comarca de Cartagena que ofrece mayores índices de contaminación, gracias, cómo no, a la contaminación de REPSOL, y otras empresas del Valle de Escombreras, las cuales tienen carta blanca para contaminar, porque nadie sanciona sus delitos contra la humanidad, y si alguna vez pasa alguien de la Oficina Municipal de Medio Ambiente por allí, no ve nada de lo que todos los alumbreños están hartos de padecer. Para los responsables de la falta de salud de la mayoría de la población de Alumbres no hay multas, no hay sanciones administrativas, pero para los ciudadanos que, hartos ya de tanta prepotencia, han exigido pacíficamente de los poderes públicos, algunos por primera vez en su vida, únicamente que se les escuche, que también se tengan en cuenta sus opiniones, ¡que estamos en Democracia oye!, para éstos, se les están imponiendo inexplicables multas millonarias en un sistema democrático, con el único fin de acallar las protestas del pueblo.
Pero Alumbres tiene derecho a seguir protestando pacíficamente y tiene que recordar a quien proceda, que uno de los pilares fundamentales de la convivencia ciudadana es el diálogo, y éste está siendo sistemáticamente vulnerado, no por la prepotencia de REPSOL, que podría ser en un sistema político antidemocrático, sino por el servilismo de la Administración del P.P., de la Comunidad Autónoma de Murcia, que desde el principio le ha permitido a REPSOL actuar a su antojo.
Mientras tanto los representantes de los vecinos realizaban también otras gestiones de carácter diplomático, igual de necesarias que las demás, y enviaban cartas al Defensor del Pueblo, o proponían reuniones con la Dirección de REPSOL, o con el Consejero de Industria de la Comunidad.
Se recogieron alegaciones contra la instalación de los depósitos a menos de tres kilómetros de la población, que se enviaron a la Dirección General de Medio Ambiente.
También la Asociación Naturalista por la Defensa del Desarrollo sostenible de la Región de Murcia, el 19 de agosto de 1999, pidió por escrito a la Dirección General  de Medio Ambiente  que rechazase el proyecto de REPSOL.
Pero todos los esfuerzos resultaron infructuosos, porque la Dirección de Medio Ambiente, dio el visto bueno al proyecto de REPSOL el 14 de septiembre de ese mismo año.
Foto: Archivo particular de Francisco Atanasio Hernández.
Inmediatamente, los representantes de los vecinos enviaron otro pliego de alegaciones contra la resolución favorable a la instalación de los depósitos.
El año 1999, significó la continuación de las actividades vecinales contra la instalación de los depósitos según el proyecto de REPSOL.
Se aprovechó la campaña electoral de ese año para acudir a algunos de los mítines del PP a recordarle que los alumbreños también son de Cartagena y merecen la misma atención y el mismo respeto que la multinacional del petróleo.
Y mientras que la Administración se desgañitaba por favorecer los intereses del poderoso caballero don dinero, los partidos de la oposición, presentaban en la Asamblea Regional una moción de apoyo a los vecinos de Alumbres.
Un diputado del Parlamento Europeo, interesado por la problemática del pueblo, se acercó a visitar a los vecinos y una vez informado, presentó una interpelación en el Parlamento de Europa exponiendo las quejas de los alumbreños.
Los representantes de los vecinos actuaban convencidos de que tenían que jugar todas las bazas que se tuvieran a su alcance, por eso a finales de 1999, se reunieron con directivos de REPSOL, en cuyo encuentro, los representantes de la empresa se comprometieron a estudiar una nueva ubicación para los depósitos.
Sin embargo, poco después, en el mes de mayo de 2000, volvieron a presentar el proyecto inicial, con lo que demostraron una vez más el poco respeto que les merecían los intereses del pueblo, pero además, detrás de todo ello subyacía el empleo de una táctica de tira y afloja que desacreditara a los representantes de los vecinos y desgastara sus fuerzas inútilmente.
El 25 de enero de 2000 comenzaron los juicios contra 15 vecinos del pueblo por los bloqueos de la carretera de Escombreras. Las multas comunicadas por la Delegación del Gobierno a cada uno de los denunciados, oscilaban entre las 65.000 y las 100.000 pesetas.
Posteriormente, fueron anuladas 11 sanciones, y sólo para 4 de los multados, hubo sentencias parcialmente desestimatorias a sus demandas contra la sanción, y tuvieron que pagar la mitad de las multas que les pedía la Delegación del Gobierno, cuyas cantidades fueron sufragadas por los vecinos del pueblo.

