domingo, 25 de enero de 2026

CUANDO LAS PALABRAS NO SIRVEN PARA NADA O LA INACCIÓN DE LA U. EUROPEA ANTE EL AVANCE DEL FASCISMO


Desde hace tiempo, la mayoría de la sociedad europea está inquieta por el avance de la ultraderecha en el mundo, pero los mandatarios europeos se limitan a mirar al horizonte y a soltar parrafadas que no llevan a disipar la incertidumbre.
Vivimos una época difícil de digerir, pero nada original, si en política interior padecemos la derecha más reaccionaria de todo el período democrático, que va de la aprobación de la Constitución democrática en 1978 a la actualidad, en la internacional volvemos a repetir el indeseable período del nacimiento y expansión del fascismo de manos del imperio americano dirigido por el Gobierno neofascista de Trump.

Si en los años 30 del siglo pasado el poderío de Hitler se desarrolló y expandió por Europa gracias a las donaciones de industrias y finanzas multinacionales como Siemens, Opel, Varta, Basf, Bayer, Agfa, Allianz, Telefunken, etc., en la actualidad, son las poderosas empresas estadounidenses y las petroleras internacionales las que mantienen la codicia y la megalomanía del personaje más depravado de la historia, Donald Trump, al que lo único que le importa es el poder y la grandeza personal, el Hitler del siglo XXI.
No es de poca importancia, mientras en España la derecha y ultraderecha con la complicidad de una buena parte del Poder Judicial, se hermanan en un intento de hacerse con el poder político de cualquier manera y a cualquier precio, a nivel internacional, la sociedad europea observa incrédula la mansedumbre y servilismo conque el actual Gobierno de la U. Europea se somete a los dictados del fascismo, justo igual que hicieron los gobiernos europeos en el nacimiento y expansión del fascismo en Europa en los años 30, que para evitar el ascenso de los gobiernos populares prefirieron someterse al nazismo.
No cabe duda de que las élites europeas actúan de forma diferencial dependiendo de quien se trata, mientras que a Rusia le han impuesto decenas de sanciones por agredir territorio ucraniano, incluso lo han excluido de las competiciones deportivas internacionales, a Israel no solo no le han impuesto ninguna sanción, sino que siguen colaborando económica, militar y moralmente con el genocidio en Palestina, y además permiten su participación en competiciones deportivas europeas, sin ser un país europeo, y si nos referimos a EEUU, con eso de que es el mandamás de la OTAN, se le ha permitido que asesine a más de 100 conductores de lanchas en el Caribe, sin juicio previo, se asaltó el domicilio del Presidente de Venezuela y se secuestró a su presidente con cientos de asesinados, pero eso tampoco mereció sanción alguna de la U. Europea, y en lo que respecta al deporte, este año está prevista la disputa del Mundial de Fútbol en EEUU. y tampoco pasa nada.
No cabe más indignidad para Europa que colabora con el blanqueo del genocida Israel y su protector y mayor proveedor de armas, EEUU., el principal criminal de la historia reciente.
Ahora amenaza con la adhesión de Groenlandia, por las buenas o por la fuerza, y la U. Europea se limita a emitir comunicados en contra, humillando, una vez más, a la sociedad democrática que representa, a la vez que confirma que EEUU puede hacer lo que quiera en el mundo, que seguirá disfrutando del respaldo y la sumisión de sus socios europeos, y ello a pesar de que ni siquiera respeta a los países miembros de la OTAN.
Después de todo esto queda claro que la OTAN ya no es una organización de países que garantiza la seguridad de los socios, sino una peligrosa banda, al servicio exclusivo del mayor peligro para el mundo en estos últimos cien años, EEUU., la OTAN, solo es un instrumento del imperio americano.
Poema pacifista de mi cosecha

Y para terminar hay que recordar que, con Trump, EEUU., ha inutilizado a la ONU, ha pisoteado los Derechos Humanos en su país con la persecución y allanamiento de morada de los migrantes y también en el resto del mundo, al Tribunal Internacional al que no reconoce por condenar al genocida Israel y ahora ha formado, una llamada Junta de Paz en Palestina, COMPUESTA por los personajes internacionales más reaccionarios y dictaduras conocidas de la actualidad, entre ellos a Miley, Netanyahu, Arabia Saudí, Eslovenia, Bielorrusia, Marruecos, su yerno y él mismo como recaudador de contribuciones y además, sin la presencia de Palestina.
Con estos mimbres ¿se puede esperar algo de paz, justicia y futuro para Palestina y para el resto del mundo con el cómplice silencio de la U. Europea, que una vez más, calla y se somete al imperio del neofascismo?

Junta de Paz de Trump para Palestina