viernes, 14 de octubre de 2022

DE LA SOCIEDAD DEL BIENESTAR AL ESTADO DE BENEFICENCIA

     

Adhesivo de mi colección de pegatinas pacifistas

Cada cual puede creer en lo que quiera, pero según mi percepción, Europa en general y España en particular está pasando de la Sociedad del Bienestar al Estado de Beneficencia, sólo para que EE.UU satisfaga sus ansias de poder y se posicione mejor que Rusia en el dominio del mundo.

No es lo mismo que un ciudadano de un país democrático disfrute de sus derechos constitucionales, que se tenga que conformar con las limosnas que puntual y coyunturalmente le conceda el Estado, porque eso es caridad, pan para hoy y hambre para mañana.

Todo como consecuencia de que la Unión Europea y nuestros políticos nacionales, han decidido meternos en una guerra con Rusia que a nosotros los ciudadanos sólo nos produce perjuicios, y si hay alguien que gane algo, ese es EE.UU, que con esta guerra alimenta a su poderosa industria armamentística, sustituye a Rusia como principal proveedor del gas y del petróleo, que son más caros que los productos rusos, y además, su ciudadanía está encantada porque le pilla muy lejos de los fragores de la guerra, igual que hace 30 años en la guerra de la antigua Yugoslavia, donde EE.UU y la OTAN fueron funestos protagonistas.

            La Unión Europea y los gobiernos de cada uno de los países que lo forman, han perdido los principios democráticos y su soberanía, por lo que prefieren fomentar la guerra enviando armas y alimentando falsas esperanzas y el patrioterismo barato a la sociedad ucraniana, por tanto, están pasándose la democracia y las constituciones nacionales por el forro, y además nos están empobreciendo a sabiendas, en lugar de buscar la paz, no solo para Ucrania, también para Europa.

Poema pacifista de mi cosecha

            La sociedad del bienestar supone entre otros derechos para los ciudadanos, empleo digno, salario digno, vivienda digna, servicios dignos y suficientes, el estado de beneficencia, por el contrario, ya no aspira a propiciar empleo y salarios dignos para todos los ciudadanos, ni tampoco vivienda, ni servicios dignos, solo limosnas y parches, miseria para la mayoría y degradación social y de los derechos constitucionales se puede esperar del estado de degeneración democrática en el que nos han sumergido.

            El estado de beneficencia invierte dinero público para dar cobertura económica (para pagar la energía a los oligopolios) y algo de alimento a los ciudadanos más necesitados, me recuerda la época de los vales en la minería (en este caso los vales los dan los poderes públicos) y “la olla económica” de finales del siglo XIX, con la que los poderes públicos trataban de aliviar a los innumerables desocupados que deambulaban por las calles, todo antes de molestar a los grandes oligopolios que tienen el control y encarecen los productos básicos a su capricho.

            Lejos se queda el artº. 35 de la Constitución en el que se contempla “el derecho al trabajo y a una remuneración suficiente”.

            La sanidad pública cada día está más degradada, en algunas comunidades como la de Madrid, incluso están cerrando consultas para favorecer a la sanidad privada, y hasta ahora no he visto reacción del Estado contra esta práctica anticonstitucional, pues hay que recordar que el artº. 43 de la Constitución, establece el derecho a la protección de la salud y que compete a los poderes públicos garantizarlos.

            El artº. 47  de nuestra Constitución dice “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada”, pero ya vemos que los poderes públicos, en lugar de garantizar el cumplimiento de este precepto, se dedican a garantizar el desalojo de aquellas viviendas que sus propietarios dejan de pagar sus hipotecas por falta de recursos económicos. Los bancos mandan y hacen lo que quieren.

            Por último, quiero recordar, que el artº. 20 de la Constitución española, establece y garantiza la “Libertad de expresión“, cercenada en España en particular y en toda Europa en general desde que se inició la guerra en Ucrania. El apartado 2 de este artº. dice así “El ejercicio de estos derechos no pueden restringirse mediante ningún tipo de censura previa”. Sin embargo, ya vemos que las publicaciones distintas a las oficiales brillan por su ausencia en los medios públicos y privados y en las redes sociales, llegando incluso a bloquear las opiniones individuales.

            Y mientras tanto, las organizaciones populares, asociaciones de vecinos, juntas vecinales, sindicatos y partidos políticos de izquierdas, bien alimentados por las arcas públicas, impasibles ante el desastre social, totalmente desmovilizados, han dejado la calle para los ultras.

Fuentes

Documentos

-Constitución Española actual de 1978

Adhesivos

-Francisco Atanasio Hernández. Pegatina "23 de octubre día internacional por la Paz y el Desarme". De mi colección particular.

Poema

-Francisco Atanasio Hernández. Poema pacifista "De qué paz nos hablan".



           

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