El 24 de mayo de 2000, Manuel Hernández Nicolás, que participaba en un acto de protesta en el pueblo, sufrió un paro cardiaco y murió. Los vecinos acusaron a la patrulla de la guardia civil, que les vigilaba de cerca, de denegación de auxilio, porque según los testigos, se les llamó para que les ayudaran en lo que fuera posible, pero ellos no se inmutaron y siguieron en sus puestos de vigilantes de la protesta vecinal como si nada. 
La Verdad 6-9-2000
Desde entonces nunca se bajó la guardia, pero la lucha también cansa y entonces las protestas, poco a poco se fueron conduciendo hacia lugares donde reina el diálogo y la diplomacia.  

            Fiesta por renuncia de Repsol a depósitos de gas.
El mes de junio de 2003, fue una fiesta para el pueblo de Alumbres, porque REPSOL abandonaba el proyecto de instalación de los depósitos de gas. Después de seis años de intensa lucha contra la arbitrariedad del gigante y la Administración que lo apoyaba, se consiguió el objetivo de evitar que se instalara un desconocido peligro más a las puertas del pueblo.
Para festejarlo se convocó el “PRIMER ENCUENTRO VECINAL ALUMBRES ESTÁ QUE ARDE”, para los días 13 y 14 de junio, en cuyas jornadas se celebraron numerosos actos populares.
Archivo particular de Francisco Atanasio Hernández
            El siguiente poema lo escribí inspirado en aquella primera velada poética en la que participé.
                                                       EL ESPÍRITU DEL ALUMBRE
            Aquella noche,
la luna se empapaba
en almibaradas
voces de ternura
que recitaban poemas
en las puertas del Olimpo.
            Y apasionantes
destellos de sonrisas
y emociones inefables
recorrían las entrañas
y el espíritu antológico
del alumbre.

            Aquella noche,
la fantasía discurría
en arrolladores torrentes
de ilusiones y ansiedades
ante los ojos entusiasmados
de la multitud.
            Y los duendes
de la poesía
concentraban sus esfuerzos
en soñar que sentían
y sentir que soñaban
en un sueño.

            Aquella noche,
la bóveda celeste
se cuajó de estrellas
que querían brillar
con luz propia
en aquel preciso momento.
            Y brillaron las estrellas
y lucieron los luceros
y la noche se rindió
al hechizo de la poesía
y al delirante resplandor
de los soñadores.


Fuentes consultadas y/o utilizadas

Libros
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres en el siglo XX.
-Francisco Atanasio Hernández. Lo que me quedó de Alumbres en el siglo XX.
-Francisco Atanasio Hernández. Retazos de la historia de Alumbres.

Documentos
-Francisco Atanasio Hernández. Dossier de documentos y prensa plan de emergencia (archivo particular).
-Francisco Atanasio Hernández. Dossier de prensa instalación depósitos subterráneos (butano-Propano) en Alumbres.
-Francisco Atanasio Hernández. Movilizaciones contra la instalación de los depósitos de gas en Alumbres (archivo particular).
-Andrés Pedreño Cánovas y Mª. Luz Castellano Ortega y Cristina Osete Laiz. Percepción social de los riesgos de las instalaciones industriales en el Valle de Escombreras.
-Francisco Atanasio Hernández. Artículo de publicado en La Opinión y La Verdad, el 11 y el 13 de agosto "Yo también soy alumbreño".
-Francisco Atanasio Hernández. Programa de actividades del Primer encuentro vecinal "Alumbres está que arde" 2003 (archivo particular).

Poema
-Francisco Atanasio Hernández. El espíritu del alumbre.

Prensa 
-La Verdad. La Guardia Civil que vigilaba una protesta no se percató de la muerte de un manifestante.

