domingo, 26 de agosto de 2018

LOS GRAFITIS DEL ROMPEOLAS UNA SANA Y GRATIFICANTE IDEA


A los que superamos los 60, el rompeolas nos evoca muchísimos recuerdos, indudablemente unos quedaron grabados para siempre mientras que otros, inevitablemente engrosaron el baúl de los olvidos, no obstante, para muchos cartageneros, ya sean de la ciudad o de algún pueblo de sus alrededores como yo, éste siempre será un lugar entrañable, al que es agradable volver de cuando en cuando a escuchar el rumor de las olas o simplemente a contemplar el mar.
Suelo salir con cierta frecuencia a caminar y a correr por el paseo del muelle y el rompeolas, y aunque desde hace tiempo vengo observando que algunos de los bloques mejor conservados habían sido decorados con grafitis, hasta hace unos días no me había parado a mirarlos con detenimiento, y la verdad, fue una agradable sorpresa para mí, ver que en un lugar tan desolado como éste, entre otras cosas porque muchos de los bloques, incluso el muro de contención se encuentran muy deteriorados por los frecuentes golpes de mar que sufren, alguien que firma como P. Conesa ha tenido la delicadeza de decorar con grafitis un buen número de ellos.
Dentro de la ruina general, ahora se puede disfrutar de la obra de arte, en que este grafitero ha convertido una buena parte del rompeolas utilizando como soporte los bloques más nuevos, que como es natural se han ido reponiendo en el lugar.

Dedica dos grafitis a los “Icues”, niños de la calle de mediados del siglo pasado, uno los representa con una escena de pesca con caña en el rompeolas, en la que dos chiquillos son los protagonistas. El otro lo hace con un tren llamado “Icue” saliendo de un túnel ¿El Icue en el túnel del tiempo?, podría ser.
Personajes de la historia de Cartagena como Asdrúbal, fundador de Qart Hadasht (Cartagena), que los romanos llamaron posteriormente Cartago Nova, y también Isaac Peral, es representado con su submarino de forma muy original.
Uno de los bloques está reservado para el más ilustre personaje de nuestras letras, Miguel de Cervantes, y también sus personajes más universales sobre una barca “Amigo Sancho ¡huyamos hacia la libertad!”.

Músicos universales como una de las figuras más importantes del jazz, Louis Amstrong tocando una larguísima y original trompeta, y el inmortal Beethoven componiendo la 5ª sinfonía en su piano.
A Groucho Marx le acompaña una de sus famosas frases “Estos son mis principios si no le gustan tengo otros”, también Einstein, Charles Chaplin y los Picapiedra están deliciosamente retratados en los bloques.
Además, hay otros motivos como nuestro famoso “asiático”, un prisma, un barco, flores, un pulpo, un capirote, una mujer aseándose, etc.

No podía faltar la inolvidable Charito, que según se decía se bañaba todos los días en el rompeolas, por eso seguramente el artista la representa con medio cuerpo de mujer y cola de sirena.
Del rompeolas tengo recuerdos inolvidables de mi infancia y juventud, uno de ellos me marcó para siempre. Los estudiantes alumbreños que por entonces íbamos a Bastarreche (Escuela de Formación Profesional), no sabíamos mucho de las cosas de Cartagena y tampoco de quién era la Charito de la que tanto hablaban los compañeros de escuela, así un día de finales de enero que no tuvimos clase, se nos ocurrió que podía ser el momento de ir a ver quién era esa mujer. Llegamos a los bloques y allí estaba ella en bañador, que por entonces ya podía ser nuestra abuela, y después de soltar algunas imprecaciones, solamente comprensibles entre nosotros, quisimos aprovechar el esplendido día de sol que nos acompañaba y nos quedamos en calzoncillos para bañarnos, yo fui el primero y el único que se chapuzó, pues el agua estaba tan fría que mi chapuzón resultó como en los dibujos animados, visto y no visto, y salí saltando por los bloques y corriendo el espigón para calentarme, lógicamente mis amigos no se bañaron al ver mi reacción.
En fin, que conocer a la Charito, a mí me costó una pulmonía doble y una pleuresía como secuela.
            Sinceramente, no tengo el gusto de conocer a la persona que firma los grafitis, pero si lee esto, quisiera que sepa que yo le estoy muy agradecido, porque con su trabajo no solo no hace mal a nada ni a nadie, sino todo lo contrario, y no me importa si ha sido por iniciativa propia o remunerado, además, por mi parte, estaría encantado con que continuara el trabajo de decoración de los bloques, me atrevería a decir incluso, que el Ayuntamiento de Cartagena y Obras del Puerto colaboren echando una manita en lo económico.