Fotos
-La Verdad.
-La Opinión.
-Francisco Atanasio Hernández. Archivo particular.

martes, 20 de febrero de 2018

ALGUNAS BUENAS PERSONAS


Los que me conocen bien, saben que soy de esas personas que van por la vida a cara descubierta, cuando algo o alguien no me gusta, no tardo mucho en dejarlo claro de una u otra manera, y por la misma razón cuando admiro o quiero algo o a alguien, no me corto un pelo para manifestarlo abiertamente y sin tapujos.
Y como cada cual yo tengo mis preferencias, de hecho este escrito va dedicado a poner de relieve algunos valores de personas del pueblo a las que le he encontrado alguna virtud que resaltar.
Claro que, como no soy de los que se dedican a chupar candaos, ni limpio levitas de ningún poderoso o corrupto, ni enaltezco a los embaucadores y explotadores, de aquí o de allá, mis personajes son todos gentes del pueblo llano, trabajadores que han tenido que sudar lo que consiguieron en la vida, y que destacan sobre todo por su humildad y generosidad.
Yo no soy como algunos meapilas y beatos de conveniencia, que respaldan y protegen las inmoralidades, o la incompetencia de otros paisanos, siempre que tengan la “sensibilidad”, de favorecer a San Roque, a la Virgen de la Caridad, a Santa Bárbara, o a cualquier otro santo venerado en la localidad, destinándoles unos euros extras de su bolsillo, o mejor del erario público a ser posible, para dedicarlos a las fiestas patronales, a flores para los tronos, acompañamiento musical de las procesiones, etc., etc., a la vez que critican y difunden sin ruborizarse, como expertos en hipocresía, a quienes no son de su cuerda y condición, con chismes y bulos, fabricados en la barra de los bares y camino del sermón.
              
                                                                                    Francisco Valera Hernández “el Rubio”  
                                                       
El Chinche, El Rubio y Pepe el Sespero
De estas tres buenas personas solo tengo palabras de agradecimiento porque siempre, siempre, me trataron con respeto, y en mi memoria quedará para siempre grabado todo lo que hicieron en sus horas libres, altruistamente, por los jóvenes futbolistas de mi generación en los años 60 del pasado siglo XX, nos entrenaban, barrían y alineaban el campo de fútbol, nos incluían en campeonatos comarcales, etc., y luego en 1973, los tres, participaron en la Primera Directiva de La Salle Minerva, que tanta gloria dio al fútbol base de Alumbres. Siempre de forma altruista, siempre dando todo a cambio de nada.
           Francisco Valera Hernández “el Rubio” y José Conesa Hernández“Pepe el Sespero” hace tiempo que se fueron al más allá, pero dejaron huella entre nosotros.

El Rubio recaló en Alumbres procedente de Bullas. Lo recuerdo como una persona sencilla y muy trabajadora y todo el tiempo que lo conocí estuvo dedicado a colaborar con el fútbol del pueblo. Primero en los años 60, cuando yo jugaba con los infantiles era él, el Chinche y Pepe el Sespero quienes nos lo hacían todo.
Estuvo ahí, en las diferentes directivas, en casi todo el período de La Salle Minerva, desde 1973 hasta mediados los 90 con Frigoríficos Morales.
De Pepe “el Sespero” tengo que decir que era una persona admirable, respetuosa y desprendida, de quien tengo algunas fotos del fútbol alumbreño gracias a él, y unos recuerdos de los principios de La Salle Minerva, que guardo como un tesoro.
                                                             José Conesa “Pepe el Sespero”. Foto: Francisco Atanasio Hernández
¿Qué puedo decir de Ginés Valero Martínez “el Chinche”?
Si hay una persona viva en el pueblo que sin ser de mi familia respeto y lo cuido como si lo fuese, es él. Del Chinche he escrito muchas de sus historias en mis libros, y además ha colaborado conmigo en mis artículos donde solamente precisaba de la memoria, y él, por suerte, con sus 87 años, aún tiene una memoria envidiable y siempre está dispuesto a colaborar en la medida de sus posibilidades.
 Ginés Valero Martínez “el Chinche”. Foto: Francisco Atanasio Hernández
Ginés Valero, nació en 1930, y no es ni un rico industrial ni un artista famoso, ni siquiera un prestigioso político acostumbrado a los aplausos.
Tampoco tiene títulos académicos de los que poder alardear ante los vecinos, eso sí, sabe leer y escribir, y se sabe las “cuatro reglas”, lo suficiente para salir adelante.
Sin embargo, todas esas carencias clasistas y culturales no le han impedido participar en la mayoría de las organizaciones del pueblo con lo que él humildemente puede aportar, voluntad y trabajo.

Flora y Ginelo.
Flora García Moreno y Ginelo, formaban un matrimonio sin hijos que vivían en la calle Progreso de la zona del Zaraíche.
Yo tuve la suerte de beneficiarme de la carencia de hijos de esta pareja de buenas personas, y siempre que podían me cobijaban en su casa y me daban una rebanada de pan con aceite y azúcar que en aquellos tiempos de escasez de los años cincuenta, era un manjar inigualable.
Alguna vez, en el día de La Candelaria, Flora cogía de una mano a María Fulgencia Egea Barcelona, hija de su sobrina y de otra a mí y nos llevaba a las higueras que había detrás del monte del Tío Gil, a disfrutar de la compañía de los críos que la naturaleza le había negado, y también a ver cómo nos comíamos la sabrosa y esponjosa tortilla que con esmero maternal nos había preparado para la ocasión.
Ginelo tenía la cara picada de haber pasado la viruela y trabajaba donde podía, unas veces lo hizo en las minas y otras recolectando leña en los montes que luego transportaba a los lugares de venta en su burro.
Tanto Flora como Ginelo eran dos personas con una sensibilidad para los críos fuera de lo común y justo es ponerlo de relieve, y más que nunca ahora que tanto escasea esta especie.
Cuando se hicieron mayores pusieron un puesto de chucherías en su casa. Ninguno de los dos existe ya, pero nunca desaparecerán de mi memoria.

Andrés Campillo Vélez.
Había nacido en Mazarrón y fue soldado durante la guerra carlista en 1873, una vez licenciado vino a vivir a Cartagena donde residían sus padres. En julio de ese mismo año se unió a los cantonales, y tomó parte activa en el movimiento, siendo elegido capitán de una compañía de artillería y designado para defender el Castillo de Despeñaperros, donde estuvo durante todo el tiempo del sitio.
Una vez terminado el movimiento, Andrés anduvo errante de pueblo en pueblo huyendo de las persecuciones de que eran objeto los cantonales.
Luego fue indultado y se trasladó a La Unión donde fue popularmente conocido como Andrés el Rufo, por su genio, y su constante charla sobre los sucesos del Cantón. A veces trabajó en la sierra y otras vivió de la caridad de los amigos.
Más tarde se domicilió en Alumbres, donde vivía solo, y en 1921 fue encontrado muerto por inanición cuando contaba 72 años.
Era muy apreciado y su muerte fue muy sentida.

Miguel Caparrós Martínez.
Caparrós no era natural de Alumbres pero residió en las casas de Felipe durante muchos años. En 1968 ganó la Lámpara Minera en el VIII Festival Nacional del Cante de las Minas de La Unión, que desde 1961 se viene celebrando en la vecina ciudad de la sierra minera.
No era la primera vez que participaba, pero sólo había obtenido premios menores.
En las fiestas de San Roque de 1977 participó con un recital de cante flamenco en la plaza de la Iglesia acompañado de un guitarrista.

                                                                          Cartel del Festival del Cante de las Minas 
                                                                                    Miguel Caparrós Martínez
            La vida de los mineros fue muy dura y muchas de las letras de sus canciones estaban en consonancia con la dureza de su existencia, aunque también las hubo optimistas y jaraneras, sirvan como muestra las siguientes coplas:

 Para tu familia el luto        
y para ti la mortaja.             
Si pa ti no es el producto    
Minero ¿pa qué trabajas?   

Vale más un minerico
con su ropa de trabajo
que todos los señoritos
calle arriba calle abajo.

Cuando San Pedro me llame
le contaré lo que siento
que al infierno me reclame
no le quede sentimiento
no tendré que acostumbrarme.

D. José Gutiérrez Meca
El médico D. José Gutiérrez Meca, seguramente es de los pocos galenos que han pasado por este pueblo con verdadera vocación profesional, y que tanto se echa de menos en estos tiempos de insensible materialismo predominante y escaso interés por los problemas de los demás.
Entregado totalmente a su profesión de curar a los enfermos, cuando consideraba que alguien no podía ser atendido debidamente en la consulta del pueblo, le hacía que fuese a su consulta particular de Los Dolores donde disponía de equipamiento suficiente, y si el paciente carecía de recursos económicos, esa circunstancia no iba a suponer ningún problema para ser atendido minuciosamente, además de que no tenía que preocuparse de nada, porque ni la consulta, ni la mayoría de los medicamentos le costarían una peseta.
Todo lo cambia el tiempo, y salvo que se dispone de consultorio médico en horas programadas, y una farmacia bien dotada con un farmacéutico atento y servicial, nada más se puede añadir.

El Tío Gilito.
Este hombre era un trabajador de Bazán que, en aquellos años en los que lo más corriente entre los adultos era que supieran poner su nombre y poco más, tenía una merecida fama de persona inteligente y preparada para la realización de diversos trámites burocráticos, a diferencia de la mayoría de la población. Si alguien necesitaba dirigirse a alguna institución, solicitar empleo en la administración, “echar una instancia”, realizar una reclamación, etc., de inmediato te decían ve al Tío Gilito, y verás cómo te “arregla los papeles”.
En esa época, de las décadas cincuenta y sesenta Alfonso Gil, era una persona de los imprescindibles en los pueblos como Alumbres, pero además se sabe que realizaba labores de alfabetización a domicilio por los campos de Cartagena, tanto a mayores como a jóvenes y niños que no podían ir al colegio, y el trayecto lo realizaba en su bicicleta.
Vivía en la calle Jazmín y tenía tres hijos, Juan, Teresa y Luisa.

            El Rosita.
Pedro “el Rosita” era natural de Alumbres, pero en los años sesenta trabajaba en Francia y tenía en el pueblo a su familia en una vivienda solitaria que había junto a la vía, antes de llegar al puente que hay camino de la finca del Levita. Cada año, por lo menos, venía a ver a los suyos y en innumerables ocasiones, los jóvenes adolescentes de aquellos años tuvimos la oportunidad de escucharle contar historias extrañas y costumbres diferentes a las que estábamos habituados, pero sobre todo le escuchábamos muchas veces cantar en francés y en castellano el Himno Nacional de Francia, La Marsellesa, de la cual transcribo aquí unas estrofas y el estribillo, que entonces sonaba en los oídos de los jóvenes que la oíamos como algo ininteligible que inclinaba a la diversión y a la risa, porque a veces, la ignorancia de los que no les dejan ver más allá de la punta de sus narices, suelen transformar en humorísticas las cosas más serias.

LA MARSELLESA
Marchemos, hijos de la patria,
Que ha llegado el día de la gloria
El sangriento estandarte de la tiranía
Está ya levantado contra nosotros (bis)
Está ya levantado contra nosotros
¿No oís bramar por las campiñas
A esos feroces soldados?
Pues vienen a degollar
A nuestros hijos y a nuestras esposas
Estribillo
¡A las armas ciudadanos!
¡Formad vuestros batallones!
Marchemos, marchemos,
Que una sangre impura
Empape nuestros surcos.
¡Qué pretende esa horda de esclavos,
de traidores, de reyes conjurados?
¿Para quién son esas innobles trabas
y esas cadenas
tiempo ha preparadas? (bis)
(continúa)


Fuentes consultadas y/o utilizadas

Libros
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres en el siglo XX.
-Francisco Atanasio Hernández. Lo que me quedó de Alumbres en el siglo XX.
-Francisco Atanasio Hernández. Retazos de la historia de Alumbres.
-Francisco Atanasio Hernández. Alumbres cien años de fútbol 1909-2009

Documentos
-Francisco Atanasio Hernández. Memorial del Festival del Cante de las Minas 1991 (archivo particular)

Prensa
-Archivo Municipal de Cartagena. La Tierra.

Fotos
-Francisco Atanasio Hernández.
-Ganadores del Festival del Cante de Las Minas.